sábado, 18 de abril de 2026

 pues un año después, y sin que venga a cuento, vuelvo a activar esto

las cosas ahí fuera no han cambiado mucho, excepto a peor: una distopía cada vez más grotesca que daría risa en una peli mala o en un tebeo regulero, pero que en los titulares de los noticiarios te hiela la sangre

y sin embargo hay que seguir, levantarse cada día, cuidar, ir a trabajar, cocinar, preparar las vacaciones (madre mía, los precios)

en este tiempo ha habido bajas, han cambiado algunas rutinas, ha llegado gente nueva, pero en lo fundamental todo sigue poco más o menos, así que mira, ni tan mal

no prometo nada, que igual se me pasan las ganas de escribir en cuatro días, pero la intención es ir subiendo aquí otra vez músicas, lecturas y lo que se me vaya ocurriendo, aunque bloguear a estas alturas es ir TAN contracorriente que no sé si da ternura o lástima

bueno, al lío:

últimas lecturas: Allí donde vas, lo último de Étienne Davodeau, me ha gustado mucho por cómo consigue equilibrar información y testimonio, el respeto con que se acerca a los personajes y sus historias; también, por el trampantojo que propone, esa conversación constante con su mujer que vertebra el libro, tan ligera y tan llena de verdad

(además, Davodeau dibuja de muerte, esto se dice poco; el libro lo edita La Cúpula, por cierto)

la canción de la semana: pues cuál va ser, la de Massive Attack y Tom Waits (aquí abajo va el video, si me acuerdo de cómo se hace esto de incrustarlo), que me gusta mucho porque Massive Attack y esa atmósfera enrarecida (y ese piano) encajan fenomenal con el vozarrón roto del abuelo Waits (y con sus cacharritos) 




jueves, 17 de abril de 2025


Música para el fin de semana (larguísimo, si tienes suerte). A esta canción de Rafael Berrio he llegado gracias a la versión que hace de ella Daga Voladora (y que me gusta más que la original, pero bueno). De él había escuchado alguna cosa, pero he empezado a tirar del hilo y caramba. (Que sí, que llego tarde. Demasiado tarde, en este caso. Pero oye, el caso es llegar, ¿no?)

Pues Semana Santa, tampoco vamos a descubrir nada. Lluvias a destiempo, películas "de romanos" en las teles generalistas, capirotes y saetas. Torrijas.

Y turistas. Millones de turistas.

Socorro.

(En serio, no vayáis a los museos ahora, no vais a caber.)

Días tranquilos en el edificio Baxter. 

sábado, 12 de abril de 2025

Música para el fin de semana (y para la Semana Santa, ya que estamos). Es decir Jonathan Richman y ponerme de buen humor, que queréis. Seguramente ya he subido esto por aquí, pero nunca está de más recuperarlo.

Pues hubo un festival de cómic en el Matadero, que parece que estuvo muy concurrido y dejó buen sabor de boca de cara a más ediciones, y también pasó ya lo de Barcelona, que a estas alturas no sé ya cómo se llama y que ha premiado a Paco Roca y a Álvaro Ortiz (y a más gente, vamos, pero me quedé con estos dos, que me caen bien y son de lectura segura). Pasó por aquí, además, Jaime Hernández. Y bueno, que entre el trabajo y la pereza no fui a nada, como de costumbre.

Por lo demás, poca novedad.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 29 de marzo de 2025

Música para el fin de semana. Kim Deal y Kim Gordon, dos jefazas, mano a mano. Vamos con la primavera.

Y vamos con la astenia, y con las alergias. Y con el cambio de hora (¡esta noche!).

Y con el kit de supervivencia, no me jodas.

Pero bueno, salió el sol y se acabaron las lluvias. Y en quince días (poco más o menos) vuelve el Doctor Who, que siempre me pone de buen humor. Así que, bueno, las cositas. Que habrá que refugiarse de la paranoia y de los malos (que los tenemos cada vez más cerca).

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 15 de marzo de 2025


 Música para el fin de semana. Me gustan mucho Melenas, ya lo he dicho antes. Por ese regusto a Stereolab que dejan sus últimas canciones, pero no solo.

Y estos días estamos todos con los recuerdos de hace cinco años, esas primeras semanas de desconcierto y miedo, esa nueva rutina de encierro, ese saldremos mejores que ya al final se veía que para nada. Y, bueno, si de algo sirve tener el blog activo es eso mismo: volver atrás y leerme, recordarme, sentir otra vez aquel vértigo (su sombra, más bien).

Días tranquilos en el edificio Baxter.  

sábado, 8 de marzo de 2025

Música para el fin de semana lluvioso. Esto de Stereolab lo compartí ya hace un año, pero mira, los fetiches hay que respetarlos (y cuidarlos), así que aquí está otra vez.

Pues nada. Lo dicho: que no deja de llover. Mal día para las manifestaciones (y ya me jode el plural, pero bueno, no parece que vaya a tener remedio en mucho tiempo): 8 de marzo, cada día más pertinente, y ya me callo, que hoy hablan ellas.

Por lo demás, qué hastío, de verdad. Qué ganas de esconderse y no salir hasta que caiga el meteorito (y ya ni esa ilusión queda, que resulta que 2024YR4 tampoco va a acertar).

Días tranquilos en el edificio Baxter.