Música para el fin de semana. Seguimos otoñales, así que Galaxie 500. Esa languidez.
Seguimos otoñales, decía. Toca guardar los pantalones cortos y los ventiladores. Ya hay calabaza en el mercado, y chirimoyas (y turrón, pero esa es otra conversación). Ya se ven decoraciones de Halloween por ahí.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
sábado, 21 de septiembre de 2024
Música para el fin de semana. Parece que el otoño ya está aquí, y a otoño me suena esta canción de Mazzy Star que llevo un par de días escuchando en bucle.
Por resumir, esta semana ha habido rayos y truenos, y un vodevil absurdísimo en torno a Venezuela (cómo no). Se ha otorgado el Premio Nacional de Cómic a El cuerpo de cristo, un libro estupendo de Bea Lema que, por lo que sea, ha recibido una lluvia de caspa por parte de un buen montón de señoros que ni se han molestado en leerlo (y hasta parece que ha llamado la atención de los perros de Tíndalos de Abogados Cristianos). Israel ha dado un paso más en su política terrorista de guerra santa y agresión colonial. Y Pauline en la playa han publicado una canción nueva, adelanto de su próximo disco.
Por lo demás, todo en orden. Un poco de papeleo pendiente, tebeos en lista de espera para leer y poco más.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
sábado, 14 de septiembre de 2024
Música para el fin de semana. Las Yhadys tienen ya un par de álbumes, suenan bonito y aquí vienen con una versión de La Buena Vida que les hace ganar puntos.
Estos días parece que se adelanta el otoño. Un amago, seguramente, que luego vendrá el veranillo de no sé quién y habrá que rescatar el abanico. Pero qué gusto dormir tapado ya, coger la camisa para salir por la mañana. Empezar a pensar en sopas y cremas y guisos.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
sábado, 7 de septiembre de 2024
Música para el fin de semana. El mes pasado se publicó una entrevista con Manolo Martínez (aquí), y bueno, qué bien me cae. Pero claro, es que a Astrud hay que volver siempre y cualquier excusa vale.
Por lo demás, semana de vuelta definitiva a la rutina: todo en orden en el Marco Incomparable. El verano nos da un respiro, además.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
sábado, 31 de agosto de 2024
Música para el fin de semana. Se acaba agosto, y qué ganas de otoño. Camera obscura suenan a eso, a otoño inminente. Justo lo que me pide el cuerpo.
Pues bueno, la semana de vuelta a la rutina ha ido bien, en general. (Es lo que tienen las rutinas: son automáticas y uno las recupera como quien se pone esas deportivas ya muy usadas.) Además, estos días han sido tranquilos en el Marco Incomparable, así que todo en orden.
Septiembre llega. Se acerca la temporada de calabazas.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
sábado, 24 de agosto de 2024
Música para el fin de semana. Pues de estas chicas que el algoritmo me descubrió ayer (mira que me conoce bien) no sé nada. Bueno, sí: tocaron en una fiesta de Flor de Pasión, y eso para mí es ya garantía suficiente. Las Infrarrojas, se llaman, y no me pueden caer mejor.
Bueno, pues cuánto tiempo. Y qué igual sigue todo, en realidad. Vacaciones en A Coruña, antes de las mareas vivas. Movidas. Etapas que parece que se cierran. Mucha calor (pero MUCHA). Agosto resumidito en pocas palabras.
Y la semana próxima, back to work. (Madre mía, qué pereza.)
Por lo demás, ya digo, poca cosa. Todo en orden por aquí, más o menos.
Días tranquilos (y de ventilador turbo) en el edificio Baxter.
sábado, 3 de agosto de 2024
Música para el fin de semana. Como estoy leyendo Temporada de brujas: El libro del rock gótico, de Cathi Unsworth (editorial Contra), esto de los Cure me suena a gloria.
Llegó agosto, y llegaron las vacaciones. Y menos mal: entre el cocedero diurno, las noches toledanas y las obligaciones de adulto, estoy cansadísimo. A ver si levanto cabeza estos días.
En casa hemos estado viendo la segunda temporada de Kleo, una serie alemana de interiorismo peculiar y alguna salida de pata de banco que, en general, nos ha gustado bastante. (Y ahora tenemos el nuevo Batman animado, que está muy bien, la verdad.)
Ayer llovió a mares, y el resultado es que están las aceras del barrio llenas de arena, que parece esto Arrakis.
Poca novedad más. En unos días emigraré al Norte, a ver si hay suerte y me refrigero. Hasta entonces, días tranquilos de ventilador y abanico en el edificio Baxter.
sábado, 27 de julio de 2024
Música para el fin de semana. Siempre me pone de buen humor (y buena falta hace) volver a las Breeders.
La calor, la cosa olímpica, el festival del humor de los jueces... mira, yo ya solo pienso en las vacaciones, es lo que hay.
