Música para el fin de semana, que viene largo. Estos son los Sunday Mourners y la otra tarde estuve escuchando en bucle su último disco, A-Rythmn Absolute. (Bueno, en bucle igual quiere decir un par de veces, pero se me entiende, creo.)
Llegó el último libro de Lizzy Stewart (The Wreck: pintaza), llegó un fanzine de Peep Media, descubrí a una escritora nueva vía Locus (Samantha Mills, pintaza también), resolví una cosa que tenía pendiente desde hace tiempo, descansé un poco. Días bien aprovechados.
Además, hemos estado viendo cosas. Nouvelle Vague, la peli de Linklater, que me ha gustado mucho, y Margo tiene problemas de dinero, que me está encantando. Da gusto ver que David E Kelley no ha perdido el mojo.
Los gorriones siguen fieles a sus horarios, y cuando empieza a irse el sol vienen a beber unos cuantos, atropelladamente. Vienen también temprano por la mañana, y a mediodía es cuando se bañan. Me sigue poniendo de buen humor verlos cada día.
Por lo demás, poca cosa. Este domingo toca trabajar, pero aún me queda el sábado para descansar.
En fin, días tranquilos en el edificio Baxter, ya sabéis.
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