sábado, 6 de abril de 2024

Música para el fin de semana. Kim Gordon, señora del ruido. Esta canción ya la subí hace poco, pero escucharla en vivo aquí te deja peinao patrás y con el cuerpo suave suave. Lo mejor para estos días de primavera caldosa que ya prefiguran un verano calentito.

Sin novedad en el frente. Pasó la Semana Santa y la marea de gente ha remitido, pero no tanto. Hubo un tiempo en que un paseo por el museo podía resultar confortable, pero eso quedó atrás. Ahora todo es ruido (pero del otro, el que te expulsa).

Y aquí estamos, en medio del vodevil del novio, en campaña electoral permanente y con el genocidio en Palestina como telón de fondo permanente. Bienvenidos a la distopía.

En fin.


Días tranquilos en el edificio Baxter. 


sábado, 30 de marzo de 2024

Música para el fin de semana. Sleater Kinney llevan ya años en esto, pero aquí siguen, radiantes y llenas de energía. Da gloria verlas (y oírlas).

Bueno, pues Semana Santa. Que este año viene lluviosa y, en mi caso, relajada y muy casera. (Y con torrijas, claro. Eso no se perdona.) Madrid está petadito de gente, los tres días laborables han sido bastante infernales en el Marco Incomparable y ojalá los festivos no estén siendo todavía peores (aunque me temo lo peor). 

El relax me viene muy bien, la verdad: ya tocará pelear el año que viene.


Días tranquilos en el edificio Baxter.



sábado, 23 de marzo de 2024

Música para el fin de semana de primavera y estornudos: esta cosita de Colour me Wednesday me ha alegrado hoy la mañana.

Pues sí, primavera y polen. Y calima. Todo bien agitado para prologar una Semana Santa lluviosa (dicen) que este año a mí me cae en el lado relajado del cuadrante, y menos mal, porque tiene toda la pinta de que el Marco Incomparable va a ser el infierno y yo ando bastante cansado.

Por lo demás, poca cosa.

Viendo: El problema de los tres cuerpos.

Leyendo: Los escorpiones, de Sara Barquinero.

En lista de espera (para ya mismo): Domingo flamenco, de O. Schrauwen.

(En la cresta del hype, ya lo véis.)


Días tranquilos en el edificio Baxter.



sábado, 16 de marzo de 2024


Música para el fin de semana. Estos días está sonando mucho por aquí lo nuevo de Kim Gordon, una cosa deslumbrante y rabiosa que sacude por dentro.

Otra semana que se va yendo, con su correspondiente circo en lo político y los altibajos del día a día. Cositas en el correo y la alegría de leer lo más reciente de Mariana Enríquez, esos cuentos que te dejan el cuerpo un poquito del revés y con ganas de más.

Por lo demás, sin novedad a bordo.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 9 de marzo de 2024


Música para el fin de semana. Las Breeders siempre en mi equipo: treinta años tiene esto, y me hace igual de feliz que el primer día que lo escuché.

Bueno, pues allá va la semana. Intensa de muchas maneras, y con colofón invernal. Se hizo pública la muerte de Toriyama, padre de Goku y de Arale y titán del manga. (Qué divertidos y qué alegres sus tebeos, qué maravilla de personajes disparatados.) Compré el libro nuevo de Mariana Enríquez, que regresa al relato corto mientras prepara (eso entendí en algún momento) su novela de fantasmas. Escuché a Death Ayuso decir memeces chungas el 8M. Vi también Robot Dreams, que me gustó mucho, la verdad.

 En fin, muchas cosas. Y la lluvia.

Marzo ya, y en cuatro días estamos haciendo torrijas.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 2 de marzo de 2024

Música para el fin de semana. Mi amiga M, desde Florencia, me regaló el lunes esta canción de Lucio Corsi que no ha dejado de sonar en mi cabeza (y en mi casa) estos días, y que podría ser lo mejor que me ha pasado esta semana, pero también recibí ayer carta de C (y un tebeo de Xulia Vicente, I see a knight, que me ha encantado).

Por lo demás, volvió el frío, volvieron las corruptelas a primera plana y se reactivó el circo del barro. Además, en Gaza ya ni se molestan en disimular. Y los de los tractores consiguen que en Europa se recule con algunas medidas de protección medioambiental. Un asco todo, vamos.

(Por supuesto, justo quedo hoy para comer, el único día de la semana que llueve. Cero sorpresas.)

Poca cosa más. Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 24 de febrero de 2024


Música para el fin de semana. A Stereolab vuelvo siempre, sobre todo en semanas complicadas como esta que acaba. (Bueno, más agitada que complicada, pero yo me entiendo.)

Estos días parece que haya vuelto el invierno, que también era hora ya. Y esta mañana he visto aquí al lado a tres patos, tres, no sé si refugiados de la mascletá del domingo, nadando tan tranquilos. (Si eso no te alegra el día, yo ya no sé, chica.)

Poco más.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 17 de febrero de 2024


Música para el fin de semana. Alvvais, porque viene bien un poco de electricidad y belleza después de una semana marcada por los despropósitos de campaña electoral, la desfachatez de Death Ayuso y la chorrada de la pólvora fluvial. Que viene a ser el resumen de estos días.

