sábado, 28 de agosto de 2021

Música para el fin de semana. Yo fui fan de Sonic Youth antes de saber quiénes eran gracias a esta canción, que sonaba en una escena de Simple men, la peli de Hal Hartley. (¿Se acuerda alguien de él? Madre mía, Hal Hartley.)

Pues nada, que el mes se nos acaba, y las vacaciones, y llega el nuevo curso. Y poco cambio parece que vaya a haber.


Estas vacaciones me han reafirmado en mi vocación de prejubilado, que descubrí gracias al confinamiento del año pasado. (Me fascina cómo vamos introduciendo locuciones, frases, expresiones propias de una novela de ciencia ficción más o menos distópica, como sin darnos cuenta. A lo mejor porque, en realidad, vivimos una distopía, o su variante pop, con su bien mezcladito de apocalipsis climático.)


Por lo demás, días tranquilos y tiempo de descuento en el edificio Baxter.


martes, 24 de agosto de 2021

pues nada, que la semana pasada estuvimos por tierras gallegas, de riguroso incógnito, y qué queréis que os diga, todo genial y a menos de 25 grados: mucho paseo al lado del mar, alguna librería bonita, buena comida, gente bonita, yo qué sé, me iba para allá otra vez ahora mismo; además, la desconexión ha sido casi total, no he visto ni leído noticias, así que todo bien

la vuelta ha sido un poco shock, claro; por la calor

pero mira, todavía quedan unos días de vacaciones

sábado, 14 de agosto de 2021

Música para el fin de semana. Un poco al buen tuntún encuentro esto reciente de Dinosaur Jr que, por lo que sea, me pone de buen humor. Y eso, con la que está cayendo, no es poca cosa.

Pues nada, aquí, en cuenta atrás: ya hemos sacado las maletas y estamos ahí, haciendo cálculos de qué hay que comerse antes del lunes y qué se puede dejar hasta la vuelta.

Días tranquilos en el edificio Baxter. 

jueves, 12 de agosto de 2021

vacaciones: ver series, releer más historias de las Locas de Jaime, escuchar discos y playlists, cocinar, beber cerveza fría, pasar calor (mejor no hablar), leer tebeos que no son de Jaime, dormir regular porque hace calor (que no, que de eso mejor no hablar), ver alguna película (hoy, sin ir más lejos, Tove, y muy bien, ¿eh?), pasear por las mañanas, cuando todavía no hace mucho calor (que no voy a hablar del calor, a ver, no insistáis)

también, pensar en qué voy a meter en la maleta

sábado, 7 de agosto de 2021



Música para el fin de semana. Billie Eilish tiene disco nuevo, y la verdad es que me gusta mucho. Me cae bien esta chica, no sé.

Novedades: vacaciones. Que ya me hacían falta unos pocos días en el sofá sin mirar el reloj.

De las noticias, a día de hoy, lo único que me interesa es el fuego en Grecia. Que tengo allí a mi amiga Mer y qué mal todo. (Al hilo de esto, no dejo de pensar en las primeras páginas de El ministerio del futuro, el último novelón de Kim Stanley Robinson: ola de calor extremo en India, millones de muertos literalmente cocidos por las altas temperaturas. Leedla. El caso: echas un ojo al mundo real hoy y, bueno, no parece que estemos tan lejos. De hecho, cada día más cerca. Pero no pasa nada, vamos a ampliar aeropuertos, que eso sí que renta. TODO MAL.)

En fin, nada. Las cosas que se me pasan por la cabeza. (Y las contradicciones, que luego bien que viajo en avión.)

Poco más. Bajo a comprar, que todavía hace fresco.


Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 31 de julio de 2021

Música para el fin de semana. Siempre es bueno recordar a La Buena Vida, que suenan a verano, pero a verano norteño, de refrescar por las noches y tener a mano el pantalón largo.

Hoy hace menos calor, y eso es buena noticia.

Mañana empieza agosto, que es el verano verano, cuando la ciudad se queda (o se quedaba) vacía, en la tele solamente hay reposiciones y la mitad de los bares están chapados, las tiendas cubren sus escaparates con papel de embalar y el metro va peor que de costumbre.

La vida en cámara lenta.


