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sábado, 30 de septiembre de 2023

Música para el fin de semana. Como parece que con el fin de septiembre vuelve el veranazo, viene al pelo el surf melancólico de Les Amants, que son de la Patagonia, nada menos.

La semanita se nos ha ido en un teatrillo (parlamentario), ya sabéis. Pasan lo días y octubre está ahí mismo, y ya hay decoración de Halloween en muchos sitios (por no hablar del turrón, ejem). Yo estoy cansadísimo y no sé por qué no me dan vacaciones cada dos semanas, que es lo que me pide el cuerpo. (Ya lo he dicho más veces: a mí la astenia otoñal me sienta peor todavía que la de primavera.)

Y sí, el Marco Incomparable sigue hasta la bandera. Lo de las temporadas altas y bajas pasó a la historia.

En fin.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 23 de septiembre de 2023


Música para el fin de semana. Yo La Tengo para dar la bienvenida al otoño. (Cualquier excusa es buena para volver a YLT, esto es así.)

De novedades andamos flojos por aquí. Llovió, bajó la temperatura. Recuperamos el pantalón largo y echamos ya la colcha por la noche. El cambio de estación me tiene un poco disperso de cabeza (lo que me hacía falta).

Por lo demás, poca cosa. (Pensando en actualizar más, hablar de lecturas, pero cada vez tengo menos tiempo para nada, así que mira, es lo que hay.)

Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 16 de septiembre de 2023


Música para el fin de semana. Vía Hipersónica descubro a Tirzah, que tiene un poquito de Tricky, otro poquito de Portishead y toda la bruma trip-hop del mundo.

¿Noticias? Pues mira, que están editándose cosas que me apetecen mucho: el nuevo Cuadernos japoneses de Igort, novelas nuevas de Ali Smith, de Irene Solá y de Elisa Victoria, el nuevo libro de las Tamaki, la secuela de Sábanas de Brenna Thummler, lo nuevo de Borja González (next week!!).

También, que llueve a ratos y a mares. Y que están celebrándose las Jornadas de Avilés (otro año que no voy).

Que pasan los días y septiembre ya entra en su segunda mitad sin que nos hayamos dado ni cuenta de la primera.

En fin. Días tranquilos en el edificio Baxter.

  


 

martes, 16 de junio de 2020

es curioso cómo vamos asumiendo el mundo mascarilla, cómo la alarma salta cuando ves a alguien sin ella, o que la lleva mal puesta, pero la invisibilizas al hablar con quien sí la lleva, e incluso, si después recuerdas la conversación, la imaginas sin ella

o igual me pasa sólo a mí, no sé


por lo demás, estos días siguen siendo de reencuentro, de volver a ver a la gente y recuperar caras (más bien miradas, que son tan importantes) y voces y cercanías

martes, 9 de junio de 2020

pues muy bien todo por el Marco Incomparable, ayer

primero, los reencuentros, claro, y luego lo demás: aforo limitadísimo para un recorrido muy seleccionado y en general muy satisfactorio, creo; silencio en las salas, algo que hacía muchos años que no ocurría; la sensación de que la mayor parte de la gente ahora viene a mirar, a contemplar, y no a cubrir expediente o a sacarse la foto de rigor 

 en el otro platillo de la balanza, la extrañeza de moverse con precauciones, las mascarillas, las pantallas faciales tan Aviador Dro (y que, pese a ser muy fan, you know, no me pongo, y menos mal, porque son incomodísimas; los mostradores están tuneados para que no haga falta llevarlas): hay como una atmósfera de provisionalidad y de sueño raro


así que bien, ya digo


además, es muy curioso cómo un algo hace click a la hora de salir de casa y ya todo va encarrilado en la recuperación de la rutina, metro, tren, fichar, ir y venir, saludar, qué tal todo, ¿en casa bien?, cuadrantes, libranzas, cubrir huecos, hay que mirar las vacaciones; casi todo en automático ya, como si no hubiera habido un paréntesis de casi tres meses


en fin, que la nueva normalidad, en el museo, se parece bastante a la de antes, pero con disfraces de superhéroe cutre y con menos jaleo


lunes, 8 de junio de 2020

toca fase 2, y toca volver al trabajo: después de casi tres meses de reloj, que se dice pronto, y que han pasado como un rayo, aunque la sensación que dejan es de llevar aquí media vida

por si acaso, el día se despierta gris y con cara de lluvia, aunque imagino que se irá despejando


está todo preparado: camisa limpia, la ficha de fichar y el libro de leer; y la mascarilla, claro... strange days

sábado, 6 de junio de 2020




Música par el fin de semana. Que Airbag tengan canción nueva es siempre una buena noticia, estemos en la fase que estemos.

