viernes, 4 de septiembre de 2026

pues las circunstancias se complicaron un poco y los últimos días de agosto fueron raros, pero ya parece que las cosas se han estabilizado (hasta el próximo susto)

esas mismas circunstancias me permitieron asistir a una panorámica de las televisiones de mañana y tarde, las cadenas privadas y telemadrid en particular, y madre mía qué espanto, qué sensación de desaliento y de estamos al borde de lo peor; y qué asco así, en general

por otro lado, vuelta al trabajo y ahí bien, reencuentros que reconfortan siempre

por lo demás, poca novedad; terminé de leer Animales de costumbres, la novela de Guillermo Zapata, que me ha gustado bastante, y ayer mismo leí también lo último de Jason (Cello song. La historia de Nick Drake), que ha llegado a ser uno  de mis autores fetiche gracias a tebeos como este, precisamente

¿música para el fin de semana?

pues a ver, qué voy a deciros: Nick Drake, claro

días tranquilos en el edificio Baxter

domingo, 23 de agosto de 2026

 ya de vuelta, porque a estas alturas siempre hay imprevistos, pero muy bien en Santander, la verdad: hemos paseado mucho, nos ha llovido lo justo y hemos comido muy bien en un par de sitios que recomiendo mucho (Umma y Tetuán 23)

y anoche, mientras intentaba conciliar el sueño, me di cuenta de las cosas que echas de menos sin ser consciente: por ejemplo, el tic-tac del reloj del salón, que solamente se escucha en el silencio de la noche; un reloj chulo que compramos la última vez que estuvimos en Barcelona, hace muchísimos años (cuando lo de los tebeos se llamaba todavía Saló), y que a día de hoy tiene su poquito de arritmia, pero todavía da la hora más o menos exacta

escuchándolo acabé de dormirme anoche, aunque ya muy tarde


días tranquilos en el edificio Baxter

  

sábado, 15 de agosto de 2026

 estos días de vacaciones me están sirviendo para ponerme al día con algunas series que tenía en la lista larga de a ver qué tal, y bueno, hay algunas que se han caído

por ejemplo, Se tiene que morir mucha gente (todo mal ahí, qué pena; no pasé al segundo episodio), o Arde Madrid (lo mismo digo), o One Piece (cambio de registro, pero todo mal también, del primero no pude pasar, y me costó terminarlo: no es para mí)

tampoco pude con Alta fidelidad, la adaptación de la película que ya adaptaba un libro estupendo de Nick Hornby; novela y peli me gustaron mucho en su momento, pero esta nueva versión me ha dado toda la pereza: le veo las costuras a todo, todo lo veo venir de lejos y nada funciona como debería (tres capítulos le di de margen, porque tenía muchas ganas de que me gustara y Zoë Kravitz le pone voluntad)

mientras tanto, voy viendo nuevas entregas de Oficina de infiltrados, una serie francesa de espionaje que funciona como un tiro y transita caminos muy diferentes de la típica serie de espionaje anglosajona; me gusta mucho, sobre todo, esa dimensión funcionarial que deja ver, con el comedor de empleados de bandejas blancas y menú cerrado en el que puedes imaginar que los personajes hablan de horas extras y moscosos


música para el fin de semana: pues es que se murió el Coyote, así que toca repasar sus canciones; a mí me gustaron mucho los discos de Los Coyotes, en especial el primero largo (Mujer y sentimiento), pero lo que ha estado haciendo los últimos años tiene mucha gracia también

 

poco más


días tranquilos en el edificio Baxter




jueves, 13 de agosto de 2026

 creo que no hay nada que me provoque más ansiedad que esos momentos en la vida en que me toca simular que soy un adulto funcional, así que ayer pasé un día regular con los curritos en casa (cambio de radiadores, había que hacerlo sí o sí)

después, con todo recogido y más o menos limpio, llegó el momento del eclipse, que vimos bastante relajados en la televisión (porque la revolución no, pero todo lo demás, televisado) y en streamimg (bendita NASA, ojalá sobreviva a Trump y demás botarates)

hoy, un poco de limpieza, buenas noticias de mi amiga B y, como contraste, el mazazo de la muerte de Víctor Coyote (me gustan mucho algunos de sus discos y muchos de sus tebeos, y en general me caía muy bien), la cal y la arena del día