Días tranquilos (de abanico y cuenta atrás) en el edificio Baxter.
sábado, 20 de julio de 2024
Música para el fin de semana. Cassie Ramone, de las Vivian Girls, tiene disco nuevo, y es una maravilla, como los son las imágenes hipnóticas que lo acompañan.
El verano está ya aquí sin remedio. La calor, las noches infernales, las ganas de morirse. La cuenta atrás para las vacaciones.
Poquitas ganas de contar cosas. Se acaba el disco, darle al play otra vez.
Días tranquilos, de ventilador y abanico, en el edificio Baxter.
sábado, 13 de julio de 2024
Música para el fin de semana. Al parecer, el "álbum azul" de Weezer cumple treinta años, treinta (y yo ya no sé si es que de todo hace ya treinta años). Pero mira, me sigue pareciendo emocionante escuchar estas canciones.
El verano está aquí ya con todas las consecuencias. Hubo un tiempo en que eso incluía eso que los periodistas (o los humoristas, no me acuerdo bien) llamaban "serpientes de verano": chorradas que, durante unas semanas, acaparaban comentarios, portadas y entradillas de telediarios y desaparecían luego como humo. A lo mejor lo de Nacho Cano podría entrar en esa categoría. (Todo en él es un poco una serpiente de verano desde hace ya mucho. Con énfasis en la parte de la chorrada que decía.) Ojalá no se esfume todo y le empuren pero bien.
Por lo demás, poca cosa. (Que yo de fútbol no hablo, ya sabéis, y el circo racista de tres pistas que tenemos abierto me da demasiado vergüenza.)
Días tranquilos (y de ventilador a tope) en el edificio Baxter.
sábado, 6 de julio de 2024
Música para el fin de semana. Las Breeders en Big Sur, en modo campestre total. Si esto no os pone de buen humor, chica, yo ya no sé.
Y falta nos hace, que vaya semana. La calor se nos ha echado encima como cuando abres el horno, el circo sigue con todas las pistas full time y mañana en Francia votan después de que en la primera vuelta ganara Le Pen, madre mía qué miedo. (Pero la cosa no es patrimonio de los franceses, que cada vez se ve con más naturalidad que haya partidos medio fascistas, cuando no nazis del todo, en los parlamentos y en las instituciones, y cada vez se van mechando los discursos con sus propuestas más cínicas, y se van asumiendo ideas y conductas que ponen los pelos de punta. Es como un tobogán por el que nos deslizamos poquito a poco, acelerando paso a paso hacia no sé bien dónde. Bueno, sí lo sé.)
Por lo demás, poco que añadir. Me voy a la cocina, que algo habrá que comer hoy.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
sábado, 29 de junio de 2024
Música para el fin de semana. Lo mejor que vas a ver hoy: Paul Heaton y Norman Cook en Glastonbury volviendo a tocar el Happy hour de los Housemartins. Se me cae la lagrimilla. (Qué bien me caen los dos, además.)
Bueno, pues muy bien la mañana de sábado. El veranazo nos da un respiro este weekend, parece. En cuanto a la semana, pues qué queréis, todo son acontecimientos. La bomba, lo del CGPJ. Y el debate de los presidenciables USA, que parece que fue de risa. El ruido de fondo, lo de las derechas malmetiendo a la chita callando con el Orgullo y demás: lo de siempre, por si había dudas.
Y poco más.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
sábado, 22 de junio de 2024
Música para el fin de semana. Camera Obscura editaron hace nada un disco nuevo, y qué gusto volver a escucharles después de tanto tiempo.
La semana ha venido con tormentas de verano y de las otras, de las políticas y de vergüencita ajena.
El verano, ahora sí, parece que calienta motores.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
sábado, 15 de junio de 2024
Música para el fin de semana. Murió Francoise Hardy, y para los que lo hemos aprendido todo (de música y de otras cosas) escuchando a Juan de Pablos ha sido un palo, la verdad.
La semana empezó con el previsible susto del domingo, y la cosa no ha mejorado mucho desde entonces. Ver cómo en Francia la izquierda ha tardado cero coma en llegar a un acuerdo de mínimos para convertirse en los Nuevos Vengadores, mientras que aquí seguimos con los rencores, las suspicacias y los yo voy antes que tú, da un poco ganas de llorar.
Y poco más que contar. El Estado Profundo redobla su guerra contra el gobierno, el museo sigue hasta la bandera y el verano parece que va a dejar de amagar. Menos mal que, una vez por semana, hay episodio nuevo de DrWho (no todo van a ser penas).
Días tranquilos en el edificio Baxter.
sábado, 8 de junio de 2024
Música para el fin de semana. PJ Harvey en formato acústico y medio turbio viene bien para pasar el rato esta mañana de sábado, mientras se decide o no a llover.