Pues nada, que la cuenta atrás termina. Hoy abre el Marco Incomparable, con entrada gratuita, aforo limitado y las medidas ya previsibles: mascarillas y gel hidroalcohólico, distancia de seguridad, nada de grupos... you know. (A mí me ha tocado la lotería y hasta el lunes no me incorporo, pero vamos, que ya está, se acabó lo del síndrome de la cabaña, que en mi caso es más bien del sofá.)

Por lo demás, poca cosa. Habrá que hacerse a nuevo horario, comer antes, olvidarse de la siesta (ay). Nueva rutina.

Lo bueno: reencuentros. Eso siempre es bien.


Y ya estaría. Días (todavía) tranquilos en el edificio Baxter.

jueves, 4 de junio de 2020

pues ha habido que ir a hacerse el test seronosequé para poder volver al trabajo y este primer viaje en metro ha sido rarísimo, pero he podido leer la mayor parte del tiempo, así que bien

allí he visto alguna cara conocida (con mascarilla y todo), he saludado, hemos hecho la tontería esa de los coditos y vaya, bien, lo de la vuelta se me va haciendo menos cuesta arriba conforme pasan los días


y en otro orden de cosas, mundo mascarilla: una de las cosas que peor llevo es no poder sonreír a los perrillos y a los bebés, que siempre me pone de buen humor...




domingo, 31 de mayo de 2020



pues ha llovido esta tarde, un tormentón con mucho aparato sonoro, y yo he empezado a releer a las Locas de Jaime Hernández, que es una cosa que llevaba tiempo queriendo hacer pero sin decidirme, y mira, yo creo que qué mejor momento, y además no se me ocurre mejor compañía que la de Hopey y Maggie para volver a la calle y a la vida en el exterior


en la calle, esta mañana, he vuelto a fijarme en la cantidad de gente que lleva la mascarilla mal puesta; los que llevan la nariz al aire, los que llevan la parte de color hacia dentro (a ver, que tan difícil no es)... me llama mucho la atención, no sé, no lo entiendo y además me pone un poco nervioso


y qué más

pues poca cosa

sábado, 30 de mayo de 2020






Música para el fin de semana de fase 1. Se llaman The explorers club, suenan a mañana de primavera y llego a ellos gracias a Parade, cantautor de cabecera en esta casa.

Nada, lo previsible. Que ya hace calor, que hay cada día más gente en la calle. Que las cosas se ponen en marcha, no sé si más deprisa de lo que sería deseable. Aquí aún no salimos más que a lo indispensable, y ni librerías ni terracitas. En unos días ya tocará bajar al metro y volver a la rutina de antes (que no será la misma, habrá que construir una nueva incorporando cautelas y prevenciones como de ciencia ficción), y entonces ya sí.

Por lo demás, poca cosa.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

viernes, 29 de mayo de 2020

pues hoy ya no ha salido nadie a aplaudir (bueno, alguna palmada se escuchaba muy a lo lejos)

la calle está llena de gente y hay cola en el supermercado

miércoles, 27 de mayo de 2020

ayer fuimos a ver a mis padres y qué raro se me hizo estar todos sentados lejos, como enfadaos; pero bien, mira, volvimos a casa de buen humor (nos reímos bastante, debo decir) y a tiempo del aplauso


hoy he hecho un arroz con pollo que me ha quedado bastante razonable gracias a un par de trucos que he aprendido en youtube (porque mi vida está siendo cada vez más un monear en internet viendo recetas), he visto el nuevo vídeo de TER, que es una fantasía, claro, y hace un ratín me ha llegado por dos vías diferentes la noticia de que el Marco Incomparable abriría (yo el condicional lo dejo ahí puesto, no vaya a ser) el próximo día 6, sábado


y en esas estamos por aquí

martes, 26 de mayo de 2020

el tiempo pasa bien rápido

hace un año ya de lo de mi hermano

no conoció a Baby Yoda (y le hubiera encantado)

también se ha perdido este apocalipsis cutre de mascarillas y cacerolas

(lo que nos hubiéramos reído haciendo chistes de Mad Max)



sábado, 23 de mayo de 2020




Música para el fin de semana. Sé que soy muy mayor para esto, pero por alguna razón esta fantasía de Mueveloreina y María 'Cariño' me pone de buen humor.