(que es día 13, cómo te quedas, agosto corre que se las pela)


días tranquilos en el edificio Baxter, en fin

sábado, 8 de agosto de 2026

 al final, es en vacaciones cuando menos leo, por mucho que me lo proponga; siempre hay otras cosas pendientes en casa, y el tiempo se me va

así que estos días sólo leo las newsletters que me van llegando (otro día hago la lista, hay cosas bien chulas ahí), las noticias y, de cuando en cuando, cedo a la tentación de releer mi viejo blog: hago catas un poco al azar, y qué mala idea

digamos que no pocas veces ocurre que no me reconozco, o no me quiero reconocer, porque esa persona que escribía entonces me cae (a veces) bastante mal: era pedante y estaba encantado de conocerme, me había construido un personaje que, hoy, me da toda la pereza

es verdad que otras veces me gusto bastante, sobre todo cuando no me cortaba a la hora de opinar de lo que iba leyendo; hace mucho tiempo que, si algo no me gusta o me parece flojo, me limito a no hablar de ello y punto (y eso que ahora no me lee nadie)

pero bueno, tampoco es que me arrepienta: quién no ha sido un gilipollas en algún momento de su vida


música para el fin de semana: mientras escribo, estoy escuchando a Railcard, una banda formada por gente de Dolly Mixture, Heavenly o Papernut Cambridge


días tranquilos en el edificio Baxter

viernes, 7 de agosto de 2026

 tengo que insistir: este año, sólo cosas bonitas (que buena falta hacen)

por ejemplo, esta tarde hemos estado viendo Perfect days, la película de Wenders, que ya solamente por la playlist es para quedarse a vivir dentro, pero hay mucho más, claro; me ha recordado un poco a Alba G Mora y Erica Fustero, por lo de Japón y por lo de las fotografías

(si no conocéis a Erica Fustero y Alba G Mora, buscad sus cosas: hacen unos fanzines maravillosos)


más cosas: ayer salimos a comer con mi gente de siempre, y todo muy bien (las risas, las complicidades), pero lo del calor me mata; mi plan ideal sería encerrarme en casa con los toldos echados y las persianas bajadas y no salir de aquí hasta, no sé, octubre o noviembre


otra más: mi amiga B; todo va a ir bien, tengo cero dudas (y los dedos cruzados)




lunes, 3 de agosto de 2026

aprovechando que la calor ha dado hoy un (pequeño) respiro, hemos comido fuera, y estaba dedicado en cuerpo y alma a las carrilleras cuando alguien se ha acercado a saludar, alguien que trabajó en el museo hace como veinticinco años y que se acordaba hasta de mi nombre, el tío

(spoiler: yo no; ni en el restaurante ni ahora)

después del momento reencuentro, y ya en el postre, me ha venido a la memoria su imagen de entonces como en un flashback; y claro, con canas, con barba, ahora parece otro: bien conservado, pero otro

(curiosamente, la voz sí me resultaba familiar, y de ahí he ido tirando luego)


en otro orden de cosas, ayer empezamos a ver la nueva serie de Russell T Davies; se titula Tip Toe, y el primer capítulo es bastante desconcertante (para bien), está lleno de rabia y tiene a un Alan Cumming que está señorial


días tranquilos en el edificio Baxter

 

sábado, 1 de agosto de 2026

vaya dos semanas: los fuegos, la calor, lo de Ceuta...

pero bueno, vacaciones, un mes por delante más o menos relajado para descansar y ponerme pilas nuevas