Pues sábado, sí. Día de reflexión, ese invento un poco absurdo. Como si hiciera falta pensar mucho para tener clarísimo a quién NO votar (ni mañana ni nunca).
Pero bueno, por si acaso, y mientras lo meditáis, yo me voy a la cocina.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
sábado, 1 de junio de 2024
Música para el fin de semana. Beth Gibbons ha sacado su primer disco oficial en solitario, y madre mía, qué cosa extraordinaria. (Y sí, claro que uno echa de menos a Portishead escuchándolo.) De lo mejor de este año, eso se puede decir ya sin temor a equivocarse.
La noticia de la semana viene a ser que ha llegado el veranazo ya, con sus noches toledanas. Y menos mal que ayer y hoy la cosa se ha refrescado un poco, pero tiene toda la pinta de que es un respirito breve y en dos días volvemos al fuego. (Pero a ver, si en la Feria del Libro no te cueces vivo, pues qué gracia tiene ir, ¿no?)
También, Taylor Swift, claro. (Qué penita, la mirada condescendiente desde muchos medios y por parte de un montón de señoros que no van a entender nunca a todas esas chicas empeñadas en ser felices y que son las que nos van a salvar, si es que alguien puede hacerlo a estas alturas.)
Por lo demás, y en otro orden de cosas, hay algo que me atormenta: eso de los bigotes con las guías engominadas qué es, a cuento de qué, qué os pasa, por favor, dejadlo ya.
En fin. Días tranquilos en el edificio Baxter.
sábado, 25 de mayo de 2024
Música para el fin de semana. Llega el huracán Swift, pero yo soy más de Billie Eilish, dónde va a parar.
Empezó otra campaña electoral, esta vez para las europeas, y ya se ve de lejos el blanqueamiento de Meloni, esto pinta cada vez peor. Nos vamos a la mierda.
También, el show de Death Ayuso. (Por no hablar de Israel.)
Así que, mira, quedaos con las cosas bonitas. Discos, tebeos, las amigas. Las cosas bien.
Días tranquilos (y de primavera, ahora ya sí) en el edificio Baxter.
sábado, 18 de mayo de 2024
Música para el fin de semana. Una de mis debilidades: gente cuqui con bien de fuzz. Precisamente, el otro día me tropecé con esto de los peruanos Los Membrillos, que cubre al cien por cien mis expectativas (aunque igual un cambio de nombre les vendría bien, también te digo).
La noticia de la semana ha sido la nominación para los Eisner de gente tan estupenda como Álvaro Ortiz, Canales y Guarnido, Belén Ortega, Bruno Redondo, Daniel Sampere, Javi de Castro, Marcos Martín, Gabriel H Walta y no sé si alguien más, que ya me pierdo con tanto nombre. Enhorabuena a todo el mundo y ojalá arrasen.
Por lo demás, en casa hemos vuelto a la manta. Y tenemos en el barrio a la Internacional Facha este fin de semana, que hacen el picnic aquí enfrente (Bogs y compañía, ya sabéis). Qué pereza, de verdad.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
sábado, 11 de mayo de 2024
Música para el fin de semana veraniego. Otoboke Beaver son de Kyoto y adorables, y además suenan como un ataque de nervios. Una majadería que viene muy bien para estos días de campaña electoral (a ver, cuándo se acaba esto ya, por favor) , opa hostil y paripé eurovisivo.
¿Sabes cuando te quedas mirando la pantalla sin pensar en nada concreto, divagando en caída libre y sin saber por dónde empezar? Pues eso mismo. Así que miro por la ventana. Hace solazo, en la calle hay bastante gente: un congreso de (hablando de paripés) "emprendedores conscientes" (sic) aquí enfrente. En el balcón han asomado ya las hormigas.
Sábado. Mayo. Quedan tres meses para las vacaciones. No sé si para entonces, gane quien gane en Eurovisión, Israel habrá dejado a alguien vivo en Gaza.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
sábado, 4 de mayo de 2024
Música para el fin de semana. Recupero hoy a Diet Cig, que sonaron aquí hace ya tiempo y me siguen poniendo de muy buen humor, la verdad.
Bueno, menuda semana. Que si Paul Auster, que si el retorno de Pedro (que no se fue, pero a ver si me entiendes) y los aspavientos de la caverna, que si lo de los toros, que si el puente y los ríos de gente (ni confirmo ni desmiento que vaya a volver a pisar yo un museo por gusto ya nunca más). Qué agotamiento, chica.
Más cosas. Que está en marcha lo del Cómic Barcelona, o como se llame ahora. Y muy bien los premios este año: Kate Beaton, César Sebastián, Marc Torices, Aroha Travé y Marika Vila (además de Catalina González Vilar y Toni Galmés, y Pablo R. Coca, cuyos libros no he leído).
Y que esto de la primavera no tiene ya vuelta atrás.