Por lo demás, calor, solazo y moscas. (Y nazis, a poco que te descuides. Nos está quedando un 2020 precioso.)


Bueno, y fase 1 desde el lunes, ahí es nada. Madre mía, las terracitas. Qué miedito.


En fin, eso. Días tranquilos en el edificio Baxter.


viernes, 22 de mayo de 2020

setenta días después, el tiempo pasa sin sentir y hay una sensación como de limbo, de realidad en stand by, al ralentí; pero hoy hay ya fecha (provisional) de vuelta al trabajo y un reloj interno se pone en marcha, y ya todo va a ser cuenta atrás, me parece



jueves, 21 de mayo de 2020

no sé si en algún momento he dicho, al principio del confinamiento, que echaba de menos el ruido en mi calle, no me voy a poner a repasar ahora, pero sí que recuerdo haberlo pensado alguna vez, aunque no muy en serio

vale, YA NO

estos días vuelve a haber jaleo de tráfico, la obra del mercado de enfrente se ha reactivado, hay cada vez más gente que va y viene... eso, que ahora lo que extraño es ese silencio raro que tanto me llamaba la atención


hablando de ruidos, por aquí se escuchan unas pocas cacerolas; más enérgicas que los aplausos, me temo, que en mi lado de calle casi han desaparecido: aplaudimos muy poquitos ya, aunque un poco más arriba sí se sigue oyendo el jaleo de los primeros días


por lo demás, qué calor ya, ¿no?




domingo, 17 de mayo de 2020






Pues más música para el fin de semana, que es domingo y brilla el sol. Dos canciones nuevas de Cariño y Mourn para celebrarlo. 

Y sí: días tranquilos en el edificio Baxter.

viernes, 15 de mayo de 2020




Música para el fin de semana (que por aquí es largo). Trasteando en la red, a lo tonto, he encontrado una mina de oro: una especie de repositorio de yutubos de las Peel Sessions (en realidad, un listado de enlaces, pero oye, llenito de joyas). Lo primero que he ido a escuchar es esta maravilla de Young Marble Giants, porque su único disco es, a lo mejor, el que más veces he escuchado en mi vida, o casi. (Y lo que queda, porque no me canso de él.)

Pues eso. Que muy bien todo por aquí. Que estos días está lloviendo un poco. Que no me acabo de acostumbrar a la mascarilla. Que voy recuperando ritmo de lectura, aunque muy despacio todavía. Que a ver si luego compro rosquillas (y si no, mañana). Que me llegó un Linus dedicado a Stephen King. Ahí lo tengo, en la terraza. En cuarentena.

Del Marco Incomparable me llega alguna noticia. Parece que están ya instalando las mamparas de rigor. No hay fecha de apertura aún, pero no creo que se demore mucho. Junio, diría. (Personalmente, no veo la necesidad de abrir antes de julio, pero yo qué sabré de estas cosas.)


Y poco más, por hoy. Días tranquilos en el edificio Baxter. 

lunes, 11 de mayo de 2020

pues el caso es que la mascarilla tiene su rollo sexy, no me digáis que no; lo hablaba Elena Cabrera el otro día (con mucho tino) en una entrada de su diario de cuarentena

(pero claro, luego uno sale a la calle con las orejas de soplillo y las gafas medio empañadas todo el rato y como que se pierde cualquier sombra de glamour)


yo qué sé, en pensar estas cosas se me va el tiempo estos días


por lo demás, seguimos con nuestro ciclo Ghibli particular; la verdad, había olvidado casi todo de la mayoría de las películas que hemos ido viendo

hoy le ha tocado a Ponyo, y qué maravilla; y lo de Chihiro, Mononoke y El castillo ambulante es abrumador

Laputa, por su parte, conserva toda su magia, sigue teniendo algo especial


domingo, 10 de mayo de 2020

me hace mucha gracia ver a gente que se para en medio de la calzada para charlar con otra gente acodada en el balcón, qué tal todo, estáis todos bien; hay una cosa ahí de familiaridad que me pone de  muy buen humor


por lo demás, los días pasan volando y se resumen en salir al paseíto después del desayuno, comprar, algo de lectura, escuchar música, hacer la comida, ver una peli, trastear un rato en internet hasta la hora de hacer la cena, ver después alguna serie, irse a dormir... que es como un adelanto de lo que va a ser mi vida de jubilado, supongo (ojalá)


que las cosas se van poniendo en marcha, por mucho que sea al ralentí, se nota en que van llegando cosas al buzón; también, en que empieza a hablarse de cómo volver a abrir los museos