sábado, 20 de agosto de 2016




Música para el fin de semana. Eso, que hay unos días más punk que otros, pero en cualquier caso nos queda siempre el buen humor, si no de qué.

Por lo demás, bien. Vigésimo día de vacaciones y en plena cuenta atrás ya. La mañana está fresquita (ya se sabe cómo es Madriz a estas horas tempranas y en verano, que da gloria salir al balcón).

Y seguimos sin gobierno nuevo.

Sin novedad, vamos.


jueves, 18 de agosto de 2016

No suelo hablar de muertes (más o menos) mediáticas por aquí, que para eso están otros espacios más inmediatos, pero ayer se murió Víctor Mora y no es cosa de dejarlo pasar con un mero retwitt. Al menos dejar dicho que fue el primer nombre de guionista del que tuve conciencia cuando todavía leía tebeos como quien come pipas y lo que me importaba era el personaje y la peripecia. Víctor Mora, el de El Corsario de Hierro (yo a Trueno llegué tarde, como a muchas cosas) y el de Dani Futuro. Luego llegó su imagen dibujada por Luis García en Las crónicas del Sin Nombre, y los chistes que hicimos todos a costa de esa novela suya que ninguno leímos, Los plátanos de Barcelona, pero que tan cómica sonaba así, dicho el título en alto.

De alguna manera, y con independencia de su obra o de su trayectoria, su figura, su nombre, fueron importantes, y hablan de una época y de una industria, de una lucha, de un fervor y de más de una derrota.

Víctor Mora nos ayudó a crecer y nos enseñó a leer. Él falleció ayer: sus personajes seguirán siempre con nosotros.


(Algunos datos aquí y acá.)
  

miércoles, 17 de agosto de 2016

Nada, que sigo aquí, ¿eh?

De vacaciones, y van 17 días. (Queda poco, ay.)

Leyendo: Cómo se hace una chica, de Caitlin Moran. Y muy bien: irónica, divertida, llena de referencias, guiños y mala hostia. Así que sí.


domingo, 14 de agosto de 2016









Peanuts, 1962.



Música para el fin de semana. Con retraso, que hasta anoche no aterricé. (Crónica gráfica del viaje, en breve.) Acapulco lips suenan así de veraniegos, y poco más puedo decir de ellos, que me los encontré de golpe el otro día.

Lo dicho: recién llegado de Dublín, cansado pero contento.

Permanezcan atentos a la pantalla.

lunes, 8 de agosto de 2016

C volvió de Portugal, I está ahora en Roma. 

L ahora mismo debe ir camino de Galicia.

A y su ukelele.

Y más. 

Señoritas extraordinarias.

Jaime Hernández. Amor y cohetes.

domingo, 7 de agosto de 2016

Vacaciones, día siete. Domingo. A primera hora, como siempre, silencio y fresco en la calle. Algún perrillo ladra por ahí abajo. Me llega un mensaje de C, que está de camino a casa. Vuelve de la playa y me da los buenos días. Todo bien.

Ayer vi Juventud, la última peli de Sorrentino. Como después de ver la anterior (La gran belleza), me quedé bastante tocado. Hay cosas ahí que funcionan de manera subterránea, más allá de la melancolía evidente y a lo mejor un poco forzada, más allá de un cierto artificio. Son películas terribles.

Por lo demás, bien. Días tranquilos en el edifico Baxter.




sábado, 6 de agosto de 2016






Música para el fin de semana. Moneando en la Red me encuentro con gente así de fresca: Adult books.

Por lo demás, poca cosa. Sexto día, hoy, de vacaciones. He visto, he leído. Por ejemplo, Deadpool, que es una película de chistes resuelta con gracia, y tiene a un Coloso que es la monda, sobre todo porque se parece mucho al personaje tal y como lo recuerdo de la época de Claremont. O, por ejemplo, esta cosa larguísima de Snyder con Batman y Superman de la que lo mejor con diferencia es Wonder Woman, y que te deja agotado y te da para pensar: que uno de los sex symbol de tu muy primera juventud ahora sea la madre de Clark Kent quiere decir que estás ya mayor, ¿no?

He visto también Stranger Things, que me ha parecido bien. Sé que lo guay ahora es levantar una ceja y decir que no, que es pura mercadotecnia nostálgica, que los actores ni fu ni fa, que Winona fatal, pero a mí los actores (y ella) me han gustado, sobre todo los niños; la trama funciona bien y el componente nostálgico está ahí, sí, pero sólo a partir de una cierta edad, y estoy seguro de que hay una legión de espectadores ahí fuera que no echó los dientes con Spielberg y que lo van a disfrutar igual. (Y, ya que lo mencionaba antes, a mí me ha venido a la cabeza Claremont en más de una ocasión, pero igual es eso: que estoy mayor.)