Por lo demás, que espero como agua de mayo (o de cuando sea, que lo de las aguas benéficas ya no es lo que fue) el último episodio de la nueva True Detective este lunes próximo, porque esa Jodie Foster macarra y descreída me da la vida. Y que ojalá un tropezón del PP en Galicia mañana (no solo por las risas, aunque también).

Meanwhile... días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 10 de febrero de 2024


Música para el fin de semana. Green Day editan nuevo disco, y para publicitarlo se plantan con Jimmy Fallon en el metro de NY y se marcan una actuación relámpago, acústica y por sorpresa (ejem). Bueno, por lo que sea, pero a mí Basket case me pone siempre de buen humor.

En otro orden de cosas, el ambiente se caldea con unos tractores que marchan hacia Madrid pidiendo un batiburrillo de cosas entre las que no están las condiciones de trabajo de los jornaleros, pero sí que se abandonen medidas de protección medioambiental. (Mira, todo es siempre más complicado, lo digo siempre y siempre evito hablar más de la cuenta por eso, porque todo es más complicado, pero todo esto a mí no me acaba de cuadrar. O sí, a ver si me entiendes.)

Y además, un poco de lluvia. Que parezca que estamos en febrero, aunque sea por un par de días.

En fin.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 3 de febrero de 2024

Música para el fin de semana. Blue Monday debe ser de las canciones que más veces he escuchado (sin cansarme), y esta versión rockista de Doctor Explosion me da la vida, la verdad.

Pues ya estamos de vuelta. Angulema muy bien. Muchísima gente, muchos tebeos, unos cuantos tractores en la carretera. Me crucé con Laura Park y Baudoin, pude saludar (después de tanto tiempo) a Jali, bebimos vino, nos reímos un montón.

Allí me enteré de que Savater y Félix de Azúa ya no estaban en El País, y al volver aquí leí y escuché sus diatribas y pataleos (la invasión de periodistas feministas radicales, Zapatero manejando los hilos en la sombra, el reinado del terror, los columnistas catalanes) y no sé si me da más risa que pena o viceversa ver a gente que tuvo cabeza perderla de esa manera. El mundo cambia y cómo braman los que se quedan atrás sin entender nada de lo que pasa, o sin querer entender.

Por lo demás, bien. De vuelta en el Marco Incomparable, de vuelta a la rutina.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

 

sábado, 20 de enero de 2024

 

Música para el fin de semana. Arqueología: Derribos Arias en 1983. Divertidos, sucios y arrolladores. Ver a Poch en el escenario (aberrando, como solía decir él) me pone de buen humor.

Cositas. Ayer llovió en Madrid, pero tampoco tanto, que no me consta que se inundara el metro. (Por ahí sí he visto que hubo nevadas interesantes.) Hoy, en cambio, el día ha amanecido de un azul resplandeciente.

Más cosas. Por lo que sea, leo menos en vacaciones que cuando trabajo. En casa se me va el tiempo en la cocina, saliendo a comprar, organizando, viendo series o películas, moneando en internet. Yo qué sé. (Lo que no quita: me sigo poniendo al día de lecturas, aunque sea al ralentí. Tampoco tengo prisa.)

Adelanto. En principio, si todo sale bien, la semana próxima me daré una vuelta por Angulema (que ya tenía ganas), al festival de la BD, you know. Vamos una excursión de boomers a enredar por allí, ya contaré a la vuelta las peripecias, que siempre encontramos la manera, entre todos, de hacer el ridículo.

Por lo demás, bien, gracias.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 13 de enero de 2024


Música para el fin de semana. Olivia Rodrigo lo petó el año pasado sin yo enterarme, y aunque soy poco amigo de estas chiquitas disney tan pulcras, tengo que reconocer que esto suena muy bien.

Pues ya está. La semana se me ha ido en ponerme al día con algunas lecturas, tunear el calendario con el cuadrante del año, hacer alguna compra, acabar (casi) con los turrones y poco más.

Miro la fecha, hago cuentas. Todavía quedan días de relax.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 6 de enero de 2024


Música para el fin de semana. Este set soleadito de Cindy ya lo subí aquí hace un tiempo, pero es que viene al pelo para esta mañana perezosa de Reyes.

¿Todo bien?

Todo controlado por aquí. La comida de hoy la dejé ayer casi a punto. El poco turrón que queda está ya cortado. Hay vino, queso y un roscón gigante.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 30 de diciembre de 2023


Música para el fin de semana (y para el fin de año, ojo). Pues mira, mis fijaciones son las que son, y este año he escuchado mucho a EBTG, a unas cuantas bandas argentinas y chilenas, a Autoescuela y a Cariño. Y a Yo La Tengo, que son mi fetiche y editaron un nuevo álbum maravilloso. Así que, es lo que hay: YLT para despedir el año.

Un año que no ha sido el peor de los últimos, y menos mal. Aunque duela lo que está pasando en Gaza y alrededores, lo que tiene pinta que va a empezar a pasar en Argentina, y a pesar del miedo que da ver a tanto patriota desatado por aquí, sacando a pasear aguiluchos, esvásticas, rosarios y, en general, mucho odio.

Yo en 2023 he aprendido a hacer (a mi aire, eso sí) purrusalda, he leído más que en 2022, pero menos (espero) que en el 24, he viajado poco (la vida, que enreda), pero algo es algo, y he seguido rodeado de buena gente. Así que el balance me sale positivo. Ojalá a vosotras y vosotros también.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

 



sábado, 23 de diciembre de 2023


Música para el fin de semana navideño. Fin del mundo (no pun intended, aunque mira) ya sonaron por aquí, pero no esta de más volver a traerlas.

