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sábado, 18 de julio de 2026

 están este verano pesadísimas las moscas; menos que los del fútbol, eso sí, y nunca tanto como los fachas: menudo griterío, qué fatiga

pero bueno, la semana bien: intensa, pero con visitas; además, el jueves estuve en el concierto de Belle and Sebastian y todavía me dura el subidón y el calorcito en el corazón

(sé que también estuvieron allí E y M, me hubiera encantado verlas)



mi vida se resume en cómo se resuelve el delicado equilibro entre dos polos magnéticos que se repelen, obvio: 'solo quiero cosas bonitas' y 'solo quiero quedarme en casa y que me dejen en paz'; normalmente se pueden conciliar sin mucho problema (barriendo para casa, ejem), pero a veces hay que dejarse arrastrar y mira, Belle and Sebastian, qué maravilla

por lo demás, pues poco que añadir; julio corre que se las pela y en nada estamos de vacaciones

música para en fin de semana: pues a ver, no me voy a repetir


y nada: días tranquilos en el edificio Baxter


viernes, 10 de julio de 2026

hoy he dedicado la tarde a terminar algunas lecturas que tenía pendientes, a ordenar una pila de niuyorkers atrasados (casi un año, qué desastre) y seleccionar otros papeles para el reciclaje, a escuchar un poco de música (ahora mismo están sonando The Babies, una banda fugaz que formó Cassie Ramone cuando aún tocaba con Vivian Girls)

además, he pensado esta mañana en escribir aquí un 'me acuerdo' a lo Pérec (me acuerdo de cuando Muji todavía era una papelería pija, ese rollo), pero a los tres meacuerdos me desviaba hacia la nostalgia y eso sí que no, así que lo dejo para mejor momento

correos: ayer recibí el último fanzine de Erica Fustero y hoy me ha llegado una carta de mi amiga C que, como siempre, me ha puesto de buen humor

música para el fin de semana: pues a ver, además de lo que comentaba más arriba, lo suyo sería acordarse de Bonnie Tyler; yo tengo debilidad por lo que hizo con Jim Steinman

y nada; días tranquilos en el edificio Baxter 

 

sábado, 4 de julio de 2026

y llegó julio


ayer quedé con la panda después de mucho tiempo (meses, no pocos) y todo bien: vermut, conversación y muchas risas en la puesta al día; también, aprovechando el tirón, me acerqué a comprar queso y algunas conservas, así que me volví a casa medio muerto de calor, pero con cosas ricas de comer, un Love and Rockets nuevo y un par de fanzines que me tenían guardados desde el año pasado o poco menos (Borja González y Mayte Alvarado)


música para el fin de semana: Joaquín Pascual (estuvo en Surfin Bichos y Mercromina) ha publicado un EP de covers que da gusto escuchar: a mí me ha gustado mucho esta de la Velvet (Domingo por la mañana) y esta otra de ¡Roy Orbison! (En sueños)


por lo demás, sin novedad

días tranquilos en el edificio Baxter

 

sábado, 27 de junio de 2026

semana caliente, y eso que estos dos o tres días ha bajado un poco la calor, pero vamos, que estamos otra vez en plena curva ascendente

pocas ganas de nada, por fijar un poco el mood

para ver: pues volvió Sugar con una segunda temporada que nadie esperaba (o al menos yo), y me sigue flipando; también se ha estrenado la quinta (y última) de The Bear, que promete no decepcionar

música para el fin de semana: la nueva canción de This is Lorelei (Billy Came Back) no se me va de la cabeza; por algo será

(me preguntaron cuál es mi banda favorita y salí del paso con una lista que ahora cambiaría casi entera; me preguntaron también por mi chuche preferida, y de ahí sí que no supe salir con dignidad... )


días tranquilos en el edificio Baxter 

sábado, 20 de junio de 2026

 en mi primer blog jugué una vez a trolear el veranazo subiendo entradas en las que hablaba de hielo, nieve y cosas invernales; cómo me gustaría tener hoy la constancia (y la imaginación) para dedicarme a ello durante los próximos (120) días: eran otros tiempos

así que el invierno lo vamos a tener que traer entre todos a rastras a fuerza de cosas bonitas; por ejemplo, leyendo esta barbaridad que editó Diábolo: Mi familia gorila, de Ichiro Iijima, y que me recomendó alguien con buen criterio definiéndolo como 'una buena hostia que te quita la tontería de golpe'; un manojo de historias de una belleza borderline que parecen dibujadas a hachazos y te dejan el cuerpo regular

