sábado, 9 de mayo de 2026


 Música para el fin de semana. Triángulo de Amor Bizarro (que editan muy pronto nuevo disco). Tremendos, como siempre.

Y bueno, menuda semana. Death Ayuso haciendo el ridículo en México, un virus por ahí (y la sombra del miedo otra vez), tormentas, el vocerío voxero dándolo todo, el equivalente británico petándolo... yo qué sé, chica, de verdad, qué pereza.

Escribo en un ordenador ya anciano que dejó muy atrás la edad de jubilación y tarda la vida en cargar cualquier cosa, y renquea, refunfuña, se cuelga y, en general, es lentísimo. Así que me da tiempo a darle vueltas a lo que escribo. (Demasiadas, a veces.) Aún así, no encuentro la manera de expresar la vergüenza que me da la conversación pública. Los inmigrantes porque a ver si no quién va a hacer esos trabajos que nadie quiere; la conquista civilizadora (y evangelizadora, claro); el nosotros primero y si no que se larguen; lo del barco fondeado y que ni pisen tierra firme, que aquí somos solidarios pero. Así que así lo dejo, atropellado y en bruto.

Por lo demás, un poco cansado. La primavera.

Días tranquilos en el edificio Baxter. (Y remember: este año, y todos los demás, pero sobre todo este, sólo cosas bonitas. Por ejemplo, Tiángulo de Amor Bizarro.) 

viernes, 1 de mayo de 2026

 Música para el fin de semana, que viene largo. Estos son los Sunday Mourners y la otra tarde estuve escuchando en bucle su último disco, A-Rythmn Absolute. (Bueno, en bucle igual quiere decir un par de veces, pero se me entiende, creo.)

Llegó el último libro de Lizzy Stewart (The Wreck: pintaza), llegó un fanzine de Peep Media, descubrí a una escritora nueva vía Locus (Samantha Mills, pintaza también), resolví una cosa que tenía pendiente desde hace tiempo, descansé un poco. Días bien aprovechados.

Además, hemos estado viendo cosas. Nouvelle Vague, la peli de Linklater, que me ha gustado mucho, y Margo tiene problemas de dinero, que me está encantando. Da gusto ver que David E Kelley no ha perdido el mojo.

Los gorriones siguen fieles a sus horarios, y cuando empieza a irse el sol vienen a beber unos cuantos, atropelladamente. Vienen también temprano por la mañana, y a mediodía es cuando se bañan. Me sigue poniendo de buen humor verlos cada día.

Por lo demás, poca cosa. Este domingo toca trabajar, pero aún me queda el sábado para descansar.

En fin, días tranquilos en el edificio Baxter, ya sabéis.  


 

jueves, 30 de abril de 2026

falleció Gerry Conway (cáncer de páncreas, poca broma), que escribió los tebeos de Spiderman con los que crecí, los de los 70, con Gil Kane, Romita, Ross Andru

sí, el guionista de la muerte de Gwen Stacy, esa historia que, como me dijo alguien una vez, nos jodió la vida a todos

esas páginas me las sé de memoria

qué voy a decir: leerle me hizo muy feliz


que la tierra le sea leve



domingo, 26 de abril de 2026

en casa hemos visto el documental Art Spiegelman: el desastre es mi musa (Molly Bernstein y Philip Dolin, 2024), que está en Filmin, y me he pasado la hora y media que dura fijándome en los libros, tebeos, carteles y cachivaches que hay por todas partes, estanterías llenísimas, mesas cubiertas de revistas; también, reconociendo a gente, poniéndoles cara y escuchando a Burns, Sacco, Emily Ferris, Crumb, Brunetti, Kurtzman, Ware y más gente

(a ver, a muchos ya los tenía vistos, pero a otros no)

me ha gustado, en general, y ha servido para darme cuenta de que tengo unas cuantas cosas de Spiegelman por casa desde hace años que aún no he leído, porque en realidad es un autor al que aprecio en abstracto, en un plano teórico, si quieres: me interesa mucho lo que hace, pero no me emociona

y me ha recordado a otro documental que vimos hace unos meses, en Netflix: The New Yorker at 100 (Marshall Curry, 2025), en el que me pasó un poco lo mismo (así de simple soy)


hemos visto también, y disfrutado, el primer episodio de la nueva temporada de  From, y estamos al día con Hacks: cosas que me ponen de buen humor


se acaba la semana, y casi el mes

sábado, 25 de abril de 2026

 Música para el fin de semana. Como dice la host, Los Punsetes en la casa del Señor. Lo dije en otra parte y hablando de otra cosa: en 2026, solamente cosas bonitas.