(claro que en casa hay que hacer cosas: cambiar algún radiador, limpiar la campana extractora, ordenar cosas, hacer limpieza, comprar ordenador nuevo y dejar que este en el que escribo tenga una muerte digna, el pobre, qué sé yo... intendencia y puesta a punto, digamos)

con suerte, tendré más tiempo para el blog, para leer, para ver cosas

y para sentarme a vegetar pegadito al aire acondicionado


música para el fin de semana: no hay verano sin Jonathan Richman (y que nos dure mucho, ay)

lecturas: pues estoy con Animales de costumbres, de Guillermo Zapata, y me está gustando bastante (aunque las primeras páginas me echaron un poco para atrás, no sé por qué)

en la tele: he empezado a ver Star Trek: Starfleet Academy, porque un poco de utopía viene bien siempre, y más ahora, con la que está cayendo


días tranquilos en el edificio Baxter  

sábado, 18 de julio de 2026

 están este verano pesadísimas las moscas; menos que los del fútbol, eso sí, y nunca tanto como los fachas: menudo griterío, qué fatiga

pero bueno, la semana bien: intensa, pero con visitas; además, el jueves estuve en el concierto de Belle and Sebastian y todavía me dura el subidón y el calorcito en el corazón

(sé que también estuvieron allí E y M, me hubiera encantado verlas)



mi vida se resume en cómo se resuelve el delicado equilibro entre dos polos magnéticos que se repelen, obvio: 'solo quiero cosas bonitas' y 'solo quiero quedarme en casa y que me dejen en paz'; normalmente se pueden conciliar sin mucho problema (barriendo para casa, ejem), pero a veces hay que dejarse arrastrar y mira, Belle and Sebastian, qué maravilla

por lo demás, pues poco que añadir; julio corre que se las pela y en nada estamos de vacaciones

música para el fin de semana: pues a ver, no me voy a repetir


y nada: días tranquilos en el edificio Baxter


viernes, 10 de julio de 2026

hoy he dedicado la tarde a terminar algunas lecturas que tenía pendientes, a ordenar una pila de niuyorkers atrasados (casi un año, qué desastre) y seleccionar otros papeles para el reciclaje, a escuchar un poco de música (ahora mismo están sonando The Babies, una banda fugaz que formó Cassie Ramone cuando aún tocaba con Vivian Girls)

además, he pensado esta mañana en escribir aquí un 'me acuerdo' a lo Pérec (me acuerdo de cuando Muji todavía era una papelería pija, ese rollo), pero a los tres meacuerdos me desviaba hacia la nostalgia y eso sí que no, así que lo dejo para mejor momento

correos: ayer recibí el último fanzine de Erica Fustero y hoy me ha llegado una carta de mi amiga C que, como siempre, me ha puesto de buen humor

música para el fin de semana: pues a ver, además de lo que comentaba más arriba, lo suyo sería acordarse de Bonnie Tyler; yo tengo debilidad por lo que hizo con Jim Steinman

y nada; días tranquilos en el edificio Baxter 

 

sábado, 4 de julio de 2026

y llegó julio


ayer quedé con la panda después de mucho tiempo (meses, no pocos) y todo bien: vermut, conversación y muchas risas en la puesta al día; también, aprovechando el tirón, me acerqué a comprar queso y algunas conservas, así que me volví a casa medio muerto de calor, pero con cosas ricas de comer, un Love and Rockets nuevo y un par de fanzines que me tenían guardados desde el año pasado o poco menos (Borja González y Mayte Alvarado)


música para el fin de semana: Joaquín Pascual (estuvo en Surfin Bichos y Mercromina) ha publicado un EP de covers que da gusto escuchar: a mí me ha gustado mucho esta de la Velvet (Domingo por la mañana) y esta otra de ¡Roy Orbison! (En sueños)


por lo demás, sin novedad

días tranquilos en el edificio Baxter

 

sábado, 27 de junio de 2026

semana caliente, y eso que estos dos o tres días ha bajado un poco la calor, pero vamos, que estamos otra vez en plena curva ascendente

pocas ganas de nada, por fijar un poco el mood

para ver: pues volvió Sugar con una segunda temporada que nadie esperaba (o al menos yo), y me sigue flipando; también se ha estrenado la quinta (y última) de The Bear, que promete no decepcionar

música para el fin de semana: la nueva canción de This is Lorelei (Billy Came Back) no se me va de la cabeza; por algo será