Por lo demás, poquita cosa para contar. ¡Que se nos acaba el año! Y, mira, mejor no ir más allá, que está lo que es la actualidad asquerosita. Yo ya solo aspiro a encerrarme en casa a leer, escuchar trap italiano y ver vídeos de bull-dogs, que son la monda.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 16 de diciembre de 2023

 Música para el fin de semana. Portishead, porque a veces hay que sentarse a escuchar.

Pues yo venía a decir que estamos ya en Navidad: ¡socorro!

Y que estas semanas voy poniéndome un poco al día de lecturas atrasadas. Despacito, que tengo el tiempo que tengo, pero a buen ritmo. A ver si me apaño un best of 2023 antes de que me pueda la pereza.

Por lo demás, cansadillo. El año ha volado, pero también se ha hecho a ratos larguísimo. (Como todos, desde hace un tiempo. Va a ser cosa mía.)

Días tranquilos en el edificio Baxter.

 

sábado, 9 de diciembre de 2023

Música para el fin de semana. Nadie como los irlandeses para montar funerales. Y si no lloráis escuchando esta versión de Fairy tale of New York que los Pogues, Glen Hansard y Lisa O'Neill hicieron en el de Shane MacGowan, es que sois de plástico.

Por lo demás, el año corre que se las pela y en veinte días estamos contando uvas. El tiempo vuela y el futuro no tiene buena pinta, así que no seáis pesados y procurad echar unas risas cada día. Qué menos que eso.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 2 de diciembre de 2023


Música para el fin de semana. A Jota se le entiende cada vez mejor cuando está en el escenario. (Lo malo es que también se le entiende fuera de él, con lo guapo que estaría calladito.) En fin, que Los Planetas.

Llevo toda la semana viendo cómo la gente se acuerda de El Hematocrítico en las redes, cómo todos sin excepción hablan bien y comparten buenos recuerdos suyos. La noticia de su muerte fue un mazazo, el pasado lunes. Uno de esos señores que caen bien y ponen de buen humor automáticamente. Qué pena. (Y precisamente hoy me entero de la muerte de Concha Velasco, que era también la típica persona que caía bien de buenas a primeras y porque sí, tenía ese superpoder. Qué pena, otra vez.)

Por lo demás, ha llegado el frío.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

martes, 28 de noviembre de 2023


 nuevos episodios de DrWho; lo mejor que te puede pasar es no conocerlo y descubrirlo ahora 

sábado, 25 de noviembre de 2023

Música para el fin de semana. Siempre está bien volver a Billy Bragg: A new England me sigue poniendo la piel de gallina.

Pues mira, que ya llegó el frío. Y eso que al solecito todavía da gusto estar.

Y que tenemos gobierno, España sigue sin romperse y en el parlamento europeo todavía se están riendo de los aspavientos de nuestros eurodiputados patriotas.

Y Pedro ha dicho una cosa obvia que cualquiera con dos dedos de frente y un mínimo de conciencia secundaría, y Netanyahu se ha enfadao. (Qué vergüencita da escuchar a los que se ponen de su lado sin pararse a pensar, nada más que por enredar.)

Y poca cosa más. Bueno, sí, una huelga general del sindicato (¿?) de Vogs (insertar aquí risas enlatadas). En fin...


Días tranquilos en el edificio Baxter.




sábado, 18 de noviembre de 2023

Música para el fin de semana. Los Hermanos Gutiérrez hacen cosas mágicas y medio lynchianas con sus guitarras, un rollo muy vintage, como de tarde de domingo tex-mex.

Pues la semana bien, gracias. Pedro volvió a caer de pie (yo no sé por qué no hace público lo que todos ya sabemos: es de Krypton). Los patriotas siguen retratándose en la calle cada noche. Israel sigue con su masacre. En Ucrania también cuecen habas, pero se dice menos que antes por la cosa del déficit de atención. Pero el jueves tuve visita, el fin de semana me quedo en casa y además he recibido lectura apetitosa (el nuevo artefacto de Pere Joan, sin ir más lejos, que tiene una pinta estupenda y está publicado por Autsaider, de las dos o tres mejores editoriales de tebeos que a día de hoy funcionan por aquí), así que mira.

Por lo demás, poco que contar.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 11 de noviembre de 2023


Música para el fin de semana. Pues Yo La Tengo, otra vez. Esta gente me da la vida.

Semana larga y rarísima, con muchos días libres y un festivo ahí, en medio, para despistar. (Siempre que libro unos días de seguido, por cierto, me reafirmo en mi vocación de jubilado.) Y menuda semana, además. Con la calle llena de demócratas, ejem (de los de toda la vida, you know), con los correspondientes sustos, con la vergüenza ajena. Death Ayuso colando mientras nadie mira una rebaja de derechos LGTBI (las demás barrabasadas las hace por delante, a las claras, pa qué disimular). Los nazis israelíes imparables con su empeño en amontonar niños muertos. Lo de los tiempos interesantes del proverbio está bien como broma, pero yo creo que ya vale, ¿no?

Así que, qué quieres, chica. Loco por que acabe el año.

