están este verano pesadísimas las moscas; menos que los del fútbol, eso sí, y nunca tanto como los fachas: menudo griterío, qué fatiga
pero bueno, la semana bien: intensa, pero con visitas; además, el jueves estuve en el concierto de Belle and Sebastian y todavía me dura el subidón y el calorcito en el corazón
(sé que también estuvieron allí E y M, me hubiera encantado verlas)
mi vida se resume en cómo se resuelve el delicado equilibro entre dos polos magnéticos que se repelen, obvio: 'solo quiero cosas bonitas' y 'solo quiero quedarme en casa y que me dejen en paz'; normalmente se pueden conciliar sin mucho problema (barriendo para casa, ejem), pero a veces hay que dejarse arrastrar y mira, Belle and Sebastian, qué maravilla
por lo demás, pues poco que añadir; julio corre que se las pela y en nada estamos de vacaciones
música para en fin de semana: pues a ver, no me voy a repetir
y nada: días tranquilos en el edificio Baxter