o escuchando (¡música para el fin de semana!) esta lista en Spotify de shoegaze en español llena de casi todo lo que más me gusta, en particular (pero no solamente) melodías pop agazapadas detrás un buen vendaval de electricidad y feedback

por lo demás, la noche hoy se mastica y huele a horno caliente


días tranquilos en el edificio Baxter

  

domingo, 7 de junio de 2026

tengo el timeline de Instagram lleno de clips de la reciente actuación de The Cure en el Primavera, y eso me hace un poco más feliz

del circo papal me han llamado la atención un par de cosas: por un lado, el estado aconfesional al servicio del boato vaticano, y ya nos vale; por otro, el arrobo con que algunas personas (los llamaremos así) reciben las cosas cristianas que el papa dice a la que tiene la menor oportunidad y que están en las antípodas de lo que defienden desde sus políticas o de lo que votan cuando corresponde votar

tampoco es que me haya sorprendido, es sobre todo la confirmación

(en todo caso, tampoco soy quién para reprochar a nadie sus contradicciones, por llamativas que sean; bastante tengo con las mías)

 

música para el fin de semana (o lo que queda): pues Robert Smith, obvio; en particular, tengo debilidad por The forest y por Boys don't cry

un par de series: La maldición de Widow's Bay (el último episodio, lleno de guiños a Jason y a Michael Myers, ha sido una maravilla) y Por cuatro perras, la nueva de Zerocalcare


días tranquilos en el edificio Baxter

viernes, 15 de mayo de 2026

 Música para el fin de semana, que en Madriz es largo. Hace año y pico hablé aquí del disco de Cassie Ramone (y sí, he tenido que mirarlo); a día de hoy, aún me dura el stendhalazo. No me canso de oírlo, la verdad.

Pues nada. La noticia del día en esta casa es la lista de nominaciones para los premios Eisner, que viene con unos cuantos candidatos y candidatas españolas. A mí me ha alegrado especialmente lo de Javi Rodríguez, que lo han nominado para casi todo (y bien merecido), y lo de Marc Torices, que seguramente está a esta hora todavía flipándolo muy fuerte.

Por lo demás, poca cosa. La calle está llena de gente y a mí me da toda la pereza del mundo lo del chulapeo y la verbena, así que nos vamos a quedar en casa, que además el día está raro (y frío).

Días tranquilos en el edificio Baxter. 

sábado, 9 de mayo de 2026


 Música para el fin de semana. Triángulo de Amor Bizarro (que editan muy pronto nuevo disco). Tremendos, como siempre.

Y bueno, menuda semana. Death Ayuso haciendo el ridículo en México, un virus por ahí (y la sombra del miedo otra vez), tormentas, el vocerío voxero dándolo todo, el equivalente británico petándolo... yo qué sé, chica, de verdad, qué pereza.

Escribo en un ordenador ya anciano que dejó muy atrás la edad de jubilación y tarda la vida en cargar cualquier cosa, y renquea, refunfuña, se cuelga y, en general, es lentísimo. Así que me da tiempo a darle vueltas a lo que escribo. (Demasiadas, a veces.) Aún así, no encuentro la manera de expresar la vergüenza que me da la conversación pública. Los inmigrantes porque a ver si no quién va a hacer esos trabajos que nadie quiere; la conquista civilizadora (y evangelizadora, claro); el nosotros primero y si no que se larguen; lo del barco fondeado y que ni pisen tierra firme, que aquí somos solidarios pero. Así que así lo dejo, atropellado y en bruto.

Por lo demás, un poco cansado. La primavera.

Días tranquilos en el edificio Baxter. (Y remember: este año, y todos los demás, pero sobre todo este, sólo cosas bonitas. Por ejemplo, Tiángulo de Amor Bizarro.) 

viernes, 1 de mayo de 2026

 Música para el fin de semana, que viene largo. Estos son los Sunday Mourners y la otra tarde estuve escuchando en bucle su último disco, A-Rythmn Absolute. (Bueno, en bucle igual quiere decir un par de veces, pero se me entiende, creo.)

Llegó el último libro de Lizzy Stewart (The Wreck: pintaza), llegó un fanzine de Peep Media, descubrí a una escritora nueva vía Locus (Samantha Mills, pintaza también), resolví una cosa que tenía pendiente desde hace tiempo, descansé un poco. Días bien aprovechados.

Además, hemos estado viendo cosas. Nouvelle Vague, la peli de Linklater, que me ha gustado mucho, y Margo tiene problemas de dinero, que me está encantando. Da gusto ver que David E Kelley no ha perdido el mojo.