(A ver, que tampoco ha sido todo bajona: he visto a los amiguetes, he salido a comer, he leído cosas que muy bien, he escuchado a YLT. He aterrizado en los 60 suave suave.)

Días tranquilos en el edificio Baxter, en fin.

sábado, 4 de noviembre de 2023

Música para el fin de semana. Esta sesión de Caroline Polachek viene con ración extra de tarde de verano, para iluminar un poquito este sábado tristón.

Semana rara y de vendaval, con buñuelos, noticias y reencuentros: por ejemplo, el doctor Frasier Crane, que ha vuelto con serie nueva (y hace bueno eso de que todo cambie para que siga todo igual, menos mal).

Semana de impostura general, también, y de vergüencita: España se rompe, el fin de la democracia, venga a rasgarse vestiduras, madre mía, qué pereza todo. Eso sí, vamos a darle una medalla a Israel, qué mejor momento. Amontonar niños muertos, eso sí que es democracia.

No sé, chicas. Otro año de mierda. Así, en general.

En fin.

Días tranquilos y a cubierto en el edificio Baxter.

 

sábado, 28 de octubre de 2023

Música para el fin de semana. He encontrado esta versión supervitaminada de French Disco que me está dando la vida esta mañana. (Stereolab siempre en mi equipo.)

Entre vientos y lluvias se nos va a ir octubre, va a venir la Gran Calabaza  y me van a caer encima los 60, todo de golpe. Pero bueno, no adelantemos acontecimientos. 

La semana bien, un poco en piloto automático. Lo mejor ha sido ver a E ayer, después de mucho tiempo, y verla  además tan bien, tan recuperada ya. (Qué alegría.)

Y poca cosa más. Asomarse a los periódicos da vértigo, así que mejor lo dejamos.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 21 de octubre de 2023

Música para el fin de semana. Supervitaminada, que toca trabajarlo entero: Cariño en la KEXP. Menuda inyección de ánimo.

Pues de qué vamos a hablar: del diluvio universal. Y del otoño, que parece que aprieta el acelerador (pero tampoco tanto).

Y de la Gran Calabaza, que está a la vuelta de la esquina.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 14 de octubre de 2023

Música para el fin de semana. O para el fin del mundo, ejem. Que nos pille bailando, no sé dónde lo escuché. Y para bailar, B52's. Nadie como ellos. (Además, me hace mucha gracia verlos en esta grabación comentando cada canción cuarenta años después, vestidos como superhéroes retirados que se ponen sus mejores galas. Me da mucha ternura, también.)

Avanza el mes, se asoma el otoño y todo, todo, va dando cada vez más vergüenza. Y más miedo. Allá donde mires, por un lado y por el otro. De pronto, guerras. De repente, extrema derecha campando a sus anchas, imponiendo sus consignas. Gobiernos democráticos alineándose con genocidas y echando el freno a las medidas contra el cambio climático porque, hey, la economía (ni la mía ni la tuya, eso sí).

Y así todo. Joder con la distopía.

En fin, mientras acabamos de irnos a la mierda, parece que se ha quedado buen día para salir a comer.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 7 de octubre de 2023

Música para el fin de semana. Como seguimos de verano, viene bien escuchar algo de pop sin disimulos. Se llaman El buen hijo, y si no te arrancan al menos una sonrisa es que no tienes corazón.

Seguimos de verano, pero aquí abajo, en la cafetería/churrería/cervecería/restaurante de la esquina, han desplegado ya la parafernalia de Halloween y tienen tomada la acera con unos autómatas pochos que son la alegría del barrio: una bruja con caldero, una calavera rockera, un dragón de tres cabezas y no sé qué más. (Esta misma gente trajo el año pasado a unos reyes magos jovencísimos a los que les asomaban los tatuajes por debajo de las mangas y que también fueron exitazo.)

Hablando de cosas pochas, la mani facha patriótica de mañana en Barcelona. Que me da vergüencita ajena. Casi tanto como leer las columnas fachas patrióticas de Savater. Pero bueno, the show must go on, y esta gente ya no encuentra el pedal del freno.

En fin, que feliz verano y eso.

Días tranquilos en el edificio Baxter. 

sábado, 30 de septiembre de 2023

Música para el fin de semana. Como parece que con el fin de septiembre vuelve el veranazo, viene al pelo el surf melancólico de Les Amants, que son de la Patagonia, nada menos.

La semanita se nos ha ido en un teatrillo (parlamentario), ya sabéis. Pasan lo días y octubre está ahí mismo, y ya hay decoración de Halloween en muchos sitios (por no hablar del turrón, ejem). Yo estoy cansadísimo y no sé por qué no me dan vacaciones cada dos semanas, que es lo que me pide el cuerpo. (Ya lo he dicho más veces: a mí la astenia otoñal me sienta peor todavía que la de primavera.)

Y sí, el Marco Incomparable sigue hasta la bandera. Lo de las temporadas altas y bajas pasó a la historia.

En fin.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 23 de septiembre de 2023


Música para el fin de semana. Yo La Tengo para dar la bienvenida al otoño. (Cualquier excusa es buena para volver a YLT, esto es así.)

De novedades andamos flojos por aquí. Llovió, bajó la temperatura. Recuperamos el pantalón largo y echamos ya la colcha por la noche. El cambio de estación me tiene un poco disperso de cabeza (lo que me hacía falta).