Seguimos con la primavera, las alergias, la pereza.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


jueves, 23 de abril de 2026

23 de abril, Sant Jordi, día del libro: un par de cosas que he leído estos meses

El corazón revolucionario del mundo, de Francisco Serrano, fue premio Tusquets de novela el año pasado (una sorpresa, porque el autor es uno de los nuestros, no sé si se me entiende), lo leí con muchas ganas y no me defraudó lo más mínimo; de Serrano había leído ya En la costa desaparecida (en Episkaia), un western atípico y maravilloso que me acompañó durante las primeras semanas del confinamiento, cuando me resultaba muy difícil concentrarme lo bastante como para leer, y este trabajo nuevo confirma lo que ya allí dejaba clarito: que es el mejor poniendo títulos y haciéndoles luego justicia

llegué a Ali Smith por casualidad y un poco de rebote, gracias a una oferta de Amazon (menuda paradoja), Otoño primero, después el resto del cuarteto estacional y ya luego cualquier cosa que se pusiera a tiro; de Gliff leí una reseña en Locus y me dejó loco (¿Ali Smith + CF?, pero claro, si lo piensas no chirría tanto), así que a por él que fui, y todo bien, de lo mejor que he leído en los meses pasados; y me da un poco de pena no tener casi ninguno de sus libros en papel, porque cada vez opto más por lo digital (no caben más en casa, el drama está ahí y no hay manera de soslayarlo) y yo sé que un e-book no es un libro de verdad, y su lectura tiene menos peso, es menos esponjosa, y a lo mejor hay títulos que se disfrutan más, que crecen leídos en papel, así que no descarto que, cuando relea sus novelas, que es una cosa que pienso hacer más pronto que tarde (las del cuarteto, sobre todo), lo haga en la edición de Nórdica (que además es tan bonita)

nada más

me quedo a la espera de la lluvia, que el ambiente está enmarañadísimo

  

domingo, 19 de abril de 2026

 lo que va a haber aquí a partir de ahora son muchas listas, seguramente 

por ejemplo:

cosas que me ponen de buen humor automáticamente, sin más explicación

Jonathan Richman haciendo el ganso

Marcia y Peppermint Patty

fanzines, revistas, tebeos de grapa

esos perros que te acercan por la calle el hocico para que les hagas mimos

la vieja cuatricomía de puntitos gordos

descubrir que un personaje de esa serie, de esa película, ha leído los mismos tebeos que tú

libros de bolsillo

Franco Battiato bailando (haciendo el ganso)

sábado, 18 de abril de 2026

 pues un año después, y sin que venga a cuento, vuelvo a activar esto

las cosas ahí fuera no han cambiado mucho, excepto a peor: una distopía cada vez más grotesca que daría risa en una peli mala o en un tebeo regulero, pero que en los titulares de los noticiarios te hiela la sangre

y sin embargo hay que seguir, levantarse cada día, cuidar, ir a trabajar, cocinar, preparar las vacaciones (madre mía, los precios)

en este tiempo ha habido bajas, han cambiado algunas rutinas, ha llegado gente nueva, pero en lo fundamental todo sigue poco más o menos, así que mira, ni tan mal

no prometo nada, que igual se me pasan las ganas de escribir en cuatro días, pero la intención es ir subiendo aquí otra vez músicas, lecturas y lo que se me vaya ocurriendo, aunque bloguear a estas alturas es ir TAN contracorriente que no sé si da ternura o lástima

bueno, al lío:

últimas lecturas: Allí donde vas, lo último de Étienne Davodeau, me ha gustado mucho por cómo consigue equilibrar información y testimonio, el respeto con que se acerca a los personajes y sus historias; también, por el trampantojo que propone, esa conversación constante con su mujer que vertebra el libro, tan ligera y tan llena de verdad

(además, Davodeau dibuja de muerte, esto se dice poco; el libro lo edita La Cúpula, por cierto)

la canción de la semana: pues cuál va ser, la de Massive Attack y Tom Waits (aquí abajo va el video, si me acuerdo de cómo se hace esto de incrustarlo), que me gusta mucho porque Massive Attack y esa atmósfera enrarecida (y ese piano) encajan fenomenal con el vozarrón roto del abuelo Waits (y con sus cacharritos) 




jueves, 17 de abril de 2025


Música para el fin de semana (larguísimo, si tienes suerte). A esta canción de Rafael Berrio he llegado gracias a la versión que hace de ella Daga Voladora (y que me gusta más que la original, pero bueno). De él había escuchado alguna cosa, pero he empezado a tirar del hilo y caramba. (Que sí, que llego tarde. Demasiado tarde, en este caso. Pero oye, el caso es llegar, ¿no?)

