domingo, 29 de noviembre de 2020

sábado, 28 de noviembre de 2020


Música para el fin de semana. A Girl Friday las acabo de descubrir (anteayer mismo). Lo que hacen se parece mucho a lo que más me gusta (aunque tengo mis días, claro).

Hoy hace sol, después de los dos días de lluvia. Y esta semana he visto a F y a N, que aparecieron precisamente con la lluvia, como en los cuentos.

Por lo demás, pues mira, que los días parece que no se acaban nunca, pero el mes ha volado y ya mismo es diciembre. Y las luces de navidad. Y ya estamos con el calendario del año próximo, madre mía: vamos a tirar 2020 a la basura a medio usar.

Y eso.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


jueves, 26 de noviembre de 2020

por resumir: 

el otro día me corté haciendo una tortilla con berenjena y calabacín 

en casa hemos visto la cuarta temporada de The Crown (todo muy bien, aunque al principio casi parece que flojea un poco) 

y hoy está el día lluvioso y tristón (friendly reminder de que, a ver, estamos en noviembre)

sábado, 21 de noviembre de 2020



Música para el fin de semana. Que aquí somos muy de Yo La Tengo es más que sabido, así que toca sesión. En formato acústico y sedoso, esta vez. Muy otoñal y como de domingo por la tarde. Enjoy!

Por lo demás, poco que añadir. Mañana fría y soleadita. Días tranquilos en el edificio Baxter.

viernes, 20 de noviembre de 2020

bueno, pues son casi las seis y ya están encendidas las farolas, y esta mañana me he fijado en cantidad de escaparates (¡y balcones!) decorados ya en modo navideño; a punto he estado hace un rato de sacar a los duendecillos de su caja


¿lo que me apetece de verdad?: confinarme hasta febrero, releer Peanuts, volver a ver Buffy del tirón, montarme un ciclo Ozu, Rohmer, Howard Hawks, hacer risottos, hincharme a ver memes de Baby Yoda... prejubilarme, vamos

  

lunes, 16 de noviembre de 2020

pero a ver, qué es esta niebla a estas horas, que hace un rato casi hacía sol... de repente, al día se le ha puesto cara de lunes

sábado, 14 de noviembre de 2020


Música para el fin de semana, que por aquí empieza mustio y medio lluvioso. Muy para esto de Clairo, en realidad.

Por lo demás, todo OK. Ver llover por la ventana me provoca como nostalgia del confinamiento, un poco. Pero hay que bajar y comprar manzanas y plátanos, y mandarinas. Y a lo mejor vino blanco.


Días tranquilos en el edificio Baxter.

viernes, 13 de noviembre de 2020

 no me puedo creer que estemos ya casi a mediados de noviembre, la verdad

por lo demás, el día bien, gracias

jueves, 12 de noviembre de 2020

pues la serie de la chica que juega al ajedrez bien, pero tampoco es para echar las campanas al vuelo, vamos a ver, que a la gente le encanta ponerse superlativa a la mínima ocasión... 

me he escapado al centro a por tebeos y me he vuelto a casa con el nuevo de Sole Otero, que le tenía bastantes ganas (flamantísimo premio FNAC/Salamandra), la última entrega de Giant days y un libro de entrevistas con Charles Schulz, así que todo bien

(además, estoy leyendo despacito el Aspirina de Sfar, que es una maravilla)






sábado, 7 de noviembre de 2020


Música para el fin de semana. Aquí nos gustan mucho las Hinds; tienen no sé qué burbujeante que pone de buen humor. Y eso, con la que está cayendo, pues mira, que viene bien, ¿no?

Porque madre mía, la semanita... Todo vergüenza ajena allá donde mires. Y todo el rato la sensación de estar en cuenta atrás, de que todo el mundo lo sabe pero hace como que no.


En fin, no hay sorpresas. Días tranquilos en el edificio Baxter. 

miércoles, 4 de noviembre de 2020

pues la comidilla del día es lo de Trump, el recuento de votos, la histeria y el ya veremos, pero yo me he quedado de relax en casa a ver llover, y el resumen es que he hecho lentejas, ha habido siesta (en formato mini, eso sí), he rescatado algunas cosas de la baticueva (tenía como antojo de Moebius), he comprado empanada y llevo ya un rato largo moneando en twitter y escuchando a Sleaford Mods

y esta noche creo que empezaremos a ver la serie esa del ajedrez, en Netflix, que tiene buena pinta y es corta

lunes, 2 de noviembre de 2020


Más música, que hoy es festivo por aquí y encontré hace unos días algunas cosas de Veruca Salt, y se me había olvidado lo buenas que eran (¿son? No tengo claro que sigan en activo...).


Por lo demás, la mañana trae un aire primaveral que despista mucho, las cosas como son.


Y eso. Días tranquilos en el edificio Baxter.

domingo, 1 de noviembre de 2020



Buenos días, noviembre.