Por lo demás, poca cosa. (Pensando en actualizar más, hablar de lecturas, pero cada vez tengo menos tiempo para nada, así que mira, es lo que hay.)

Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 16 de septiembre de 2023


Música para el fin de semana. Vía Hipersónica descubro a Tirzah, que tiene un poquito de Tricky, otro poquito de Portishead y toda la bruma trip-hop del mundo.

¿Noticias? Pues mira, que están editándose cosas que me apetecen mucho: el nuevo Cuadernos japoneses de Igort, novelas nuevas de Ali Smith, de Irene Solá y de Elisa Victoria, el nuevo libro de las Tamaki, la secuela de Sábanas de Brenna Thummler, lo nuevo de Borja González (next week!!).

También, que llueve a ratos y a mares. Y que están celebrándose las Jornadas de Avilés (otro año que no voy).

Que pasan los días y septiembre ya entra en su segunda mitad sin que nos hayamos dado ni cuenta de la primera.

En fin. Días tranquilos en el edificio Baxter.

  


 

sábado, 9 de septiembre de 2023


 Música para el fin de semana. The Linda Lindas pasaron ya por aquí cuando eran una anécdota, y en este tiempo han crecido sin perder ni un poquito de garra y de encanto teen. Bien por ellas. Ese chute de energía va a venir fenomenal para remontar este finde en el Marco Incomparable.

La mejor noticia de la semana ha sido que Borja González recibiera ayer el Premio Nacional de Cómic por su libro Grito nocturno. Es sabido que en casa somos muy de Borja y de sus chicas, sus fantasmas y sus atmósferas, así que estamos más que contentos. (Doble alegría: en unos días se publica su nueva obra, El pájaro y la serpiente.)

¿La peor? Hay dónde elegir, pero mejor no hablo de malas noticias. Total...

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 2 de septiembre de 2023

Música para el fin de semana. Esta maravilla de Astrud que estos días viene muy al caso, aunque vendría al caso cualquier día, a cualquier hora, y que explica bien ese meme que se repite en la red social antes conocida como twitter y que decía, más o menos: cuánto les echo de menos (a Astrud). Más que meme, una declaración de principios.

Bueno. Que llegó septiembre, empezó el nuevo curso y hasta se ha adelantado un poco el otoño. El aterrizaje en el Marco Incomparable ha sido suave y sin incidencias. Vuelvo a leer (no leo apenas en vacaciones, por lo que sea) y estoy a puntito de terminar el Walkaway del camarada Doctorow, un señor viaje que algunos llamarán distópico y a mí me parece más una utopía (o, en todo caso, una antidistopía). Recupero rutinas, en fin.

Días tranquilos (y de paraguas) en el edificio Baxter.


sábado, 26 de agosto de 2023


Música para el fin de semana. Pues está nublado y la temperatura ha bajado, y hasta han caído cuatro gotas testimoniales. Así que, yo qué sé, Heavenly. Si esto no os alegra del todo el día, yo ya no sé.

La semana ha sido infernal, de persianas bajadas y ventilador al máximo. Y, además, ha sido histórica, diría, aunque me llaméis exagerado. Por lo del fútbol, digo. Por la valentía de las chicas y el (auto)retrato penoso de los capitostes de la Federación, los seleccionadores, la gran mayoría de LOS futbolistas, que siguen calladitos y a lo suyo. Es todo como un resumen didáctico de cómo funciona el heteropatriarcado, de la a a la z, con ejemplos prácticos y notas a pie de página. Lo mejor: que siguen sin entender qué está pasando y a qué viene tanto ruido. Siguen sin verlo. Y eso también define bien lo que es el machismo estructural. De ahí ese discurso hipnótico y esos aplausos. Verlo, escucharlo en directo, ha sido como ver un accidente de coche a cámara lenta: imposible apartar la mirada.

En fin, eso. (Yo es que no sé por qué no se prohíbe ya el fútbol, todo, de arriba a abajo, pero bueno, eso lo dejo para otro día.)

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 19 de agosto de 2023


Música para el fin de semana. Trasteando ayer en los Tiny Desk di con un par de joyas que me vienen muy bien para acompañar estos días de descompresión después de las vacaciones. Por ejemplo, esta sesión mágica de Fred again...

Pues eso, vacaciones. Una semana fuera, con paradas en Gijón y Santander y una visita relámpago a Avilés para ver la muestra sobre la revista Cairo (que me ha gustado mucho: tenía un poco olvidados al Sento de esa época o a Mique Beltrán). Vuelvo medio agotado, relajado y a lo mejor un poco más redondo, ni confirmo ni desmiento. Para mí viajar consiste en mucho paseo, patear la ciudad que sea, buscar sitios donde comer, sentarme a mirar a la gente que pasa (y a los perrillos), preferiblemente frente al mar, curiosear a lo mejor en algún museo, echarme buenas siestas. (Este año, por cierto, me ha gustado en particular el Centro Botín, que no conocía, y me ha flipado la expo de Roni Horn, en la segunda planta.)

Ya de vuelta, quedan días por delante para mantener el ritmo al ralentí un poco más antes del nuevo curso.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 5 de agosto de 2023


Música para el fin de semana. A veces apetece un buen chute de ruido, y Wednesday cumplen con sobresaliente ahí.