(me preguntaron cuál es mi banda favorita y salí del paso con una lista que ahora cambiaría casi entera; me preguntaron también por mi chuche preferida, y de ahí sí que no supe salir con dignidad... )


días tranquilos en el edificio Baxter 

sábado, 20 de junio de 2026

 en mi primer blog jugué una vez a trolear el veranazo subiendo entradas en las que hablaba de hielo, nieve y cosas invernales; cómo me gustaría tener hoy la constancia (y la imaginación) para dedicarme a ello durante los próximos (120) días: eran otros tiempos

así que el invierno lo vamos a tener que traer entre todos a rastras a fuerza de cosas bonitas; por ejemplo, leyendo esta barbaridad que editó Diábolo: Mi familia gorila, de Ichiro Iijima, y que me recomendó alguien con buen criterio definiéndolo como 'una buena hostia que te quita la tontería de golpe'; un manojo de historias de una belleza borderline que parecen dibujadas a hachazos y te dejan el cuerpo regular

o escuchando (¡música para el fin de semana!) esta lista en Spotify de shoegaze en español llena de casi todo lo que más me gusta, en particular (pero no solamente) melodías pop agazapadas detrás un buen vendaval de electricidad y feedback

por lo demás, la noche hoy se mastica y huele a horno caliente


días tranquilos en el edificio Baxter

  

miércoles, 17 de junio de 2026

cosas de casa: las vecinas de al lado tienen una perrilla, Clarita, que se dedica a ladrar cada vez que oye a alguien en el rellano y que, cuando la sacan al paseo, gruñe y refunfuña mientras baja por la escalera y no se calla hasta que pisa la calle

(eso sí, si te la cruzas abajo, en la acera, se acerca y se deja mimar como la que más)

me hace tanta gracia escucharla cuando se pone cascarrabias, siempre me pone de buen humor, y a veces hasta contesto cuando me ladra a través de la puerta


en otro orden de cosas, el termómetro va subiendo despacito y al balcón vienen a beber los gorriones de costumbre y, desde hace unos días, también un par de palomas; dan un par de tragos, se mojan la cabeza y se pasean por la barandilla antes de aletear y volver por donde llegaron


sigo buscando lectura: he tanteado a Bolaño y a Neal Stephenson, pero a las cien páginas se me hicieron bola; ahora estoy con John Connolly, y voy bien, pero creo que lo que el cuerpo me está pidiendo son viñetas...



 

sábado, 13 de junio de 2026

han fallecido David Hockney y Jerry Moriarty

del primero hablará todo el mundo, y con razón: su pintura era una expresión ajustadísima y elegante de la alegría de vivir, incluso él mismo lo era, con sus trajes de colores y esa actitud de inglés felizmente jubilado

del segundo se hablará poquito, incluso en círculos relacionados con el cómic: aquí vimos algunas entregas de su Jack Survives en la época clásica de El Víbora, poco más; eran páginas lacónicas, no se parecían a nada (pero entonces, y en esa cabecera, pero también en otras, abundaban las historietas que no se parecían a nada)

música para el fin de semana: siempre es buen momento para volver a Yo La Tengo

días tranquilos en el edificio Baxter (superada la invasión vaticana y esquivando como se puede la invasión futbolera) 

viernes, 12 de junio de 2026

 la noticia: Astiberri recibe el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural por su "inestimable contribución al elevar el Cómic a la categoría de alta literatura y por la enorme ambición artística de un catálogo que testimonia su espíritu exigente"

y mira: a lo segundo, un SÍ muy grande, pero el blablablá de la alta literatura me toca las narices, y mucho (bueno, dejadme con mis cosas, que a estas alturas estoy ya en la pantalla de gritarle a la tele en los telediarios y las tertulias; y cuando sale el Papa, obvio)