Días tranquilos en el edificio Baxter.

jueves, 29 de julio de 2021

pues vino M y charlamos un rato largo: de las chicas, de su casa florentina, de su gata, de sus proyectos, de esa extrañeza general que se va convirtiendo en lo cotidiano

mi mejor tarde en mucho tiempo


domingo, 25 de julio de 2021

está lloviendo en Madriz

hemos visto dos capítulos hoy de The underground railroad

mi amiga M viene de Italia a pasar unos días por aquí, y se pasará por el museo

esta semana he recibido una carta en un sobre rojo (una carta, sí, de las de sello y buzón: qué maravilla, ¿verdad?)

transplanté alguna cosa y planté otras, y de momento parece que todo bien


#cosasquemeponendebuenhumor

sábado, 24 de julio de 2021

Música para el fin de semana. That summer feeling... aunque estos días de calor no los salva ni Jonathan, amiguis. Que va uno sin resuello desde por la mañana, y ya no levanta cabeza hasta yo qué sé, ¿octubre?

En fin.

Nada, que las semanas se hacen larguísimas y yo necesito vacaciones.

Aún así, cositas buenas: volvió Carmen Pacheco en su OLA, para alegrarnos el weekend.

Y hemos podido ver Maricón perdido, la serie de Bob Pop, que es una fantasía.

Por lo demás, nada.

Días tranquilos y de ventilador en el edificio Baxter.  


sábado, 17 de julio de 2021


Música para el fin de semana. Nueva canción de Billy Bragg, que es santo patrón laico de esta casa (uno de ellos, en fin).

Las cosas: en Avilés está funcionando el Celsius como un tiro, y en Gijón va la Semana Negra viento en popa y a toda vela.

Más cosas: en el Marco Incomparable, el ambiente se va enrareciendo, con más salas abiertas y el personal bajo mínimos.

Más todavía: que suben los contagios y hay cada vez más una sensación de distopía desbocada o yo qué sé. 

Y bueno, la calor: que yo ya no estoy para los 38 grados, que cuándo llega el otoño.

Fin del resumen.


Días tranquilos en el edificio Baxter.

miércoles, 14 de julio de 2021

cosas que no echaba de menos de la "vieja normalidad": gente aullando en el bar de enfrente más allá de las doce de la noche (y digo bien: aullando)



sábado, 10 de julio de 2021



Música para el fin de semana hot. My Bloody Valentine suenan como una descarga eléctrica de las que te arrancan las uñas, y después de esta semana no se me ocurre mejor huida.

Menuda semana, sí. Yo ya no sé, nos movemos a diario entre el horror y el sainete, y siempre hay un despropósito o un charco de sangre para hacer sombra a las alegrías. Qué ascazo, la verdad.

Así que, yo qué sé: subid el volumen. Y cuidaos mucho.


Días tranquilos en el edificio Baxter.



sábado, 3 de julio de 2021

Música para el fin de semana. Hay por ahí un meme de Batman dándole una galleta a Robin y reivindicando a Teenage Fanclub que me hizo reír bastante, así que, mira, eso: Teenage Fanclub.

Por lo demás, poco que añadir. Empezó julio, se instaló la calor y, aunque las noches no llegan a ser toledanas, estamos en ello.

Y eso. Que todo da como pereza.


Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 26 de junio de 2021


Música para el fin de semana. Dinosaur Jr. Míralos, ahí siguen. Si esto no te pone de buen humor, yo ya no sé.

Primer día sin mascarillas obligatorias al aire libre, y esta mañana he visto más gente con que sin. Igual porque lo de póntela cuando vas a entrar, cuando hay gente, cuando bajas al metro... pues como que es un poco de lío, y mejor llevarla puesta y nos evitamos despistes. (Luego están los que llevaban ya días con ella bajada o directamente ausente, ahí no ha habido sorpresas.)

Que ya es verano, no sé si lo he dicho ya. Y, después de unos días de bendita tregua, vuelve la calor, y con ganas.

Que hemos visto estos días Mare of Easttown, y MUY bien. 

Que se jubiló Julio Ruiz, el de Disco Grande, el de Radio 3. Y da como penita, la verdad. ¡5o años llevaba en antena, poniendo maquetas y discos de aquí! Yo siempre fui más de Juan de Pablos, más personal, más confesional, pero yo qué sé, es un poco el fin de una era, ¿no?


Poco más, por el momento. Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 19 de junio de 2021


Música para el fin de semana. Japanese Breakfast, que suenan bonito, para cerrar una semana rarita de tormentones de los de llover y de los de tronar; en exteriores e interiores.