Los gorriones siguen fieles a sus horarios, y cuando empieza a irse el sol vienen a beber unos cuantos, atropelladamente. Vienen también temprano por la mañana, y a mediodía es cuando se bañan. Me sigue poniendo de buen humor verlos cada día.

Por lo demás, poca cosa. Este domingo toca trabajar, pero aún me queda el sábado para descansar.

En fin, días tranquilos en el edificio Baxter, ya sabéis.  


 

sábado, 25 de abril de 2026

 Música para el fin de semana. Como dice la host, Los Punsetes en la casa del Señor. Lo dije en otra parte y hablando de otra cosa: en 2026, solamente cosas bonitas.

Seguimos con la primavera, las alergias, la pereza.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 18 de abril de 2026

 pues un año después, y sin que venga a cuento, vuelvo a activar esto

las cosas ahí fuera no han cambiado mucho, excepto a peor: una distopía cada vez más grotesca que daría risa en una peli mala o en un tebeo regulero, pero que en los titulares de los noticiarios te hiela la sangre

y sin embargo hay que seguir, levantarse cada día, cuidar, ir a trabajar, cocinar, preparar las vacaciones (madre mía, los precios)

en este tiempo ha habido bajas, han cambiado algunas rutinas, ha llegado gente nueva, pero en lo fundamental todo sigue poco más o menos, así que mira, ni tan mal

no prometo nada, que igual se me pasan las ganas de escribir en cuatro días, pero la intención es ir subiendo aquí otra vez músicas, lecturas y lo que se me vaya ocurriendo, aunque bloguear a estas alturas es ir TAN contracorriente que no sé si da ternura o lástima

bueno, al lío:

últimas lecturas: Allí donde vas, lo último de Étienne Davodeau, me ha gustado mucho por cómo consigue equilibrar información y testimonio, el respeto con que se acerca a los personajes y sus historias; también, por el trampantojo que propone, esa conversación constante con su mujer que vertebra el libro, tan ligera y tan llena de verdad

(además, Davodeau dibuja de muerte, esto se dice poco; el libro lo edita La Cúpula, por cierto)

la canción de la semana: pues cuál va ser, la de Massive Attack y Tom Waits (aquí abajo va el video, si me acuerdo de cómo se hace esto de incrustarlo), que me gusta mucho porque Massive Attack y esa atmósfera enrarecida (y ese piano) encajan fenomenal con el vozarrón roto del abuelo Waits (y con sus cacharritos) 




jueves, 17 de abril de 2025


Música para el fin de semana (larguísimo, si tienes suerte). A esta canción de Rafael Berrio he llegado gracias a la versión que hace de ella Daga Voladora (y que me gusta más que la original, pero bueno). De él había escuchado alguna cosa, pero he empezado a tirar del hilo y caramba. (Que sí, que llego tarde. Demasiado tarde, en este caso. Pero oye, el caso es llegar, ¿no?)

Pues Semana Santa, tampoco vamos a descubrir nada. Lluvias a destiempo, películas "de romanos" en las teles generalistas, capirotes y saetas. Torrijas.

Y turistas. Millones de turistas.

Socorro.

(En serio, no vayáis a los museos ahora, no vais a caber.)

Días tranquilos en el edificio Baxter. 

sábado, 12 de abril de 2025

Música para el fin de semana (y para la Semana Santa, ya que estamos). Es decir Jonathan Richman y ponerme de buen humor, que queréis. Seguramente ya he subido esto por aquí, pero nunca está de más recuperarlo.

Pues hubo un festival de cómic en el Matadero, que parece que estuvo muy concurrido y dejó buen sabor de boca de cara a más ediciones, y también pasó ya lo de Barcelona, que a estas alturas no sé ya cómo se llama y que ha premiado a Paco Roca y a Álvaro Ortiz (y a más gente, vamos, pero me quedé con estos dos, que me caen bien y son de lectura segura). Pasó por aquí, además, Jaime Hernández. Y bueno, que entre el trabajo y la pereza no fui a nada, como de costumbre.

Por lo demás, poca novedad.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 29 de marzo de 2025

Música para el fin de semana. Kim Deal y Kim Gordon, dos jefazas, mano a mano. Vamos con la primavera.

Y vamos con la astenia, y con las alergias. Y con el cambio de hora (¡esta noche!).

Y con el kit de supervivencia, no me jodas.

Pero bueno, salió el sol y se acabaron las lluvias. Y en quince días (poco más o menos) vuelve el Doctor Who, que siempre me pone de buen humor. Así que, bueno, las cositas. Que habrá que refugiarse de la paranoia y de los malos (que los tenemos cada vez más cerca).