premio más que merecido, en todo caso, también (y sobre todo) por su apuesta decidida y continuada por la producción de autores y autoras españolas

así que, mira, felicidades




domingo, 7 de junio de 2026

tengo el timeline de Instagram lleno de clips de la reciente actuación de The Cure en el Primavera, y eso me hace un poco más feliz

del circo papal me han llamado la atención un par de cosas: por un lado, el estado aconfesional al servicio del boato vaticano, y ya nos vale; por otro, el arrobo con que algunas personas (los llamaremos así) reciben las cosas cristianas que el papa dice a la que tiene la menor oportunidad y que están en las antípodas de lo que defienden desde sus políticas o de lo que votan cuando corresponde votar

tampoco es que me haya sorprendido, es sobre todo la confirmación

(en todo caso, tampoco soy quién para reprochar a nadie sus contradicciones, por llamativas que sean; bastante tengo con las mías)

 

música para el fin de semana (o lo que queda): pues Robert Smith, obvio; en particular, tengo debilidad por The forest y por Boys don't cry

un par de series: La maldición de Widow's Bay (el último episodio, lleno de guiños a Jason y a Michael Myers, ha sido una maravilla) y Por cuatro perras, la nueva de Zerocalcare


días tranquilos en el edificio Baxter

jueves, 4 de junio de 2026

 pues he leído un par de cosas

primero, Este sitio me mata, de Mariko Tamaki y Nicole Goux (La Cúpula), que me ha dejado un poco así, la verdad: tiene los ingredientes, pero por lo que sea no funcionan como deberían funcionar, y el libro se lee como sin ganas; Tamaki tarda mucho en que la trama cuaje y luego resuelve con prisas, y Nicole Goux no acaba de encontrar el tono o yo qué sé

y luego, El viaje, de Paco Roca (Astiberri), que es todo lo contrario, una historia íntima, un libro en el que apenas pasa nada pero ocurren un montón de cosas, y en el que todo funciona tan bien, tan sin que se vean las costuras, que hasta alguna solución de telefilm de sobremesa y siesta encaja sin desmerecer el conjunto; una maravilla


en otro orden de cosas, me acabo de enterar de la muerte de Marjane Satrapi, la autora de Persépolis, a los 56 años, y se me ha quedado mal cuerpo para el resto del día

qué pena

sábado, 30 de mayo de 2026

todavía queda un mes para que empiece el verano oficial, pero ya no se puede estar en la calle sin buscar la sombra desde por la mañana (a las cinco de la tarde ya para qué hablar), todo bien por aquí: no vamos a la mierda en cuatro días

esta semana ha estado movida y se me ha hecho un poco cuesta arriba, pero el miércoles volví a ver a M después de mucho tiempo y el jueves vino también A, así que cero quejas

por lo demás, piloto automático

la serie de la semana: pues Hacks, con un último (y definitivo) capítulo que da gloria verlo

música para el fin de semana: Una persona triste, adelante del nuevo disco de Los Punsetes ("renuncio a mis principios/seis o siete veces por semana")

lecturas: tengo en espera lo nuevo de Paco Roca y he empezado el Criptonomicón, de Neal Stephenson, que lo tenía también en espera desde ni me acuerdo

en fin, días tranquilos en el edificio Baxter

   

sábado, 23 de mayo de 2026


pues nada, que llegó el VERANAZO y hay que sacar los pantalones cortos

la semana ha venido caliente, y no hablo ahora del termómetro (you know, ZP)

yo sigo poniéndome al día con Seth, que ya tengo el último Palookaville, y he leído también La cita, un noir de línea clara y colores limpísimos que firma Pau Valls con el buen pulso que ya demostró en Bigfoot, su libro anterior

me encontré con un viejo amigo de tiempos heroicos mientras hacía mis compras en la librería de guardia, y nos pusimos al día en un ratito; después llegó el aluvión de recuerdos y la conciencia del tiempo que ya pasó, pero bueno, las risas

