sábado, 30 de marzo de 2024

Música para el fin de semana. Sleater Kinney llevan ya años en esto, pero aquí siguen, radiantes y llenas de energía. Da gloria verlas (y oírlas).

Bueno, pues Semana Santa. Que este año viene lluviosa y, en mi caso, relajada y muy casera. (Y con torrijas, claro. Eso no se perdona.) Madrid está petadito de gente, los tres días laborables han sido bastante infernales en el Marco Incomparable y ojalá los festivos no estén siendo todavía peores (aunque me temo lo peor). 

El relax me viene muy bien, la verdad: ya tocará pelear el año que viene.


Días tranquilos en el edificio Baxter.



sábado, 23 de marzo de 2024

Música para el fin de semana de primavera y estornudos: esta cosita de Colour me Wednesday me ha alegrado hoy la mañana.

Pues sí, primavera y polen. Y calima. Todo bien agitado para prologar una Semana Santa lluviosa (dicen) que este año a mí me cae en el lado relajado del cuadrante, y menos mal, porque tiene toda la pinta de que el Marco Incomparable va a ser el infierno y yo ando bastante cansado.

Por lo demás, poca cosa.

Viendo: El problema de los tres cuerpos.

Leyendo: Los escorpiones, de Sara Barquinero.

En lista de espera (para ya mismo): Domingo flamenco, de O. Schrauwen.

(En la cresta del hype, ya lo véis.)


Días tranquilos en el edificio Baxter.



sábado, 16 de marzo de 2024


Música para el fin de semana. Estos días está sonando mucho por aquí lo nuevo de Kim Gordon, una cosa deslumbrante y rabiosa que sacude por dentro.

Otra semana que se va yendo, con su correspondiente circo en lo político y los altibajos del día a día. Cositas en el correo y la alegría de leer lo más reciente de Mariana Enríquez, esos cuentos que te dejan el cuerpo un poquito del revés y con ganas de más.

Por lo demás, sin novedad a bordo.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 9 de marzo de 2024


Música para el fin de semana. Las Breeders siempre en mi equipo: treinta años tiene esto, y me hace igual de feliz que el primer día que lo escuché.

Bueno, pues allá va la semana. Intensa de muchas maneras, y con colofón invernal. Se hizo pública la muerte de Toriyama, padre de Goku y de Arale y titán del manga. (Qué divertidos y qué alegres sus tebeos, qué maravilla de personajes disparatados.) Compré el libro nuevo de Mariana Enríquez, que regresa al relato corto mientras prepara (eso entendí en algún momento) su novela de fantasmas. Escuché a Death Ayuso decir memeces chungas el 8M. Vi también Robot Dreams, que me gustó mucho, la verdad.

 En fin, muchas cosas. Y la lluvia.

Marzo ya, y en cuatro días estamos haciendo torrijas.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 2 de marzo de 2024

Música para el fin de semana. Mi amiga M, desde Florencia, me regaló el lunes esta canción de Lucio Corsi que no ha dejado de sonar en mi cabeza (y en mi casa) estos días, y que podría ser lo mejor que me ha pasado esta semana, pero también recibí ayer carta de C (y un tebeo de Xulia Vicente, I see a knight, que me ha encantado).

Por lo demás, volvió el frío, volvieron las corruptelas a primera plana y se reactivó el circo del barro. Además, en Gaza ya ni se molestan en disimular. Y los de los tractores consiguen que en Europa se recule con algunas medidas de protección medioambiental. Un asco todo, vamos.

(Por supuesto, justo quedo hoy para comer, el único día de la semana que llueve. Cero sorpresas.)

Poca cosa más. Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 24 de febrero de 2024


Música para el fin de semana. A Stereolab vuelvo siempre, sobre todo en semanas complicadas como esta que acaba. (Bueno, más agitada que complicada, pero yo me entiendo.)

Estos días parece que haya vuelto el invierno, que también era hora ya. Y esta mañana he visto aquí al lado a tres patos, tres, no sé si refugiados de la mascletá del domingo, nadando tan tranquilos. (Si eso no te alegra el día, yo ya no sé, chica.)

Poco más.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 17 de febrero de 2024


Música para el fin de semana. Alvvais, porque viene bien un poco de electricidad y belleza después de una semana marcada por los despropósitos de campaña electoral, la desfachatez de Death Ayuso y la chorrada de la pólvora fluvial. Que viene a ser el resumen de estos días.

Por lo demás, que espero como agua de mayo (o de cuando sea, que lo de las aguas benéficas ya no es lo que fue) el último episodio de la nueva True Detective este lunes próximo, porque esa Jodie Foster macarra y descreída me da la vida. Y que ojalá un tropezón del PP en Galicia mañana (no solo por las risas, aunque también).

