sábado, 21 de abril de 2018



Otra vez sábado, así que: música para el fin de semana. Sierra, que han estado sonando estos últimos meses en el edificio Baxter. Aquí, en la tele. (Me gustan mucho, está de más decirlo.)

Pues nada, fin de semana de libros y rosas y demás. Yo recomiendo aquí, por no ponerme pesado, el último que he leído. Lo terminé ayer mismo, y todavía no me he recuperado de la impresión. Se titula No, mamá, no, lo firma Verity Bargate y lo edita Alba. Es breve y áspero, y se lee en un ay. (A él llegué gracias a la amiga S, que además me ha regalado, por correo, el Ara del Salón del Cómic: ya solo por las páginas de Manel y de Ana Penyas, pieza de colección.) Y recomiendo también tebeos, claro. Por no insistir demasiado, a mí me gustó mucho, de lo que se ha editado en lo que va de año, 7 sitios sin ti, de Juan Berrio, y Tiempo que dura esta claridad, de Federico del Barrio y Elisa Gálvez. También Martha y Alan, de Guibert. (Y otros, pero en particular estos tres.)

Por lo demás, sigue el circo en lo político (estamos ya en las tres pistas) y la primavera ha empezado a subir el termostato. Todo en orden.

sábado, 14 de abril de 2018



Música para el fin de semana (que parece que será soleado, para variar). Hinds, que ya tienen el disco nuevo en la calle, y suena así de fresco y bien.

La semana de vuelta ha venido rara, por lo climatológico y por lo circense, pero el saldo es positivo: reencuentros gratos (las chicas) y más de una sorpresa. En el Marco Incomparable hubo elecciones sindicales, y esta vez casi casi ganamos los buenos. Casi. (Tan casi, que muchos parece que confían en que haya cambios y la cosa vaya por derroteros dialogantes en lugar del habitual gallinero. Se verá, pero mira que lo dudo.) Y en los asuntos de viñetas, se celebra estos días el Salón de Barcelona, que es la cumbre de lo mainstream en el mundillo, nuestros Oscar (leer con voz de telediario), y los premios han sido de una sensatez sorprendente. (En el enlace están.) Decir que a mí me ha alegrado en especial el de mejor obra de autoría española, que se lleva Ángel de la Calle: porque es amigo, claro, y porque su libro es maravilloso. Y también el de Ana Penyas como autora revelación, porque su libro me ha parecido deslumbrante.

Por lo demás, bien.

sábado, 7 de abril de 2018







Música para el fin de semana. Más canciones nuevas: Eels. El señor E, en plena forma. 

Poco más. Bueno, sí; que a las librerías están llegando títulos de los que luego habrá que acordarse fuerte, cuando llegue el tiempo de hacer listas. Lo que más me gusta son los monstruos, de Emil Ferris. Martha y Alan, de Guibert. Lo nuevo de Gipi. O Miss Hokusai, de Hinako Sugiura, una maravilla que Ponent Mon edita en dos tomos.

Por lo demás, bien. Parece que vuelve a llover.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

viernes, 6 de abril de 2018

A mí este país me da cada día más vergüenza, y tengo la sensación TODO EL RATO de tener enfrente las tres pistas (por poner un número) de un circo desquiciado que va a más (y peor).





Pero hoy, la noticia que quiero resaltar es la muerte de Isao Takahata, el señor de Ghibli que no era Miyazaki. El señor que dirigió La tumba de las luciérnagas (y que solo por eso ya merecería estar en todos los paraísos posibles).

En este hilo de twitter, algunos datos relevantes.

miércoles, 4 de abril de 2018

Algunas cosas que he ido viendo estos días pasados (que igual han sido semanas, time flies).


Películas.

Thor: Ragnarok. Que bueno, bien por los chistes y eso, pero ya. Y le sobra media hora, como a casi todo Marvel en el cine.

Tres anuncios en las afueras. Tengo mis problemas con esto. Está muy bien escrito, los personajes son menos unidimensionales de lo que parece, está todo el mundo genial. Pero algo me chirría, y no sé qué es. (Tampoco me quita el sueño, a ver. La vi, me gustó y luego se me quedó ahí un algo que no acaba de. Y ya.)