Pues Semana Santa, tampoco vamos a descubrir nada. Lluvias a destiempo, películas "de romanos" en las teles generalistas, capirotes y saetas. Torrijas.

Y turistas. Millones de turistas.

Socorro.

(En serio, no vayáis a los museos ahora, no vais a caber.)

Días tranquilos en el edificio Baxter. 

sábado, 12 de abril de 2025

Música para el fin de semana (y para la Semana Santa, ya que estamos). Es decir Jonathan Richman y ponerme de buen humor, que queréis. Seguramente ya he subido esto por aquí, pero nunca está de más recuperarlo.

Pues hubo un festival de cómic en el Matadero, que parece que estuvo muy concurrido y dejó buen sabor de boca de cara a más ediciones, y también pasó ya lo de Barcelona, que a estas alturas no sé ya cómo se llama y que ha premiado a Paco Roca y a Álvaro Ortiz (y a más gente, vamos, pero me quedé con estos dos, que me caen bien y son de lectura segura). Pasó por aquí, además, Jaime Hernández. Y bueno, que entre el trabajo y la pereza no fui a nada, como de costumbre.

Por lo demás, poca novedad.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 29 de marzo de 2025

Música para el fin de semana. Kim Deal y Kim Gordon, dos jefazas, mano a mano. Vamos con la primavera.

Y vamos con la astenia, y con las alergias. Y con el cambio de hora (¡esta noche!).

Y con el kit de supervivencia, no me jodas.

Pero bueno, salió el sol y se acabaron las lluvias. Y en quince días (poco más o menos) vuelve el Doctor Who, que siempre me pone de buen humor. Así que, bueno, las cositas. Que habrá que refugiarse de la paranoia y de los malos (que los tenemos cada vez más cerca).

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 15 de marzo de 2025


 Música para el fin de semana. Me gustan mucho Melenas, ya lo he dicho antes. Por ese regusto a Stereolab que dejan sus últimas canciones, pero no solo.

Y estos días estamos todos con los recuerdos de hace cinco años, esas primeras semanas de desconcierto y miedo, esa nueva rutina de encierro, ese saldremos mejores que ya al final se veía que para nada. Y, bueno, si de algo sirve tener el blog activo es eso mismo: volver atrás y leerme, recordarme, sentir otra vez aquel vértigo (su sombra, más bien).

Días tranquilos en el edificio Baxter.  

sábado, 8 de marzo de 2025

Música para el fin de semana lluvioso. Esto de Stereolab lo compartí ya hace un año, pero mira, los fetiches hay que respetarlos (y cuidarlos), así que aquí está otra vez.

Pues nada. Lo dicho: que no deja de llover. Mal día para las manifestaciones (y ya me jode el plural, pero bueno, no parece que vaya a tener remedio en mucho tiempo): 8 de marzo, cada día más pertinente, y ya me callo, que hoy hablan ellas.

Por lo demás, qué hastío, de verdad. Qué ganas de esconderse y no salir hasta que caiga el meteorito (y ya ni esa ilusión queda, que resulta que 2024YR4 tampoco va a acertar).

Días tranquilos en el edificio Baxter.



sábado, 1 de marzo de 2025

Música para el fin de semana. The Jam, nada menos. Que traen recuerdos de cuando la señora Thatcher abogaba por make England great again despidiendo, retirando subsidios, desmontando en la medida de lo posible todo lo que oliera a Estado de Bienestar. Recuerdos que hoy son más pertinentes que nunca: nos vamos a la mierda, amigas.

Mientras tanto, inauguramos marzo con el regreso del invierno. Yo empiezo a releer tebeos de hace treinta años y voy viendo series que me ponen de buen humor (Severance, The Pitt) y otras que se quedan un poquito a medias (La vida breve, impecable en casi todo, pero a la que le falta  esa chispa en la dirección que la haga de verdad divertida, me parece).

Y en esas estamos.

Días tranquilos en el edificio Baxter. 

sábado, 22 de febrero de 2025

Música para el fin de semana. Horsegirl tienen disco nuevo, y suena limpio y luminoso como una mañana soleadita de invierno.

Pues se nos va febrero, no digo más. Que está durando un suspiro. Los días pasan, las tardes se alargan y al sol empieza a sobrarte ropa. Esta semana, además, hemos visto a unos patos madrugadores aquí al lado.

Por lo demás, nada nuevo.

No os dejéis asustar y aferraos a las cosas bonitas.

Días tranquilos en el edificio Baxter.



sábado, 15 de febrero de 2025

Música para el fin de semana. Pues Sharon y Seventeen, menuda canción. Para despejar un poco las cabezas, que madre mía. (De verdad, ojalá no pensar.)