propuesta de música para el fin de semana: acabo de escuchar otra vez el último disco de Nacho Vegas, y sigue sonando bien (además de conveniente a día de hoy)

serie: pues Margo tiene problemas de dinero, que cierra temporada con lazo y guinda


lunes, 18 de mayo de 2026

pues en casa vimos El sol del futuro (2023), una película de Nanni Moretti, del que no veía nada desde Caro diario (1993), y qué bonita, la verdad, qué buen rato; y qué bien me ha venido para sobrellevar estos días de falso invierno con invasión evangélica en el barrio, circo mediático en todas partes, elecciones andaluzas, eurovisiones: la pereza

en otro orden de cosas, este fin de semana (además de lo de Andalucía) se ha celebrado lo de Barcelona Cómic (o como se llame, que me sigo despistando), y este año me he enterado de poquísimo, entiendo que por culpa mía, que tampoco he indagado mucho; muy contento por el premio de Teresa Valero, que me parece una titana de lo suyo, una autora con una mirada única, reconocible y, en cierto modo, muy refrescante


 

viernes, 15 de mayo de 2026

 Música para el fin de semana, que en Madriz es largo. Hace año y pico hablé aquí del disco de Cassie Ramone (y sí, he tenido que mirarlo); a día de hoy, aún me dura el stendhalazo. No me canso de oírlo, la verdad.

Pues nada. La noticia del día en esta casa es la lista de nominaciones para los premios Eisner, que viene con unos cuantos candidatos y candidatas españolas. A mí me ha alegrado especialmente lo de Javi Rodríguez, que lo han nominado para casi todo (y bien merecido), y lo de Marc Torices, que seguramente está a esta hora todavía flipándolo muy fuerte.

Por lo demás, poca cosa. La calle está llena de gente y a mí me da toda la pereza del mundo lo del chulapeo y la verbena, así que nos vamos a quedar en casa, que además el día está raro (y frío).

Días tranquilos en el edificio Baxter. 

jueves, 14 de mayo de 2026

 hoy ha entrado en casa el primer moscardón del año, imagino que heraldo del verano inminente (aunque nadie lo diría), y ha pasado lo de costumbre: vueltas y vueltas hasta llegar a la otra punta de la casa y empezar a dar cabezazos contra el cristal de la ventana hasta que se la he abierto y allá que se ha ido


mientras tanto, la vergüenza ajena sigue siendo el mood (virus, viajes a México, voceros del caos, elija su propia aventura)


y, en otro orden de cosas, me avisa mi librería de guardia que llegó ya el último número de Palookaville, la publicación aperiódica de Seth que empezó siendo una grapa como las de toda la vida y ahora son unos libritos en tapa  dura rellenos de cosas bonitas; hasta la semana que viene no me podré pasar a recogerlo, así que igual me decido a releer los anteriores estos días, que tampoco son muchos y me va a venir bien (leer y releer a Seth siempre viene bien, está de más que lo diga)

 

sábado, 9 de mayo de 2026


 Música para el fin de semana. Triángulo de Amor Bizarro (que editan muy pronto nuevo disco). Tremendos, como siempre.

Y bueno, menuda semana. Death Ayuso haciendo el ridículo en México, un virus por ahí (y la sombra del miedo otra vez), tormentas, el vocerío voxero dándolo todo, el equivalente británico petándolo... yo qué sé, chica, de verdad, qué pereza.

Escribo en un ordenador ya anciano que dejó muy atrás la edad de jubilación y tarda la vida en cargar cualquier cosa, y renquea, refunfuña, se cuelga y, en general, es lentísimo. Así que me da tiempo a darle vueltas a lo que escribo. (Demasiadas, a veces.) Aún así, no encuentro la manera de expresar la vergüenza que me da la conversación pública. Los inmigrantes porque a ver si no quién va a hacer esos trabajos que nadie quiere; la conquista civilizadora (y evangelizadora, claro); el nosotros primero y si no que se larguen; lo del barco fondeado y que ni pisen tierra firme, que aquí somos solidarios pero. Así que así lo dejo, atropellado y en bruto.