Aniquilación. Me gustó mucho, aunque haber leído un par de semanas antes la novela original no ayudó. Y el final es un poquito WTF, la verdad. Pero muy bien, ya digo. Me encanta que haya propuestas de Ciencia Ficción (weird o no weird, yo qué sé) así de potentes. (Y no entiendo esa decisión absurda de la productora de no estrenarla más que en los USA y no sé dónde más, y venderle los derechos a Netflix para el resto del mundo. Como si no confiara en su propia película. O como si pensaran que somos idiotas.)


Spiderman: Homecoming. A mí me ha encantado. Me parece que esta sí es manera de actualizar un personaje sin traicionarlo. (Sorry, guardianes de la continuidad y las esencias.)

Déjame salir. Esta ha sido una sorpresa. Me temía lo peor, después de leer algunas cosas por ahí, pero qué va. Es género asumido y con memoria. Terror con aroma clásico y vuelta de tuerca final, como es de ley.

Logan. Otra que, contra mis propias expectativas, me ha gustado mucho. Con su tono de western, los guiños justos y esa Lobezna (¿se llama así el personaje?, hace mucho que no leo series de mutantes) llena de carisma. En este caso, por cierto, a la peli no le sobra ni un minuto.





Y ahora, series.

La mayor sorpresa de los últimos meses (relativa, pero sorpresa) ha sido Riverdale, la relectura en clave contemporánea del universo de Archie. (Que corre en paralelo con una puesta al día también en el apartado editorial.) Disfruté mucho la primera temporada, a pesar de que a mí los personajes me suenan de lejos, más bien de los dibujos animados que vi cuando era chiquitín. Pero es que, sin quererlo, todos conocemos a Betty y a Verónica, al propio Archie, a todos. La elección de actores y actrices, muy bien. Y los guionistas se lo pasan bomba. Muchas ganas de ver la segunda temporada. (Y de esa otra serie, dedicada esta vez a Sabrina, que promete mucho.)


Altered carbon. Pues mira, no. Las dos terceras partes las dormí. El rollo ciberpunk se me hace un poco bola, creo que funciona mejor leído que filmado. (Y leído se me hace cuesta arriba, la verdad. Salvo excepciones.)

Me ha gustado mucho, en cambio, la tercera temporada de Fargo. Y no solamente porque Ewan McGregor esté ahí. O Mary Elizabeth Winstead. Eso ya justificaría echarle un ojo, pero hay mucho más. Guión, sobre todo.

Y luego, claro, La maravillosa Sra. Maisel, lo nuevo de los Palladino (los padres de las Gilmore, vamos a ver). Que me ha gustado mucho porque está MUY bien escrito todo, porque los personajes son adorables, porque la época, el entorno, la actriz. Pero también me ha parecido a lo mejor un poquito demasiado teatral en la puesta en escena, no sé bien. Pero vamos: fan.



Y se me olvidarán cosas, seguro. Pero vale por hoy.

   

sábado, 31 de marzo de 2018













Más música para el (laaaaaaaaaaaaaaaaaargo) fin de semana. (Aquí somos también fans de Stereolab, esto es sabido.)

Y bueno, que la primavera sigue ventosa y tirando a fresquita, con su lluvia a destiempo y tal. (Y ahora me quejo mucho, porque a ver, pero cuando explote la burbuja del polen verás lo que es quejarse de verdad.)

Poco más, de momento. Seguimos leyendo y viendo cosas. Ya iré actualizando por aquí y dando pistas, que quedan unos pocos días de vacaciones: días tranquilos en el edificio Baxter.

jueves, 29 de marzo de 2018




Música para un fin de semana larguísimo (y con torrijas). 

Que estos de Belle and Sebastian tienen nuevo disco. Que suena así. 

Estos días pasados ha pasado mucha gente por el Marco Incomparable para saludar. C desde Venezuela e I desde Florencia (y G desde Cambridge, aunque a ella no la he podido ver). La chica pelirroja ayer. A el fin de semana. M y M. Un montón de gente. Así que muy bien.

Ahora, un poquito de relax en casita.