sábado, 4 de marzo de 2017


Música para el fin de semana. Nosoträsh son banda favorita de la casa, y siempre está bien volver a escucharlas. Como me gusta decir: me ponen de buen humor.

Por lo demás, semana rara. Noticias, incidencias, yo qué sé. Me contó C algunas de sus aventuras, volvió la joven M de su periplo danés y L puso fecha a su despedida (cómo la voy a echar de menos).

Días tranquilos en el edificio Baxter (y ligeramente accidentados en el Marco Incomparable).

lunes, 27 de febrero de 2017

Pues leí Los peligros de fumar en la cama, ya dije el otro día. Cuentos breves, de mucho desasosiego, que introducen el horror en entornos cotidianos, aunque para nosotros lo sean menos por ser muy locales de allá, y qué bonito escribe esta mujer. Dos muy potentes (muy nueva carne, a lo mejor): Dónde estás, corazón y Carne. Muchas ganas de leer el otro libro que tiene en Anagrama, Las cosas que perdimos en el fuego.


(Además, la ilustración de portada es de Aron Wiesenfeld. Me lo sopló el amigo FHNavarro, que está a la que salta; yo ni me di cuenta, la verdad.)

sábado, 25 de febrero de 2017



Música para el fin de semana. Nuevos adelantos de Los Planetas y Los Punsetes para poner los dientes largos. Por lo demás, el sábado ha amanecido soleadito.

¿Novedades? La joven M dice ¡hola! desde Dinamarca. Llegó a casa el nuevo kindle, después de la debacle del anterior (ya ni hacen ese modelo, tenía sus añitos). Estuve viendo (y gozando) The get down, incursión televisiva de Baz Luhrmann que podría definirse como una fábula muy pop sobre el nacimiento del hip-hop (con énfasis en lo de fábula) y que tiene una banda sonora maravillosa. Ando leyendo Los peligros de fumar en la cama, una colección de cuentos que sorprende por ser muy de género (fantástico/terror) y estar publicada en Anagrama, con lo serios que ellos suelen ser.

Y que se pone en preventa el anuario que Jot Down, en colaboración con diferentes críticos y divulgadores de la ACDCómic, ha elaborado sobre los cómics esenciales publicados el año pasado. La portada, firmada por Paco Roca y Ana Galván, es una belleza. (Además, tengo ahí un par de textos cortitos.)


Poco más. 

viernes, 24 de febrero de 2017

La calle está mojada y el cielo gris. Anoche llovió, después de un día largo y polvoriento.

En el balcón empieza a verse alguna flor, no sé si demasiado adelantada. Al perrillo que vigila la calle desde la ventana de enfrente le han llevado al peluquero. (A mí también me va haciendo falta, me parece.)


Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 18 de febrero de 2017




Música para el fin de semana, que parece que empieza con solecito y buena cara. Stereo Total son maravillosos, una leyenda pOp. Muy capaces de adelantar la primavera a base de saltitos, guiños y guitarras de juguete.

¿La semana? Bueno, no fue mal. Con independencia del carnaval de tribunales y sentencias "edificantes" (ay, madre). Estos últimos días ha habido su jaleo en el Marco Incomparable, con más gente de lo habitual (sobre todo más ruidosa, que es lo peor). Y en el edificio Baxter, drama informático: después de diversos incidentes ha habido que extirpar el Chrome, que se colgaba de mala manera, lo atascaba todo y me ponía, además, muy nervioso. Todo en orden ya.

Por lo demás, bien. En transición, por así decir. A ver si acaso.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Ay, el tiempo vuela...
Y aquí Snoopy preconiza lo que serán las redes sociales en general e Instagram en particular...
Curiosa, esta leyenda internacional de la dichosa ardilla que, en otro tiempo, no se bajaría de los árboles para cruzar el país...
Pues sí, esto me pasa mucho también a mí, Patty...
A Sally no le gusta el coco...
(Ay, San Valentín...)



Peanuts, 1983.

sábado, 11 de febrero de 2017



Música para el fin de semana. Como cada poco tiempo, Yo La Tengo, grupo fetiche de la casa. Una sesión suave suave para un sábado lluvioso.

Veo por la ventana que hay movimiento fuera. Desde bien temprano se ha visto hormigueo de gente en la calle. Unidades móviles de televisión (¿se llaman así todavía?) con sus parabólicas apuntando al cielo. Un par de carpas chiquitas aquí, justo enfrente, no sé si para vender merchandising morado. Paraguas que van y vienen.


(Paraguas. Esto me recuerda que hay que poner una lavadora.)


Por lo demás, bien. Toca trabajar el fin de semana, y con la lluvia se va a poner imposible el Marco Incomparable.


viernes, 10 de febrero de 2017

Pues nada, que está nevando flojto, pero nevando.

El fin de semana habrá lío por aquí (¡Vistalegre2, el retorno!), pero yo lo pasaré en el Marco Incomparable, que también tiene lo suyo.

Ando viendo estos días Scott and Bailey, un policial británico muy bien escrito, de esos que solo allí se saben hacer. Y ando leyendo Años felices, de Gonzalo Torné, que es un libro en el que cuesta un poco entrar si uno lee en trayectos cortos, pero que luego se disfruta mucho y bien.


Por lo demás, poca cosa. (Bueno, sí: en lo que he tardado en escribir esto, ha dejado de nevar. ¡Bah!)

domingo, 5 de febrero de 2017







En 1982, la familia de Snoopy crece.