Meanwhile... días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 10 de febrero de 2024


Música para el fin de semana. Green Day editan nuevo disco, y para publicitarlo se plantan con Jimmy Fallon en el metro de NY y se marcan una actuación relámpago, acústica y por sorpresa (ejem). Bueno, por lo que sea, pero a mí Basket case me pone siempre de buen humor.

En otro orden de cosas, el ambiente se caldea con unos tractores que marchan hacia Madrid pidiendo un batiburrillo de cosas entre las que no están las condiciones de trabajo de los jornaleros, pero sí que se abandonen medidas de protección medioambiental. (Mira, todo es siempre más complicado, lo digo siempre y siempre evito hablar más de la cuenta por eso, porque todo es más complicado, pero todo esto a mí no me acaba de cuadrar. O sí, a ver si me entiendes.)

Y además, un poco de lluvia. Que parezca que estamos en febrero, aunque sea por un par de días.

En fin.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 3 de febrero de 2024

Música para el fin de semana. Blue Monday debe ser de las canciones que más veces he escuchado (sin cansarme), y esta versión rockista de Doctor Explosion me da la vida, la verdad.

Pues ya estamos de vuelta. Angulema muy bien. Muchísima gente, muchos tebeos, unos cuantos tractores en la carretera. Me crucé con Laura Park y Baudoin, pude saludar (después de tanto tiempo) a Jali, bebimos vino, nos reímos un montón.

Allí me enteré de que Savater y Félix de Azúa ya no estaban en El País, y al volver aquí leí y escuché sus diatribas y pataleos (la invasión de periodistas feministas radicales, Zapatero manejando los hilos en la sombra, el reinado del terror, los columnistas catalanes) y no sé si me da más risa que pena o viceversa ver a gente que tuvo cabeza perderla de esa manera. El mundo cambia y cómo braman los que se quedan atrás sin entender nada de lo que pasa, o sin querer entender.

Por lo demás, bien. De vuelta en el Marco Incomparable, de vuelta a la rutina.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

 

sábado, 20 de enero de 2024

 

Música para el fin de semana. Arqueología: Derribos Arias en 1983. Divertidos, sucios y arrolladores. Ver a Poch en el escenario (aberrando, como solía decir él) me pone de buen humor.

Cositas. Ayer llovió en Madrid, pero tampoco tanto, que no me consta que se inundara el metro. (Por ahí sí he visto que hubo nevadas interesantes.) Hoy, en cambio, el día ha amanecido de un azul resplandeciente.

Más cosas. Por lo que sea, leo menos en vacaciones que cuando trabajo. En casa se me va el tiempo en la cocina, saliendo a comprar, organizando, viendo series o películas, moneando en internet. Yo qué sé. (Lo que no quita: me sigo poniendo al día de lecturas, aunque sea al ralentí. Tampoco tengo prisa.)

Adelanto. En principio, si todo sale bien, la semana próxima me daré una vuelta por Angulema (que ya tenía ganas), al festival de la BD, you know. Vamos una excursión de boomers a enredar por allí, ya contaré a la vuelta las peripecias, que siempre encontramos la manera, entre todos, de hacer el ridículo.

Por lo demás, bien, gracias.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 13 de enero de 2024


Música para el fin de semana. Olivia Rodrigo lo petó el año pasado sin yo enterarme, y aunque soy poco amigo de estas chiquitas disney tan pulcras, tengo que reconocer que esto suena muy bien.

Pues ya está. La semana se me ha ido en ponerme al día con algunas lecturas, tunear el calendario con el cuadrante del año, hacer alguna compra, acabar (casi) con los turrones y poco más.

Miro la fecha, hago cuentas. Todavía quedan días de relax.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 6 de enero de 2024


Música para el fin de semana. Este set soleadito de Cindy ya lo subí aquí hace un tiempo, pero es que viene al pelo para esta mañana perezosa de Reyes.

¿Todo bien?

Todo controlado por aquí. La comida de hoy la dejé ayer casi a punto. El poco turrón que queda está ya cortado. Hay vino, queso y un roscón gigante.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 30 de diciembre de 2023


Música para el fin de semana (y para el fin de año, ojo). Pues mira, mis fijaciones son las que son, y este año he escuchado mucho a EBTG, a unas cuantas bandas argentinas y chilenas, a Autoescuela y a Cariño. Y a Yo La Tengo, que son mi fetiche y editaron un nuevo álbum maravilloso. Así que, es lo que hay: YLT para despedir el año.

Un año que no ha sido el peor de los últimos, y menos mal. Aunque duela lo que está pasando en Gaza y alrededores, lo que tiene pinta que va a empezar a pasar en Argentina, y a pesar del miedo que da ver a tanto patriota desatado por aquí, sacando a pasear aguiluchos, esvásticas, rosarios y, en general, mucho odio.