Por lo demás, un poco cansado. La primavera.

Días tranquilos en el edificio Baxter. (Y remember: este año, y todos los demás, pero sobre todo este, sólo cosas bonitas. Por ejemplo, Tiángulo de Amor Bizarro.) 

viernes, 1 de mayo de 2026

 Música para el fin de semana, que viene largo. Estos son los Sunday Mourners y la otra tarde estuve escuchando en bucle su último disco, A-Rythmn Absolute. (Bueno, en bucle igual quiere decir un par de veces, pero se me entiende, creo.)

Llegó el último libro de Lizzy Stewart (The Wreck: pintaza), llegó un fanzine de Peep Media, descubrí a una escritora nueva vía Locus (Samantha Mills, pintaza también), resolví una cosa que tenía pendiente desde hace tiempo, descansé un poco. Días bien aprovechados.

Además, hemos estado viendo cosas. Nouvelle Vague, la peli de Linklater, que me ha gustado mucho, y Margo tiene problemas de dinero, que me está encantando. Da gusto ver que David E Kelley no ha perdido el mojo.

Los gorriones siguen fieles a sus horarios, y cuando empieza a irse el sol vienen a beber unos cuantos, atropelladamente. Vienen también temprano por la mañana, y a mediodía es cuando se bañan. Me sigue poniendo de buen humor verlos cada día.

Por lo demás, poca cosa. Este domingo toca trabajar, pero aún me queda el sábado para descansar.

En fin, días tranquilos en el edificio Baxter, ya sabéis.  


 

jueves, 30 de abril de 2026

falleció Gerry Conway (cáncer de páncreas, poca broma), que escribió los tebeos de Spiderman con los que crecí, los de los 70, con Gil Kane, Romita, Ross Andru

sí, el guionista de la muerte de Gwen Stacy, esa historia que, como me dijo alguien una vez, nos jodió la vida a todos

esas páginas me las sé de memoria

qué voy a decir: leerle me hizo muy feliz


que la tierra le sea leve



domingo, 26 de abril de 2026

en casa hemos visto el documental Art Spiegelman: el desastre es mi musa (Molly Bernstein y Philip Dolin, 2024), que está en Filmin, y me he pasado la hora y media que dura fijándome en los libros, tebeos, carteles y cachivaches que hay por todas partes, estanterías llenísimas, mesas cubiertas de revistas; también, reconociendo a gente, poniéndoles cara y escuchando a Burns, Sacco, Emily Ferris, Crumb, Brunetti, Kurtzman, Ware y más gente

(a ver, a muchos ya los tenía vistos, pero a otros no)

me ha gustado, en general, y ha servido para darme cuenta de que tengo unas cuantas cosas de Spiegelman por casa desde hace años que aún no he leído, porque en realidad es un autor al que aprecio en abstracto, en un plano teórico, si quieres: me interesa mucho lo que hace, pero no me emociona

y me ha recordado a otro documental que vimos hace unos meses, en Netflix: The New Yorker at 100 (Marshall Curry, 2025), en el que me pasó un poco lo mismo (así de simple soy)


hemos visto también, y disfrutado, el primer episodio de la nueva temporada de  From, y estamos al día con Hacks: cosas que me ponen de buen humor


se acaba la semana, y casi el mes

sábado, 25 de abril de 2026

 Música para el fin de semana. Como dice la host, Los Punsetes en la casa del Señor. Lo dije en otra parte y hablando de otra cosa: en 2026, solamente cosas bonitas.