La noticia ha sido que en una semana ya no habrá que llevar mascarilla en la calle. Pero también el show Ayuso/Monasterio (qué mala pinta), y el show de los indultos. También, y ya en otro tono, la avalancha de mujeres asesinadas. Puto año, de verdad.

En otro orden de cosas, la cosa del premio del Salón se ha estancado y tiene toda la pinta de que todo se quedará así, a la espera de que a la gente se le olvide, siguiendo esa tradición tan de aquí de dejar las cosas estar y ya si eso. Además, El País anuncia a bombo y platillo su colección de libros para niños escritos por escritores DE VERDAD, timoneada por Reverte y con gente como él mismo, Vargas Llosa, Marías y, bueno, nivelazo: que sepa la chavalería lo que es bueno bueno. (En realidad, es ampliación de una anterior que, en general, ya pecaba de lo mismo.)

Y yo qué sé. 

Pues nada, que días tranquilos en el edificio Baxter y tal. 

sábado, 12 de junio de 2021



Música para el fin de semana. Rosalía de Castro en clave de bossa nova: una joya nocturna de Os Peregrinos y Lia Pamina, para endulzar un poco este verano repentino y un poco atroz.

Poca novedad esta semana, más allá de la calor: los ventiladores están ya full time por aquí (y lo que queda). That summer feeling, que cantaba Jonathan Richman... (en la cabeza le daba yo con el ventilador, mira lo que te digo).


Días tranquilos en el edificio Baxter.

   

lunes, 7 de junio de 2021

la otra noche vi a la señora de los gatos, que volvía de ponerles de comer ahí, detrás de los coches, donde siempre; me alegró comprobar que la mujer sigue con su rutina

por lo demás, me llama mucho la atención ver a cada vez más gente con la mascarilla bajada por la calle, en los andenes del metro o el tren, bajada o directamente sin; me pone un poquito nervioso, también

calor; temporada de toldos bajados y pantalón corto

sábado, 5 de junio de 2021

Música para el fin de semana. Japanese breakfast sonaron ya por aquí hace un tiempo, y hoy, mientras esperamos que la lluvia tenga a bien acercarse por el barrio, pues suenan otra vez. Porque sí. Y por los moñitos de la vocalista. (No se me ocurre mejor razón, la verdad.)

¿Novedades? Poca cosa. Que los nuevos horarios de los bares ya hacen que añore los meses pasados, cuando a la hora de acostarme no se escuchaba un alma en la calle. Que se acerca el verano. Que estamos viendo The Nevers (Joss Whedon haciendo su magia), y los episodios me están pareciendo larguísimos (qué necesidad, a ver), pero están llenos de personajes maravillosos (mis favoritas son la niña gigante y la que habla en jerigonza).

Y poca cosa más.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

miércoles, 2 de junio de 2021

por resumir: el fin de semana trabajé y el lunes, día libre, lo pasé esperando la lluvia (cocinando, leyendo, escuchando música y, a última hora, asistiendo a una junta de vecinos que fue sorprendentemente liviana, duró poco y no propició discusiones, todavía no me lo creo)

en otro orden de cosas, y por seguir con el resumen, lo de los premios del Salón del Cómic: qué pena que una polémica tan absurda esté eclipsando al resto de los premiados; y a día de hoy todavía estamos a la espera de que la organización de la cosa diga esta boca es mía (o suya, en fin), y la marea crece, el enfado aumenta, todo se va saliendo de madre y yo ya no sé si va a tener arreglo (me da que no)

(I know, todo críptico: a ver si tengo un rato y entro en detalles, porque a estas alturas sigo sin entender nada)

sábado, 29 de mayo de 2021

Música para el fin de semana. Reencontrarse con Laurie Anderson y descubrir que, después de tantos años, aún puedo tararear estas canciones. (Siempre la voy a relacionar con Burroughs y esa otra canción que dice que el lenguaje es un virus llegado del espacio exterior.) Me produce mucha ternura verla aquí, tan mayor y tan segura, tan ella.

Y, bueno, que ya está aquí la calor. Y tiene toda la pinta de ir a quedarse.

Por lo demás, poco puedo contar. O sí, vaya. Que he leído En la casa de los sueños, de Carmen María Machado, un librito maravilloso que es como una de esas cargas de profundidad que se utilizan para reventar submarinos (el submarino soy yo). Y que ya es oficial el paso de escenario en el Marco Incomparable: se acabaron los domingos cortos.

Pues ya estaría. Días tranquilos en el edificio Baxter.