Poco más, en fin. Que sigue la calor. 

jueves, 4 de agosto de 2016

La librería británica Gosh! celebra su 30 aniversario con la edición de una serie de láminas de tirada limitada, y una de ellas está firmada por Jaime Hernández. Esta de aquí abajo.


Se trata, no hace falta decirlo, de un guiño a una de sus portadas más icónicas para la primera etapa de Love & Rockets: esta otra.


Es un hecho conocido: todo es mejor con Amor y Cohetes.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Vacaciones, día 3.

Sigue la escalada de calor, aunque esta noche he dormido del tirón gracias, seguramente, a la combinación de ventilador y ventana cerrada (que el ambiente en la calle era calentorro). Bueno, y al sueño arrastrado de días pasados.

Seguimos poniéndonos al día, despacito, con lecturas pendientes.

Viendo: Stranger Things, la nueva cosa de moda de la que todo el mundo habla. Y muy bien. Tampoco es cosa de buscarle mucho las vueltas, que es lo que es y no lo disimula. (Una cosa hay que decir: entra en materia ya en el primer capítulo, nada de andarse por las ramas. Eso es de agradecer.)


Buenos días.

lunes, 1 de agosto de 2016

Vacaciones, día 1.

Empieza agosto. Ayer fue domingo hogareño, con tarde de películas: dos, una que bien y otra que también, pero de palos distintos. Primero, Truman (Cesc Gay), que me gustó bastante y tiene a un Ricardo Darín maravilloso en una historia a lo mejor un poquito forzada en lo ornamental y que se guarda el sentimentalismo para un final estupendo, pero tiene también a un Cámara que, ay, no está a la altura y se queda a menudo en el gesto y el quiero y no puedo. Segundo, Bande à part (Godard), una cosa fetichista que tenía pendiente y que derrocha encanto y desparpajo igual que Anna Karina derrocha presencia.

Hoy es lunes, me he levantado prontísimo porque estas noches de verano son infernales, en general, con o sin apoyo del ventilador, y me dolía ya el cuerpo de buscar postura y, total, ya dormir no. Así que aquí estoy, aprovechando el frescor mañanero para monear un rato en la Red. Saldré luego a comer con la Liga de Caballeros Extraordinarios (los que estén de servicio hoy), a ver qué se cuentan unos y otros.

¿Planes para estas tres semanas? Lecturas pendientes, una escapada irlandesa, ponerme al día con algunas series o recuperar pelis de la lista de espera, escribir el tercer capítulo del work in progress. 


Días tranquilos en el edificio Baxter, you know.

sábado, 30 de julio de 2016






Música para el fin de semana. Isobel Campbell estuvo en las filas de Belle & Sebastian, y después inició una carrera en solitario más bien errática que ha dejado unas cuantas canciones memorables en la selección musical del edificio Baxter. Por ejemplo, estas dos, que tienen un tono melancólico más propio de una tarde invernal que de una mañana de julio infernal, pero aquí el DJ soy yo y pongo lo que quiero.

Por lo demás, bien. Noches toledanas, fuego en las calles y todas esas cosas tan propias del verano en Madriz.

C volvió de Londres y nos hizo ayer una visita fugaz que nos alegró la tarde, y hoy será el último día antes de mis vacaciones. Unas semanas lejos del Marco Incomparable que me van haciendo mucha falta ya.

martes, 26 de julio de 2016

Noche de ventiladores. Y vamos a peor. Menos mal que están estas mañanas de fresquito, aunque sean cada vez más cortas.

Volvió A; estará con nosotros unas semanas, para cubrir huecos vacacionales. Viene con esa alegría suya de siempre y con fotos de su gatito.

Sigue C en Londres; me envía informes diarios de sus aventuras, y aprovecha cualquier wi-fi a mano para saludar y alegrarme el día.

Ayer, además, L se dio una vuelta fuera de cuadrante por el Marco Incomparable.


Todo bien, todo en orden.

Y las vacaciones, más cerca.

sábado, 23 de julio de 2016







Música para el (largo) fin de semana. Kristin Kontrol es la nueva aventura de la que fuera líder de Dum Dum Girls, Inconfundible. Y muy bien.

Por lo demás, qué sé yo, la semana ha sido rara, intensa a ratos y con su poco de desconcierto ocasional. C se marchó a Londres esta mañana y no sé si volverá con unas doctor martens cherry red, como Lupita, o si echará a correr detrás del primer loco que salga disparado de una cabina azul, y el amigo E me envía un vídeo desde Times Square para que escuche el ruido del tráfico, que es como la banda sonora de los tebeos de Marvel con los que crecimos.

Todo en orden. Días tranquilos en el edificio Baxter.