Seguimos con la primavera, las alergias, la pereza.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


jueves, 23 de abril de 2026

23 de abril, Sant Jordi, día del libro: un par de cosas que he leído estos meses

El corazón revolucionario del mundo, de Francisco Serrano, fue premio Tusquets de novela el año pasado (una sorpresa, porque el autor es uno de los nuestros, no sé si se me entiende), lo leí con muchas ganas y no me defraudó lo más mínimo; de Serrano había leído ya En la costa desaparecida (en Episkaia), un western atípico y maravilloso que me acompañó durante las primeras semanas del confinamiento, cuando me resultaba muy difícil concentrarme lo bastante como para leer, y este trabajo nuevo confirma lo que ya allí dejaba clarito: que es el mejor poniendo títulos y haciéndoles luego justicia

llegué a Ali Smith por casualidad y un poco de rebote, gracias a una oferta de Amazon (menuda paradoja), Otoño primero, después el resto del cuarteto estacional y ya luego cualquier cosa que se pusiera a tiro; de Gliff leí una reseña en Locus y me dejó loco (¿Ali Smith + CF?, pero claro, si lo piensas no chirría tanto), así que a por él que fui, y todo bien, de lo mejor que he leído en los meses pasados; y me da un poco de pena no tener casi ninguno de sus libros en papel, porque cada vez opto más por lo digital (no caben más en casa, el drama está ahí y no hay manera de soslayarlo) y yo sé que un e-book no es un libro de verdad, y su lectura tiene menos peso, es menos esponjosa, y a lo mejor hay títulos que se disfrutan más, que crecen leídos en papel, así que no descarto que, cuando relea sus novelas, que es una cosa que pienso hacer más pronto que tarde (las del cuarteto, sobre todo), lo haga en la edición de Nórdica (que además es tan bonita)

nada más

me quedo a la espera de la lluvia, que el ambiente está enmarañadísimo

  

domingo, 19 de abril de 2026

 lo que va a haber aquí a partir de ahora son muchas listas, seguramente 

por ejemplo:

cosas que me ponen de buen humor automáticamente, sin más explicación

Jonathan Richman haciendo el ganso

Marcia y Peppermint Patty

fanzines, revistas, tebeos de grapa

esos perros que te acercan por la calle el hocico para que les hagas mimos

la vieja cuatricomía de puntitos gordos

descubrir que un personaje de esa serie, de esa película, ha leído los mismos tebeos que tú

libros de bolsillo

Franco Battiato bailando (haciendo el ganso)

sábado, 18 de abril de 2026

 pues un año después, y sin que venga a cuento, vuelvo a activar esto

las cosas ahí fuera no han cambiado mucho, excepto a peor: una distopía cada vez más grotesca que daría risa en una peli mala o en un tebeo regulero, pero que en los titulares de los noticiarios te hiela la sangre

y sin embargo hay que seguir, levantarse cada día, cuidar, ir a trabajar, cocinar, preparar las vacaciones (madre mía, los precios)

en este tiempo ha habido bajas, han cambiado algunas rutinas, ha llegado gente nueva, pero en lo fundamental todo sigue poco más o menos, así que mira, ni tan mal

no prometo nada, que igual se me pasan las ganas de escribir en cuatro días, pero la intención es ir subiendo aquí otra vez músicas, lecturas y lo que se me vaya ocurriendo, aunque bloguear a estas alturas es ir TAN contracorriente que no sé si da ternura o lástima

bueno, al lío:

últimas lecturas: Allí donde vas, lo último de Étienne Davodeau, me ha gustado mucho por cómo consigue equilibrar información y testimonio, el respeto con que se acerca a los personajes y sus historias; también, por el trampantojo que propone, esa conversación constante con su mujer que vertebra el libro, tan ligera y tan llena de verdad

(además, Davodeau dibuja de muerte, esto se dice poco; el libro lo edita La Cúpula, por cierto)

la canción de la semana: pues cuál va ser, la de Massive Attack y Tom Waits (aquí abajo va el video, si me acuerdo de cómo se hace esto de incrustarlo), que me gusta mucho porque Massive Attack y esa atmósfera enrarecida (y ese piano) encajan fenomenal con el vozarrón roto del abuelo Waits (y con sus cacharritos)