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 15 de marzo de 2025


 Música para el fin de semana. Me gustan mucho Melenas, ya lo he dicho antes. Por ese regusto a Stereolab que dejan sus últimas canciones, pero no solo.

Y estos días estamos todos con los recuerdos de hace cinco años, esas primeras semanas de desconcierto y miedo, esa nueva rutina de encierro, ese saldremos mejores que ya al final se veía que para nada. Y, bueno, si de algo sirve tener el blog activo es eso mismo: volver atrás y leerme, recordarme, sentir otra vez aquel vértigo (su sombra, más bien).

Días tranquilos en el edificio Baxter.  

sábado, 8 de marzo de 2025

Música para el fin de semana lluvioso. Esto de Stereolab lo compartí ya hace un año, pero mira, los fetiches hay que respetarlos (y cuidarlos), así que aquí está otra vez.

Pues nada. Lo dicho: que no deja de llover. Mal día para las manifestaciones (y ya me jode el plural, pero bueno, no parece que vaya a tener remedio en mucho tiempo): 8 de marzo, cada día más pertinente, y ya me callo, que hoy hablan ellas.

Por lo demás, qué hastío, de verdad. Qué ganas de esconderse y no salir hasta que caiga el meteorito (y ya ni esa ilusión queda, que resulta que 2024YR4 tampoco va a acertar).

Días tranquilos en el edificio Baxter.



sábado, 1 de marzo de 2025

Música para el fin de semana. The Jam, nada menos. Que traen recuerdos de cuando la señora Thatcher abogaba por make England great again despidiendo, retirando subsidios, desmontando en la medida de lo posible todo lo que oliera a Estado de Bienestar. Recuerdos que hoy son más pertinentes que nunca: nos vamos a la mierda, amigas.

Mientras tanto, inauguramos marzo con el regreso del invierno. Yo empiezo a releer tebeos de hace treinta años y voy viendo series que me ponen de buen humor (Severance, The Pitt) y otras que se quedan un poquito a medias (La vida breve, impecable en casi todo, pero a la que le falta  esa chispa en la dirección que la haga de verdad divertida, me parece).

Y en esas estamos.

Días tranquilos en el edificio Baxter. 

sábado, 22 de febrero de 2025

Música para el fin de semana. Horsegirl tienen disco nuevo, y suena limpio y luminoso como una mañana soleadita de invierno.

Pues se nos va febrero, no digo más. Que está durando un suspiro. Los días pasan, las tardes se alargan y al sol empieza a sobrarte ropa. Esta semana, además, hemos visto a unos patos madrugadores aquí al lado.

Por lo demás, nada nuevo.

No os dejéis asustar y aferraos a las cosas bonitas.

Días tranquilos en el edificio Baxter.



sábado, 15 de febrero de 2025

Música para el fin de semana. Pues Sharon y Seventeen, menuda canción. Para despejar un poco las cabezas, que madre mía. (De verdad, ojalá no pensar.)

Pues bueno, febrero. Cortísimo. Hemos vuelto al Marco Incomparable, nos hemos puesto al día. Acumulamos lecturas pendientes, miramos por la ventana. Las cositas.

Lo he dicho muchas veces, seguramente. Pero lo de vivir un tiempo en el que mis lecturas de siempre se hacen realidad, pero en clave casi de farsa, me tiene medio bloqueado. Distopía, supervillanos, Skynet. La madre que los parió. Nos queda lo pequeño, supongo: lo privado, lo cercano. Lo colectivo, también. Y no dejarse arrastrar por la bajona, que hay días de no salir de la cama, y eso sí que no.

Yo qué sé.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 1 de febrero de 2025

Música para el fin de semana. Laundromat Chicks son superjóvenes, y hacen esa cosa indie de aire ingenuo y sonido descuidado que me pone de tan buen humor. Así que mira, no son mala opción para empezar febrero.

Porque se acabó enero, qué te parece. Menudo mes. No quiero ni empezar a hablar, que cada vez que veo a Trump en la tele me pongo de color verde y se me van un poco las ganas de vivir. Pero oye: Correos me ha dado alguna alegría, empiezo a recuperar ritmo de lectura y tengo el congelador lleno de tuppers ricos, que estos días me ha dado tiempo a trastear algo más en la cocina. Ha dejado de llover, además; ha vuelto ese sol de invierno que tan bien sienta.

Y yo estoy ya en cuenta atrás, que el miércoles vuelvo al tajo. (Madre mía, qué pereza.)

Anyway: días tranquilos en el edificio Baxter.