Bueno, la semana se ha hecho un poco larga, pero ya estamos de vacaciones, así que todo bien. Noticias desde Bangkok (¡holi!), noticias de C. Lecturas: el Walkaway de Cory Doctorow es una bomba, dos ideas por cada tres frases. Series: La arquitecta, cuatro episodios cortísimos de distopía nórdica (que, como toda buena distopía, está ocurriendo ya).

Ayer bajó la temperatura de golpe, pero hoy empieza a remontar otra vez.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 29 de julio de 2023

Música para el fin de semana. Esta canción me gusta mucho, y la cosa es que esta semana viene al pelo, así que aquí está: Bésame antes de que cambie el gobierno.

Por lo demás, vaya semana, ¿no? Empezando por el susto del domingo pasado, y el subidón. El poder del perro, decían los memes. Pues eso, que menudo verano.

Me acuerdo de mi gente cuando veo arder Grecia e Italia. Y qué susto (este sí) con E y su viaje accidentado.

En fin, eso, que vaya veranito.

Días tranquilos en el edificio Baxter.



sábado, 22 de julio de 2023


Música para el fin de semana. Siempre hay que volver a Yo La Tengo, y de ahí no me sacas. Más en estos días frenéticos y de incertidumbre.

La semana bien, gracias. Dentro de lo que cabe. Con lecturas y reencuentros postales (¡hola, C!), con debates, con mucho calor. Julio avanza, el verano se despliega, los gorriones vienen a bañarse en pandilla.

Y mañana es el día.

Qué queréis que diga. Acordaos de Porco Rosso y no votéis cosas nazis, por favor.

Días tranquilos en el edificio Baxter. (Días de gritarle a la tele, también.)

sábado, 15 de julio de 2023


Música para el fin de semana. Me gusta mucho el primer disco de Perro fantasma, que son argentinos y aquí suenan un poco a Le Mans y a Young Marble Giants. No son canciones veraniegas, pero vale ya con la ola de calor.

El debate de los dos señoros dio bastante vergüenza, y luego hubo otro en la pública y con más partidos en el que también dieron asco algunas de las cosas que se dijeron por parte de you-know-who, pero en el que todos hablaron y a todos se les entendió, así que mira.

Y quedan ocho días.

El verano sigue a toda velocidad. Como siempre, los días parecen eternos pero las semanas vuelan. Esa alquimia rara del tiempo.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 8 de julio de 2023


Música para el fin de semana. Ya tenemos canción del verano, y la firma Marcelo Criminal (con apoyo de Nacho Vegas). Menudo pepinazo.

Y hablando del verano, se nos echa encima otra ola de calor, parece. Por si alguien pensaba dormir bien los próximos días: olvidaos.

Y, como es verano, la Semana Negra está ya en marcha. (Hace mucho tiempo que no puedo ir, qué ganas de volver. Y ojalá no encuentren demasiados escollos a partir de ahora, con los nazis tocando poder en Gijón.)

Y qué pereza todo, en fin. Así, en general.


Días tranquilos (y de ventilador) en el edificio Baxter.

sábado, 1 de julio de 2023


Música para el fin de semana. Subido a lomos del algoritmo, llego a Srta. Trueno Negro, que como nombre me parece lo más, y tienen un disco que se titula Sonido Donosti y han versionado, además, a Family. Así que ha sido un flechazo, tú dirás.

Hoy empieza el mes de julio, que es como decir que empieza de verdad el verano. En la calle no hay mucho jaleo ahora, y los gorriones vienen ya en grupo a beber y a bañarse, menudas tertulias.

Como loco por coger vacaciones.


Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 24 de junio de 2023


Música para el fin de semana. Que ahora viene con ola de calor, además. Volver a Heavenly siempre alegra la vida, y este video nuevo lleno de caras conocidas me pone de muy buen humor. (La canción, C is the Heavenly option, es de mis favoritas suyas, además. Así que todo bien.)

Por lo demás, la semana ha sido intensita, de esas que, siendo cortas, parece que no se van a acabar nunca. Y trufadita de sustos, con el carnaval de los nazis sacando a pasear a sus supervillanos más idiotas. He empezado a ver los nuevos Black Mirror y claro, es que la distopía ya es tan cotidiana que en la pantalla se queda en poca cosa.


Días tranquilos (y de ventilador) en el edificio Baxter.

sábado, 17 de junio de 2023

Música para el fin de semana. Estos días sube la temperatura y sube también la vergüenza ajena (y un poco el miedito, no me escondo). Por eso, rescatar esta Jota de la huelga viene muy al caso.

Y poco más. Hay un poquito de desánimo hoy, con todas esas bodas PP/Vogs.

Cuidaos mucho.


Días tranquilos en el edificio Baxter. 

sábado, 10 de junio de 2023


Música para el fin de semana. Tengo el cuerpo muy para Sleaford Mods ahora mismo, por lo que sea. (Bueno, y por las cosas de la negociación, las listas, las navajas. El desencanto que se te queda, a pesar de.)

Poco más se puede decir de la semana que no sea repetirse. Me llegaron unos fanzines de Rocío Quillahuaman que me hicieron reír a carcajadas (sobre todo, Barcelona). Terminé de ver MrsDavis, que me ha gustado mucho pero ojo al viaje, que tiene lo suyo. Y poco más, la verdad.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 3 de junio de 2023

Música para el fin de semana. Siempre viene bien un Ira Kaplan de la suerte, con su camiseta de rayas, en espacial después de una semanita de órdago.