Pues bueno, febrero. Cortísimo. Hemos vuelto al Marco Incomparable, nos hemos puesto al día. Acumulamos lecturas pendientes, miramos por la ventana. Las cositas.

Lo he dicho muchas veces, seguramente. Pero lo de vivir un tiempo en el que mis lecturas de siempre se hacen realidad, pero en clave casi de farsa, me tiene medio bloqueado. Distopía, supervillanos, Skynet. La madre que los parió. Nos queda lo pequeño, supongo: lo privado, lo cercano. Lo colectivo, también. Y no dejarse arrastrar por la bajona, que hay días de no salir de la cama, y eso sí que no.

Yo qué sé.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 1 de febrero de 2025

Música para el fin de semana. Laundromat Chicks son superjóvenes, y hacen esa cosa indie de aire ingenuo y sonido descuidado que me pone de tan buen humor. Así que mira, no son mala opción para empezar febrero.

Porque se acabó enero, qué te parece. Menudo mes. No quiero ni empezar a hablar, que cada vez que veo a Trump en la tele me pongo de color verde y se me van un poco las ganas de vivir. Pero oye: Correos me ha dado alguna alegría, empiezo a recuperar ritmo de lectura y tengo el congelador lleno de tuppers ricos, que estos días me ha dado tiempo a trastear algo más en la cocina. Ha dejado de llover, además; ha vuelto ese sol de invierno que tan bien sienta.

Y yo estoy ya en cuenta atrás, que el miércoles vuelvo al tajo. (Madre mía, qué pereza.)

Anyway: días tranquilos en el edificio Baxter. 

sábado, 18 de enero de 2025

Música para el fin de semana. Estos días lo que más suena en casa es lo nuevo de Ethel Cain, una señora de por sí intensita que se ha marcado ahora un disco tremendo, oscuro y áspero, experimental, que a ratos es como oír llover y a ratos como darse cabezazos contra la pared. Una belleza, vamos.

La semana pasada estuvimos de gira por el sur, y nos volvimos a casa encantados y también cansados, que ya no están los cuerpos. Esta semana ha sido más de reposo, ponerse al día con cosas, leer un poco. El resto del mes ya habrá que arremangarse y resolver alguna cosilla que tengo pendiente (de esas de adultos y con papeleo, puf).

Esta semana ha sido también la de la muerte de David Lynch, que era un señor al que admiraba por su obra y que además me caía muy bien. Para mí, hay un antes y un después de ese primer capítulo de Twin Peaks que todavía hoy me deja patidifuso.

También estos días ha reventado el asunto Gaiman, después de algunas noticias previas y un largo (y sospechoso) silencio. ¿Qué hacemos ahora? ¿Cómo es eso de separar obra y autor? Porque a mí no me sale así de fácil. (Como dije cuando lo de Errejón, que también ha vuelto a asomar el hocico esta semana: los putos aliados, los que se autoproclaman así, es que no se salva ni uno.)

Y el lunes es la coronación de Trump. Menudo festival. Y me pregunto cómo puede ser que estemos normalizando que el mundo lo gobierne un puñado de supervillanos grotescos de tebeo malo.

En fin, yo qué sé. Menudo panorama.

Leyendo right now: los libros de Murderbot de Martha Wells y los tebeos de Los 4 Fantásticos de Ryan North.

Días tranquilos en el edificio Baxter (precisamente).

sábado, 4 de enero de 2025

Música para el fin de semana de roscón y regalos. Sábado húmedo y gris, mejor ponerle su poquito de electricidad con esto de Alvvays que igual ya he subido por aquí, pero mira, qué quieres.

Pues nada, nuevo mes, nuevo año. A ver cómo viene. Ya sabéis que aquí somos de los del vaso medio lleno, pero bueno, su poquito de miedo sí nos da. Y pereza. Sobre todo pereza, que el patio está como está y cada vez hay más caspa allá donde mires.


En casa despedimos 2024 viendo Segundo Premio, y recibimos el 25 viendo la última de Jonás Trueba, Volveréis. Las dos me han gustado bastante (para mi sorpresa, que del miniTrueba había visto otra que me pareció un horror en su momento). Este va a ser a lo mejor el año en que empiece a releer cosas, así, porque me apetezca. Tengo ya unas pocas en lista de espera, además de lo que se me vaya ocurriendo. Tebeos, sobre todo: a ver cuántos me siguen diciendo cosas y cuántos salen volando por la ventana.


Poca cosa más que contar.

Días tranquilos en el edificio Baxter.