pues enero
feliz 2021; a ver si acaso
debería cortarme el pelo, pero con este frío me da toda la pereza, así que lo vamos a dejar como primer propósito de año nuevo (y de esta manera habrá al menos uno que sí cumpla)
mientras tanto, y en la cuenta atrás, miro de reojo las listas de lo mejor de 2020 (sin coñas) y calculo que alguna sí que me gustaría hacer, aunque sea de memoria y con prisas (para no perder la costumbre), pero de verdad que soy incapaz de recordar nada concreto antes de marzo; así que será más precaria e incompleta de lo habitual
Música para el fin de semana. Estos días estoy escuchando con muchas ganas a Black Box Recorder, la típica banda que está como pensada para mí (pero de la que me había olvidado completamente hace ya años).
Y llegó la navidad, con un aire raro de provisionalidad, de pasar por ella de puntillas.
En esas estamos.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
Música para el fin de semana. Se llaman Ginebras y son la típica banda que me pone de buen humor desde el primer acorde de la primera canción, así que este ratito con ellas es perfecto para levantar el ánimo en este sábado gris y amodorrado.
Por lo demás, poca cosa puedo contar. Los días pasan, y yo los voy tachando del calendario a la espera de que se acabe el año de una vez por todas.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
tengo unas deportivas bastante harapientas ya, pero todavía las uso todos los días para pasear por la mañana o para ir a comprar; las compré en Muji hace ni me acuerdo, y me están un poquito grandes porque ahí las tallas del calzado son raras, pero son las más cómodas que he tenido nunca, y es muy posible que las tire uno de estos días, porque las suelas están ya a punto de desaparecer; y también eso es año-nuevo-vida-nueva, supongo
a estas cosas le doy vueltas en la cabeza cuando me despierto a deshoras y tardo en conciliar otra vez el sueño (que es casi todas las noches)
Música para el fin de semana. Tricky es único a la hora de tejer atmósferas turbias, y en dosis pequeñas te pone las pilas pero bien.
La semana ha sido, también, turbia en la cosa climática, con sus lluvias y sus fríos, y sus vientos hipohuracanados, y ha venido cargada con noticias variopintas: que si primeras vacunas, que si el Brexit a punto de nieve, que si planes navideños, que si dineros reales. Y luego, para postre, se ha muerto Richard Corben, que es casi como decir que se me ha muerto un trozo de edad del pavo (que, en mi caso, se alargó hasta hace dos días, poco más o menos).
Esta semana he leído, además, algunos tebeos de los que salen ya automáticamente con la etiqueta de mejores del año (pero de verdad): Paco Roca, Monteys, Gallardo.
Por lo demás, bien. Días tranquilos en el edificio Baxter.
Música para el fin de semana de puente. De Pauline en la playa somos aquí fans, que no todo va a ser ruido, a ver. (Aunque bien que hicieron ruido cuando pilotaban Undershakers.)
Y bueno, pues diciembre. Ya estamos en ese momento del año: comprar calendario nuevo, echarle un ojo a los próximos meses, abrir el paraguas para que no salpique mucho el bombardeo de listas de lo mejor de 2020.
Días tranquilos (y fríos) en el edificio Baxter.
Música para el fin de semana. A Girl Friday las acabo de descubrir (anteayer mismo). Lo que hacen se parece mucho a lo que más me gusta (aunque tengo mis días, claro).
Hoy hace sol, después de los dos días de lluvia. Y esta semana he visto a F y a N, que aparecieron precisamente con la lluvia, como en los cuentos.
Por lo demás, pues mira, que los días parece que no se acaban nunca, pero el mes ha volado y ya mismo es diciembre. Y las luces de navidad. Y ya estamos con el calendario del año próximo, madre mía: vamos a tirar 2020 a la basura a medio usar.
Y eso.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
bueno, pues son casi las seis y ya están encendidas las farolas, y esta mañana me he fijado en cantidad de escaparates (¡y balcones!) decorados ya en modo navideño; a punto he estado hace un rato de sacar a los duendecillos de su caja
¿lo que me apetece de verdad?: confinarme hasta febrero, releer Peanuts, volver a ver Buffy del tirón, montarme un ciclo Ozu, Rohmer, Howard Hawks, hacer risottos, hincharme a ver memes de Baby Yoda... prejubilarme, vamos
Música para el fin de semana, que por aquí empieza mustio y medio lluvioso. Muy para esto de Clairo, en realidad.
Por lo demás, todo OK. Ver llover por la ventana me provoca como nostalgia del confinamiento, un poco. Pero hay que bajar y comprar manzanas y plátanos, y mandarinas. Y a lo mejor vino blanco.
Días tranquilos en el edificio Baxter.