Porque menuda semana.

Que empezó bien, con una mañana relajada de votaciones y la visita de mi amiga G, pero empezó a desmoronarse con los primeros resultados y ya a la hora de dormir se había ido al carajo. ¡Todo en un día! (Que ni siquiera era lunes, además.)

Después ya ha venido lo demás: unas pocas caretas que se caen, convocatoria de elecciones generales, tormentas, la tortilla que hice el jueves salió regular... todo catástrofes, en fin. Chiquititas, a lo mejor, pero en cascada. (Lo peor, lo de la tortilla... aunque estaba rica, eso sí.)

Así que, mira, yo ya no sé. Me temo lo peor.

Pues eso, días tranquilos (ejem) en el edificio Baxter.

 

sábado, 27 de mayo de 2023


Música para el fin de semana. Sábado de reflexión y domingo de urnas, y yo me he acordado de la versión que hace Billy Bragg de La Internacional. Por lo que sea.

Pues bueno, vaya semanita. Que si algún susto por aquí, que si las tormentas por allá. El circo de la campaña electoral. Se murió Tina Turner y se murió Kenneth Anger (pero de él se ha hablado mucho menos). En fin.

Pues eso. Día de reflexión. Haced el favor de tener cuidado mañana con lo que votáis.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 20 de mayo de 2023

Música para el fin de semana. Tigre Ulli nacieron de una escisión de Las Ligas Menores, y escucharlos casi en bucle estos días me ha alegrado la semana, la verdad. (La semana de la macetita en el balcón, qué cosa más grotesca, ¿eh?)

Poca cosita más que contar.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

 

sábado, 13 de mayo de 2023

Música para el fin de semana. No conocía a Viuda, pero escucharlas me provoca mucha ternura, no sé decirlo mejor. (Aunque lo de la castañuela me da un poco de cosita, eso sí.)

Pues allá se va otra semana, que ha sido complicadilla, pero bueno, ya se acaba. Y empieza la campaña electoral. (¡Socorro!)

Los días pasan y queda poco por contar. Hago un alto en mi lectura de los cuentos de Greg Egan (que es un señor que me vuela la cabeza con cada relato) para empezar la novela de Alana Portero, que acaba de salir y le tenía muchas ganas. Sigo viendo Somebody somewhere, una filigrana maravillosamente escrita que me pone de muy buen humor. Y he empezado a recuperar Frasier, que también me da la vida.

Por lo demás, pues eso: días tranquilos en el edificio Baxter.  

sábado, 6 de mayo de 2023

Música para el fin de una semana rarísima, que empezó en miércoles y va a llegar hasta el lunes próximo. Pues eso, que esta semana he escuchado mucho a estos chicos, Autoescuela. (Que me recuerdan un poco, a veces, a Mercromina.)

¿Novedades? Pues ya tengo la tarjeta del censo en casa, estoy a ver si saco del armario los pantalones de verano y las naranjas ya saben como a cartón. Empezó la temporada de moscas. Y poco más, la verdad.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 29 de abril de 2023

Música para el fin de semana. Decíamos ayer: EBTG. Maravilla.

Pues se acaba abril, y nos cocemos a fuego lento.

La semana bien, gracias. Lo mejor: ayer vi a M, que hizo un alto en sus muchas obligaciones para venir a alegrarme la tarde.

Por lo demás, no news.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


 

sábado, 22 de abril de 2023


Música para el fin de semana. Este viernes se publicó el nuevo disco de EBTG, que da gloria escucharlo, pero esta semana lo que ha sonado en casa más veces ha sido seguramente esta canción de La Sera, que me pone de muy buen humor.

Pues mira, la semana bien. Con sus accidentes y sus cosas, con su cansancio, pero con visitas (qué gusto verte, A), con noticias, con lecturas. Así que, mira, yo qué sé. Todo bien.

Esta noche ha llovido, y todavía está la mañana medio inquieta, con sus nubes gordas. Pero ya empieza a estar en las portadas de las distintas prensas que lo del cambio climático igual no es algo de un futuro ni siquiera cercano. Está pasando ya, y no parece que se pueda revertir. Ni parar. Bienvenidos al escenario de todos los tebeos postapocalípticos que llevo leyendo toda mi vida.

Por lo demás, poca novedad.

Días tranquilos en el edificio Baxter.  

sábado, 15 de abril de 2023

Música para el fin de semana. Estos días estoy escuchando mucho a Cindy, una banda de San Francisco que me recuerdan un poco (sobre todo en su primer disco) a LeMans, y eso en esta casa son palabras mayores. Te dejan muy buen cuerpo, la verdad.

Bueno, pues la semana bien. Complicada y con catarrazo, pero ahí vamos. Si hasta he podido adelantar alguna lectura pendiente.

Se murió Carlos Tena y todo el mundo se acordó, claro, del lío de Las Vulpess. Tristemente, no servirá para que los mamelucos que repiten como loros eso de que en los ochenta había más libertad que hoy, que no se puede decir lo que cada uno quiera, se lo piensen un poco antes de hablar tonterías. Ángel Casas, que también falleció no hace mucho, caía bien, pero Carlos Tena tenía un puntito medio macarra que lo hacía más cercano, casi como si fuera de tu barrio. Qué pena.

