sábado, 1 de agosto de 2026

vaya dos semanas: los fuegos, la calor, lo de Ceuta...

pero bueno, vacaciones, un mes por delante más o menos relajado para descansar y ponerme pilas nuevas

(claro que en casa hay que hacer cosas: cambiar algún radiador, limpiar la campana extractora, ordenar cosas, hacer limpieza, comprar ordenador nuevo y dejar que este en el que escribo tenga una muerte digna, el pobre, qué sé yo... intendencia y puesta a punto, digamos)

con suerte, tendré más tiempo para el blog, para leer, para ver cosas

y para sentarme a vegetar pegadito al aire acondicionado


música para el fin de semana: no hay verano sin Jonathan Richman (y que nos dure mucho, ay)

lecturas: pues estoy con Animales de costumbres, de Guillermo Zapata, y me está gustando bastante (aunque las primeras páginas me echaron un poco para atrás, no sé por qué)

en la tele: he empezado a ver Star Trek: Starfleet Academy, porque un poco de utopía viene bien siempre, y más ahora, con la que está cayendo


días tranquilos en el edificio Baxter  

sábado, 18 de julio de 2026

 están este verano pesadísimas las moscas; menos que los del fútbol, eso sí, y nunca tanto como los fachas: menudo griterío, qué fatiga

pero bueno, la semana bien: intensa, pero con visitas; además, el jueves estuve en el concierto de Belle and Sebastian y todavía me dura el subidón y el calorcito en el corazón

(sé que también estuvieron allí E y M, me hubiera encantado verlas)



mi vida se resume en cómo se resuelve el delicado equilibro entre dos polos magnéticos que se repelen, obvio: 'solo quiero cosas bonitas' y 'solo quiero quedarme en casa y que me dejen en paz'; normalmente se pueden conciliar sin mucho problema (barriendo para casa, ejem), pero a veces hay que dejarse arrastrar y mira, Belle and Sebastian, qué maravilla

por lo demás, pues poco que añadir; julio corre que se las pela y en nada estamos de vacaciones

música para el fin de semana: pues a ver, no me voy a repetir


y nada: días tranquilos en el edificio Baxter


viernes, 10 de julio de 2026

hoy he dedicado la tarde a terminar algunas lecturas que tenía pendientes, a ordenar una pila de niuyorkers atrasados (casi un año, qué desastre) y seleccionar otros papeles para el reciclaje, a escuchar un poco de música (ahora mismo están sonando The Babies, una banda fugaz que formó Cassie Ramone cuando aún tocaba con Vivian Girls)

además, he pensado esta mañana en escribir aquí un 'me acuerdo' a lo Pérec (me acuerdo de cuando Muji todavía era una papelería pija, ese rollo), pero a los tres meacuerdos me desviaba hacia la nostalgia y eso sí que no, así que lo dejo para mejor momento

correos: ayer recibí el último fanzine de Erica Fustero y hoy me ha llegado una carta de mi amiga C que, como siempre, me ha puesto de buen humor

música para el fin de semana: pues a ver, además de lo que comentaba más arriba, lo suyo sería acordarse de Bonnie Tyler; yo tengo debilidad por lo que hizo con Jim Steinman

y nada; días tranquilos en el edificio Baxter 

 

sábado, 4 de julio de 2026

y llegó julio


ayer quedé con la panda después de mucho tiempo (meses, no pocos) y todo bien: vermut, conversación y muchas risas en la puesta al día; también, aprovechando el tirón, me acerqué a comprar queso y algunas conservas, así que me volví a casa medio muerto de calor, pero con cosas ricas de comer, un Love and Rockets nuevo y un par de fanzines que me tenían guardados desde el año pasado o poco menos (Borja González y Mayte Alvarado)


música para el fin de semana: Joaquín Pascual (estuvo en Surfin Bichos y Mercromina) ha publicado un EP de covers que da gusto escuchar: a mí me ha gustado mucho esta de la Velvet (Domingo por la mañana) y esta otra de ¡Roy Orbison! (En sueños)


por lo demás, sin novedad

días tranquilos en el edificio Baxter

 

sábado, 27 de junio de 2026

semana caliente, y eso que estos dos o tres días ha bajado un poco la calor, pero vamos, que estamos otra vez en plena curva ascendente

pocas ganas de nada, por fijar un poco el mood

para ver: pues volvió Sugar con una segunda temporada que nadie esperaba (o al menos yo), y me sigue flipando; también se ha estrenado la quinta (y última) de The Bear, que promete no decepcionar

música para el fin de semana: la nueva canción de This is Lorelei (Billy Came Back) no se me va de la cabeza; por algo será

(me preguntaron cuál es mi banda favorita y salí del paso con una lista que ahora cambiaría casi entera; me preguntaron también por mi chuche preferida, y de ahí sí que no supe salir con dignidad... )


días tranquilos en el edificio Baxter 

sábado, 20 de junio de 2026

 en mi primer blog jugué una vez a trolear el veranazo subiendo entradas en las que hablaba de hielo, nieve y cosas invernales; cómo me gustaría tener hoy la constancia (y la imaginación) para dedicarme a ello durante los próximos (120) días: eran otros tiempos

así que el invierno lo vamos a tener que traer entre todos a rastras a fuerza de cosas bonitas; por ejemplo, leyendo esta barbaridad que editó Diábolo: Mi familia gorila, de Ichiro Iijima, y que me recomendó alguien con buen criterio definiéndolo como 'una buena hostia que te quita la tontería de golpe'; un manojo de historias de una belleza borderline que parecen dibujadas a hachazos y te dejan el cuerpo regular

o escuchando (¡música para el fin de semana!) esta lista en Spotify de shoegaze en español llena de casi todo lo que más me gusta, en particular (pero no solamente) melodías pop agazapadas detrás un buen vendaval de electricidad y feedback

por lo demás, la noche hoy se mastica y huele a horno caliente


días tranquilos en el edificio Baxter

  

miércoles, 17 de junio de 2026

cosas de casa: las vecinas de al lado tienen una perrilla, Clarita, que se dedica a ladrar cada vez que oye a alguien en el rellano y que, cuando la sacan al paseo, gruñe y refunfuña mientras baja por la escalera y no se calla hasta que pisa la calle

(eso sí, si te la cruzas abajo, en la acera, se acerca y se deja mimar como la que más)

me hace tanta gracia escucharla cuando se pone cascarrabias, siempre me pone de buen humor, y a veces hasta contesto cuando me ladra a través de la puerta


en otro orden de cosas, el termómetro va subiendo despacito y al balcón vienen a beber los gorriones de costumbre y, desde hace unos días, también un par de palomas; dan un par de tragos, se mojan la cabeza y se pasean por la barandilla antes de aletear y volver por donde llegaron


sigo buscando lectura: he tanteado a Bolaño y a Neal Stephenson, pero a las cien páginas se me hicieron bola; ahora estoy con John Connolly, y voy bien, pero creo que lo que el cuerpo me está pidiendo son viñetas...