Más música para el puente de los buñuelos y las calaveras de azúcar. Estos días he descubierto a dos bandas de las que no tenía noticia. Una de ellas viene al pelo para visitas nocturnas al cementerio, Black Tambourine, que juegan con una de las combinaciones que más me gustan: vocecitas fantasmales y mucha distorsión.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 31 de octubre de 2020


Música para Halloween. Trasteando esta mañana me he tropezado con esta maravilla: un instrumental dedicado a la Scary Godmother de Jill Thompson, que recuerda un poco al tema de cabecera de Los Munsters. Estas cosas me dan la vida.


Vaya semanita, ¿verdad? Madre mía. Lo peor de todo: la certeza de que estamos abocados, se ponga Ayuso como se ponga, a un confinamiento de los gordos. Que no será como el de primavera, claro (o eso quiero pensar). Porque sabemos más que antes y hay cosas que no vamos a repetir. Pero que será un de casa al trabajo y del trabajo a casa durante un tiempo, pero de verdad, con casi todo cerrado. Esto lo veo claro, y todo este marear la perdiz a ver si se salva la campaña de Navidad no va a hacer más que empeorar las cosas.

(Pero yo qué sé, ¿eh? Que yo aquí solo miro. Y, de vez en cuando, me llevo las manos a la cabeza, en modo boomer.)


En fin, nada. Días tranquilos en el edificio Baxter.


 

jueves, 29 de octubre de 2020

pues he salido de librerías, y me he vuelto a casa con alguna cosa que me apetecía (pero mucho menos de lo que me pide la bulimia de papel; otra vez será)

también, por la mañana, he hablado con algunas de las chicas de la diáspora (que están casi todas por ahí fuera, comiéndose el mundo): eso me pone siempre de buen humor

y me he cortado el pelo, también (que el confinamiento de primavera me pilló recién rapado y mira, mejor así; no vaya a ser)

seguimos de tranqui por aquí



martes, 27 de octubre de 2020

semana en casa, de relax; y como ha vuelto Julie a la tele, casi está siendo un deja vu del confinamiento de la primavera

y la famosa curva, disparada (up, up and away)





sábado, 24 de octubre de 2020




Música para el fin de semana. Ración doble de Sonic Youth, que siempre gusta, y más con este ambiente pochísimo de banderas y mascarillas.


La semana ha transcurrido entre el carnaval en las Cortes, el ruido de fondo del toque de queda sí-no-sí-pero-menos, la bandera gigante y la ola que no deja de crecer, y qué pereza todo si no fuera porque, bueno, nos va un poco la vida en ello.


(Nota a pie de obra: conversación escuchada ayer mismo entre gente ya adentrada en los treinta, que eso de la vacuna no lo ven, que ni ellos ni sus hijos se la van a poner, que eso es una cosa muy seria, que al fin y al cabo lo que te meten es el virus... y yo hace ya tiempo que no entiendo nada, pero no dejo de sorprenderme, así cómo vamos a salir del agujero.)


Por lo demás, todo bien. Hoy toca tortilla de patata, que mañana hay que trabajar y con algo habrá que llenar la tartera.


  Días tranquilos en el edificio Baxter.

lunes, 19 de octubre de 2020

en casa, del confinamiento nos ha quedado (entre otras cosillas) lo del paseo matinal, y lo hacemos a la hora que abren los colegios, así que siempre hay chavalería minúscula en la calle; eso y los perrillos, que también abundan, pues como que nos ponen de buen humor ya desde temprano, así que bien


y pasan los días y me voy confirmando en que el mundo mascarilla ha propiciado el retorno triunfal (y para bien, me parece) del eyeliner, sobe todo entre las más jóvenes; o a lo mejor es que me fijo más que antes, porque ahora tendemos a mirarnos más a los ojos



sábado, 17 de octubre de 2020


Música para el fin de semana. Ahora que el otoño empieza a enseñar los dientes, Eternal Summers. Que, mira, para un ratillo están bien.


Y la semana se ha pasado sin casi darme cuenta. De octubre hemos pasado ya el ecuador, ya mismo tenemos Halloween y noviembre, y las navidades se nos echan encima. (Y bien raras que van a ser, este año.) Y yo aquí, hablando del tiempo que pasa, como los abuelos.


Bueno, resumen. Por el Marco Incomparable, bien, gracias. En casa hemos visto el nuevo Perry Mason, que viene a ser un Año Uno, para entendernos, y tarda un poco en entrar en materia y agarrarte por las solapas, pero está todo tan bien hecho y los personajes funcionan tan bien que , chica, para cuándo más. Yo leí el nuevo libro de Jaime Martín, (Siempre tendremos 20 años, lo edita Norma), que me ha gustado mucho y hasta me ha hecho llorar un poquito. Y poca cosa más.


A ver si esta semana me animo y estoy un poco más locuaz por aquí.


Días tranquilos (y fríos) en el edificio Baxter.