domingo, 23 de agosto de 2026

 ya de vuelta, porque a estas alturas siempre hay imprevistos, pero muy bien en Santander, la verdad: hemos paseado mucho, nos ha llovido lo justo y hemos comido muy bien en un par de sitios que recomiendo mucho (Umma y Tetuán 23)

y anoche, mientras intentaba conciliar el sueño, me di cuenta de las cosas que echas de menos sin ser consciente: por ejemplo, el tic-tac del reloj del salón, que solamente se escucha en el silencio de la noche; un reloj chulo que compramos la última vez que estuvimos en Barcelona, hace muchísimos años (cuando lo de los tebeos se llamaba todavía Saló), y que a día de hoy tiene su poquito de arritmia, pero todavía da la hora más o menos exacta

escuchándolo acabé de dormirme anoche, aunque ya muy tarde


días tranquilos en el edificio Baxter

  

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