Yo en 2023 he aprendido a hacer (a mi aire, eso sí) purrusalda, he leído más que en 2022, pero menos (espero) que en el 24, he viajado poco (la vida, que enreda), pero algo es algo, y he seguido rodeado de buena gente. Así que el balance me sale positivo. Ojalá a vosotras y vosotros también.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

 



sábado, 23 de diciembre de 2023


Música para el fin de semana navideño. Fin del mundo (no pun intended, aunque mira) ya sonaron por aquí, pero no esta de más volver a traerlas.

Por lo demás, poquita cosa para contar. ¡Que se nos acaba el año! Y, mira, mejor no ir más allá, que está lo que es la actualidad asquerosita. Yo ya solo aspiro a encerrarme en casa a leer, escuchar trap italiano y ver vídeos de bull-dogs, que son la monda.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 16 de diciembre de 2023

 Música para el fin de semana. Portishead, porque a veces hay que sentarse a escuchar.

Pues yo venía a decir que estamos ya en Navidad: ¡socorro!

Y que estas semanas voy poniéndome un poco al día de lecturas atrasadas. Despacito, que tengo el tiempo que tengo, pero a buen ritmo. A ver si me apaño un best of 2023 antes de que me pueda la pereza.

Por lo demás, cansadillo. El año ha volado, pero también se ha hecho a ratos larguísimo. (Como todos, desde hace un tiempo. Va a ser cosa mía.)

Días tranquilos en el edificio Baxter.

 

sábado, 9 de diciembre de 2023

Música para el fin de semana. Nadie como los irlandeses para montar funerales. Y si no lloráis escuchando esta versión de Fairy tale of New York que los Pogues, Glen Hansard y Lisa O'Neill hicieron en el de Shane MacGowan, es que sois de plástico.

Por lo demás, el año corre que se las pela y en veinte días estamos contando uvas. El tiempo vuela y el futuro no tiene buena pinta, así que no seáis pesados y procurad echar unas risas cada día. Qué menos que eso.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 2 de diciembre de 2023


Música para el fin de semana. A Jota se le entiende cada vez mejor cuando está en el escenario. (Lo malo es que también se le entiende fuera de él, con lo guapo que estaría calladito.) En fin, que Los Planetas.

Llevo toda la semana viendo cómo la gente se acuerda de El Hematocrítico en las redes, cómo todos sin excepción hablan bien y comparten buenos recuerdos suyos. La noticia de su muerte fue un mazazo, el pasado lunes. Uno de esos señores que caen bien y ponen de buen humor automáticamente. Qué pena. (Y precisamente hoy me entero de la muerte de Concha Velasco, que era también la típica persona que caía bien de buenas a primeras y porque sí, tenía ese superpoder. Qué pena, otra vez.)

Por lo demás, ha llegado el frío.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

martes, 28 de noviembre de 2023


 nuevos episodios de DrWho; lo mejor que te puede pasar es no conocerlo y descubrirlo ahora 

sábado, 25 de noviembre de 2023

Música para el fin de semana. Siempre está bien volver a Billy Bragg: A new England me sigue poniendo la piel de gallina.

Pues mira, que ya llegó el frío. Y eso que al solecito todavía da gusto estar.

Y que tenemos gobierno, España sigue sin romperse y en el parlamento europeo todavía se están riendo de los aspavientos de nuestros eurodiputados patriotas.

Y Pedro ha dicho una cosa obvia que cualquiera con dos dedos de frente y un mínimo de conciencia secundaría, y Netanyahu se ha enfadao. (Qué vergüencita da escuchar a los que se ponen de su lado sin pararse a pensar, nada más que por enredar.)

Y poca cosa más. Bueno, sí, una huelga general del sindicato (¿?) de Vogs (insertar aquí risas enlatadas). En fin...


Días tranquilos en el edificio Baxter.




sábado, 18 de noviembre de 2023

Música para el fin de semana. Los Hermanos Gutiérrez hacen cosas mágicas y medio lynchianas con sus guitarras, un rollo muy vintage, como de tarde de domingo tex-mex.

Pues la semana bien, gracias. Pedro volvió a caer de pie (yo no sé por qué no hace público lo que todos ya sabemos: es de Krypton). Los patriotas siguen retratándose en la calle cada noche. Israel sigue con su masacre. En Ucrania también cuecen habas, pero se dice menos que antes por la cosa del déficit de atención. Pero el jueves tuve visita, el fin de semana me quedo en casa y además he recibido lectura apetitosa (el nuevo artefacto de Pere Joan, sin ir más lejos, que tiene una pinta estupenda y está publicado por Autsaider, de las dos o tres mejores editoriales de tebeos que a día de hoy funcionan por aquí), así que mira.

Por lo demás, poco que contar.

Días tranquilos en el edificio Baxter.