jueves, 4 de junio de 2026

 pues he leído un par de cosas

primero, Este sitio me mata, de Mariko Tamaki y Nicole Goux (La Cúpula), que me ha dejado un poco así, la verdad: tiene los ingredientes, pero por lo que sea no funcionan como deberían funcionar, y el libro se lee como sin ganas; Tamaki tarda mucho en que la trama cuaje y luego resuelve con prisas, y Nicole Goux no acaba de encontrar el tono o yo qué sé

y luego, El viaje, de Paco Roca (Astiberri), que es todo lo contrario, una historia íntima, un libro en el que apenas pasa nada pero ocurren un montón de cosas, y en el que todo funciona tan bien, tan sin que se vean las costuras, que hasta alguna solución de telefilm de sobremesa y siesta encaja sin desmerecer el conjunto; una maravilla


en otro orden de cosas, me acabo de enterar de la muerte de Marjane Satrapi, la autora de Persépolis, a los 56 años, y se me ha quedado mal cuerpo para el resto del día

qué pena

sábado, 30 de mayo de 2026

todavía queda un mes para que empiece el verano oficial, pero ya no se puede estar en la calle sin buscar la sombra desde por la mañana (a las cinco de la tarde ya para qué hablar), todo bien por aquí: no vamos a la mierda en cuatro días

esta semana ha estado movida y se me ha hecho un poco cuesta arriba, pero el miércoles volví a ver a M después de mucho tiempo y el jueves vino también A, así que cero quejas

por lo demás, piloto automático

la serie de la semana: pues Hacks, con un último (y definitivo) capítulo que da gloria verlo

música para el fin de semana: Una persona triste, adelante del nuevo disco de Los Punsetes ("renuncio a mis principios/seis o siete veces por semana")

lecturas: tengo en espera lo nuevo de Paco Roca y he empezado el Criptonomicón, de Neal Stephenson, que lo tenía también en espera desde ni me acuerdo

en fin, días tranquilos en el edificio Baxter

   

sábado, 23 de mayo de 2026


pues nada, que llegó el VERANAZO y hay que sacar los pantalones cortos

la semana ha venido caliente, y no hablo ahora del termómetro (you know, ZP)

yo sigo poniéndome al día con Seth, que ya tengo el último Palookaville, y he leído también La cita, un noir de línea clara y colores limpísimos que firma Pau Valls con el buen pulso que ya demostró en Bigfoot, su libro anterior

me encontré con un viejo amigo de tiempos heroicos mientras hacía mis compras en la librería de guardia, y nos pusimos al día en un ratito; después llegó el aluvión de recuerdos y la conciencia del tiempo que ya pasó, pero bueno, las risas

propuesta de música para el fin de semana: acabo de escuchar otra vez el último disco de Nacho Vegas, y sigue sonando bien (además de conveniente a día de hoy)

serie: pues Margo tiene problemas de dinero, que cierra temporada con lazo y guinda


lunes, 18 de mayo de 2026

pues en casa vimos El sol del futuro (2023), una película de Nanni Moretti, del que no veía nada desde Caro diario (1993), y qué bonita, la verdad, qué buen rato; y qué bien me ha venido para sobrellevar estos días de falso invierno con invasión evangélica en el barrio, circo mediático en todas partes, elecciones andaluzas, eurovisiones: la pereza

en otro orden de cosas, este fin de semana (además de lo de Andalucía) se ha celebrado lo de Barcelona Cómic (o como se llame, que me sigo despistando), y este año me he enterado de poquísimo, entiendo que por culpa mía, que tampoco he indagado mucho; muy contento por el premio de Teresa Valero, que me parece una titana de lo suyo, una autora con una mirada única, reconocible y, en cierto modo, muy refrescante


 

viernes, 15 de mayo de 2026

 Música para el fin de semana, que en Madriz es largo. Hace año y pico hablé aquí del disco de Cassie Ramone (y sí, he tenido que mirarlo); a día de hoy, aún me dura el stendhalazo. No me canso de oírlo, la verdad.

Pues nada. La noticia del día en esta casa es la lista de nominaciones para los premios Eisner, que viene con unos cuantos candidatos y candidatas españolas. A mí me ha alegrado especialmente lo de Javi Rodríguez, que lo han nominado para casi todo (y bien merecido), y lo de Marc Torices, que seguramente está a esta hora todavía flipándolo muy fuerte.

Por lo demás, poca cosa. La calle está llena de gente y a mí me da toda la pereza del mundo lo del chulapeo y la verbena, así que nos vamos a quedar en casa, que además el día está raro (y frío).

Días tranquilos en el edificio Baxter. 

jueves, 14 de mayo de 2026

 hoy ha entrado en casa el primer moscardón del año, imagino que heraldo del verano inminente (aunque nadie lo diría), y ha pasado lo de costumbre: vueltas y vueltas hasta llegar a la otra punta de la casa y empezar a dar cabezazos contra el cristal de la ventana hasta que se la he abierto y allá que se ha ido


mientras tanto, la vergüenza ajena sigue siendo el mood (virus, viajes a México, voceros del caos, elija su propia aventura)


y, en otro orden de cosas, me avisa mi librería de guardia que llegó ya el último número de Palookaville, la publicación aperiódica de Seth que empezó siendo una grapa como las de toda la vida y ahora son unos libritos en tapa  dura rellenos de cosas bonitas; hasta la semana que viene no me podré pasar a recogerlo, así que igual me decido a releer los anteriores estos días, que tampoco son muchos y me va a venir bien (leer y releer a Seth siempre viene bien, está de más que lo diga)

 

sábado, 9 de mayo de 2026


 Música para el fin de semana. Triángulo de Amor Bizarro (que editan muy pronto nuevo disco). Tremendos, como siempre.

Y bueno, menuda semana. Death Ayuso haciendo el ridículo en México, un virus por ahí (y la sombra del miedo otra vez), tormentas, el vocerío voxero dándolo todo, el equivalente británico petándolo... yo qué sé, chica, de verdad, qué pereza.

Escribo en un ordenador ya anciano que dejó muy atrás la edad de jubilación y tarda la vida en cargar cualquier cosa, y renquea, refunfuña, se cuelga y, en general, es lentísimo. Así que me da tiempo a darle vueltas a lo que escribo. (Demasiadas, a veces.) Aún así, no encuentro la manera de expresar la vergüenza que me da la conversación pública. Los inmigrantes porque a ver si no quién va a hacer esos trabajos que nadie quiere; la conquista civilizadora (y evangelizadora, claro); el nosotros primero y si no que se larguen; lo del barco fondeado y que ni pisen tierra firme, que aquí somos solidarios pero. Así que así lo dejo, atropellado y en bruto.

Por lo demás, un poco cansado. La primavera.

Días tranquilos en el edificio Baxter. (Y remember: este año, y todos los demás, pero sobre todo este, sólo cosas bonitas. Por ejemplo, Tiángulo de Amor Bizarro.)