Peppermint Patty y el Día de la Madre... so sweet!









Peanuts, 1982.

sábado, 4 de febrero de 2017

Una frase para el recuerdo, ayer:

Los dos pilares de mi vida son la opulencia y el odio.

Amor eterno.

(Amor y cohetes, XaimeH, you know)



 








Música para el fin de semana. Las Odio. Con ese nombre y su actitud desenfadada y llena de guiños, cómo no vamos a quererlas.

¿La semana? Bien, gracias. Encuentros y reencuentros, ya dije. Un poco cansado: después de un mes sin salir de casa y en zapatillas, la vuelta al servicio activo le pasa factura hasta a Batman. (Menos mal que está la Liga de Señoritas Extraordinarias. Con ellas, todo es más fácil.)

Poco más. Hoy hemos amanecido un poquito apocalípticos, con el viento. El balcón parece una zona de catástrofe.

Días tranquilos en el edificio Baxter. 

miércoles, 1 de febrero de 2017

En otro orden de cosas, hoy se cumple un año del cierre de Lupitas y centauros. Justo hace un año de aquel Perfect day que remataba una aventura más larga de lo que yo mismo esperaba, y de la que todavía me siento muy satisfecho (y hasta orgulloso).


Echo de menos a Lupita. Sigue ahí, latente, quizá atrapada en algún bucle temporal.

Mientras tanto, lentos pero inseguros, trabajamos en otras cosas. (Muy lentos y cada día menos seguros de nada.)
Pues todo bien ayer. Todo en orden en el Marco Incomparable. Encuentros y reencuentros, lo habitual.


Volvemos a la rutina.

martes, 31 de enero de 2017



Material básico de trabajo...
Pues nada, que se acabaron las vacaciones. (Y el mes, casi.) 

Por supuesto, de lo que había planeado hacer, nada de nada. (Bueno, exagero un poco... Algo sí he avanzado en un par de cosas. Pero vamos... poquito.)

Sí me ha llamado la atención que antes, hace unos años, estar en casa más de quince días seguidos se me hacía cuesta arriba y estaba deseando volver al trabajo. Hoy puedo decir que para nada se me ha hecho largo este mes. (Tengo que ir mirando lo de la jubilación... cof cof...)



Back to work. 

De vuelta al Marco Incomparable.

sábado, 28 de enero de 2017



Música para el fin de semana. Estos días pasados ha estado sonando mucho en el edificio baxter lo nuevo de The XX, esos jovencitos lánguidos a los que de repente les ha empezado a burbujear la sangre.





Pero estos días han sido también de sorpresas y adelantos: Los Planetas, que vuelven la vista (y el oído, en fin) a sus primeros discos, y Los Punsetes (irresistibles). El año nuevo coge velocidad, por así decir.

 

 Por lo demás, bien. Apurando los últimos días de vacaciones entre lecturas al ralentí y teleseries (lo mejor de la semana: Westworld, que parte de la maravillosa y muy setentera película de Crichton para ir mucho más allá, y en una dirección muy diferente). 

El amigo L nos dio un susto con hospital, pero parece que ya todo está en orden.

La Liga de Señoritas Extraordinarias y sus exámenes, rebuscar entre un montón de viejas fotografías... días tranquilos en el edificio Baxter.

lunes, 23 de enero de 2017



Alguien debería hacer camisetas con esto...


Good advice!


💙

La familia de Snoopy crece.



Peanuts, 1981.

sábado, 21 de enero de 2017

He estado viendo la quinta y última temporada de Ripper Street, que me ha gustado mucho, la verdad. En especial el último episodio, tan lleno de melancolía.


Y he visto también Subway, de Luc Besson. (Sigo, a mi ritmo, poniéndome al día con sus películas. Porque le tengo cariño, más que nada.) Ochentera a rabiar (pero mucho mucho), casi parece una adaptación de alguna locura publicada en Metal Hurlant. Y ya por eso me gusta, claro.


En otro orden de cosas, y por seguir con las anotaciones en el cuaderno imaginario de lecturas, decir que estoy con el Thor de Jason Aaron. Y muy bien. A pesar del guirigay que Marvel es a día de hoy (hablo desde fuera, que solo sigo cosas muy concretas y casi siempre fuera de continuidad, pero es la sensación que tengo). Muy bien antes del cambio, y excepcional el trabajo de Esad Ribic (que me ha recordado mucho al John Bolton de hace muchos años). Y muy bien ahora que Thor es la diosa del Trueno.

Eso. Me guardo el cuaderno y a otra cosa. (Más adelante, más.)



Música para el fin de semana. Undershakers vinieron de Gijón hace ya un tiempito. Se separaron y Mar y Alicia Álvarez formaron el dúo Pauline en la playa.



Gente toda, en fin, que ya ha sonado aquí, pero que me gusta recuperar de cuando en cuando porque hacen la vida más fácil.

Por lo demás, qué voy a contar. Adiós, señor Obama. Y eso. Que no es para estar tranquilos, pero es lo que hay y a ver cómo se desarrolla la cosa. (Y lo siento mucho, o no tanto, pero para todos estos que van denunciando el imperialismo y diciendo que el anterior fue tan malo como este pueda ser y declamando consignas apolilladas y con olor a naftalina y tabaco negro, decir pues que no, que para nada es lo mismo una cosa que la otra. Por mucho que.)

Yo qué sé.