Otra cosa que ha pasado es lo de Doñana y el cortoplacismo cateto. Y, sin salir de lo cateto, lo de Pablo y las esencias de la Hizquierda, que madre mía, se va a ir todo a la mierda.

En fin, nada. Lo dicho. Que la semana ha dado bastante de sí, pero yo sigo cansado y con ganas de vacaciones. O de jubilarme, lo que llegue antes.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

viernes, 7 de abril de 2023

Música para el (larguísimo) fin de semana. Me gusta mucho lo que hace Verde Prato, y me flipa en particular esta versión de un tema de Kortatu, nada menos.

Bueno, pues semana santa. Ayer llegué a casa, después de pasar el día en el Marco Incomparable, y la cocina olía a torrijas recién hechas (canela y azúcar). Magia.

Y poco más. Días intensos, muchísima gente en el trabajo, ganas de encerrarse en casa hasta la semana que viene. (Pero no, claro. Hay que seguir.)

Días tranquilos en el edificio Baxter.


 

sábado, 1 de abril de 2023

Música para el fin de semana. En casa estos días está sonando mucho esta gente. Se llaman Jeanines y están un poco en la onda de Heavenly, canciones que me ponen de buen humor. Medicina para un mes de abril que ya se me está haciendo largo.

Porque llegó abril, ¿eh? Nada de bromas. Este año lentísimo avanza a velocidad de vértigo.

Lo mejor de la semana ha sido tener noticias de C el otro día, y ver ayer a otra C, que vino de visita con su familia desde Tenerife. Menuda inyección de alegría.

Por lo demás, este finde es el Salón de Barcelona, o como sea que se llame ahora. No sé cuántos años hace que no voy (igual décadas, ja ja), aunque me siguen enviando acreditación profesional. Ya me daba pereza en su momento, cuando todo era más pequeño, así que ahora ni te cuento. (Echo de menos, eso sí, encontrarme con gente a la que no veo más que en esos saraos.)

Poca cosa más. El día hoy está antipático, medio gris.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 25 de marzo de 2023

Música para el fin de semana. Aquí siempre se vuelve a Yo La Tengo, y menos mal. (No sé cuándo resultan más balsámicos, cuando se ponen bucólicos o cuando descargan la tormenta eléctrica.)

Poco que contar. Llegó la primavera, con su astenia y sus alergias. Arrastro sueño atrasado y tengo unas cuantas lecturas pendientes, pero poco tiempo para ponerme con ellas. Y poca cosa más. (Bueno, sí: el sábado pasado vino de visita F, que me dio la vida ya para todo el fin de semana.)

Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 18 de marzo de 2023


Música para el fin de semana, que va a ser largo y complicado (todo es complicado, últimamente). Pues EBTG, que siguen adelantando joyas de su nuevo disco. Un bálsamo.

El frío amaga con volver, por cierto. Tened cuidado ahí fuera.


Días tranquilos en el edificio Baxter. 

sábado, 11 de marzo de 2023



Música para el fin de semana. Por lo que sea, llevo días escuchando en bucle el EP de Sonolio (del que no tengo ninguna referencia: llegué a él por la magia del algoritmo y mira, estos días raros me está dando la vida).

La semana ha sido larga y ha tenido sus más y sus menos. Algo he leído, alguna cosa he ido viendo, pero vamos, que está la cosa más bien en standby.

Y aquí seguimos. Desde la ventana veo el solazo en la otra acera. El aire mece el papiro en la terraza. Hay que prepararse, que toca irse a trabajar.

Sábado.

Días tranquilos en el edificio Baxter. 

 

sábado, 4 de marzo de 2023


Música para el fin de semana. Suede versionando Because the night. Está todo dicho.

Pues nada, llegó marzo con su outfit polar, y por aquí se ha complicado un algo la cosa y ando un poco cansado, pero bueno, todo en orden.

En casa estamos viendo ahora We are Lady Parts, que es una maravilla. (Muy corta, pero ya han confirmado segunda temporada, así que todo bien.) Y yo estoy a ver si me pongo al día de lecturas en viñetas, que voy con retraso y esto no puede ser.

Poca novedad más. (Bueno, lo de la apertura nocturna del Marco Incomparable con barra de mojitos prefiero no comentarlo, que me da pereza.)

Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 25 de febrero de 2023


Música para el fin de semana. Depeche Mode. Porque me encanta la metamorfosis stoniana de Martin Gore, que cada día se parece más a Keith Richards.

Volvió el frío, y en casa estamos encantados viendo The last of us, un episodio semanal que siempre, siempre,  sorprende de una u otra manera y, además, deja buen sabor de boca. Yo estoy leyendo ahora el Gente normal de Sally Rooney, que me la recomendó mucho mi amiga C, y todo el tiempo me hace pensar en el Instagram de hace un tiempo, no sé por qué. Filtros saturados, creo. Hay algo ahí, tengo que darle un par de vueltas.

Poco más.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 18 de febrero de 2023

Música para el fin de semana. De Shego he escuchado canciones aquí y allá en los últimos meses, y siempre bien, pero hasta ahora no me había parado a prestarles atención, y mira, sí. (Aunque la semana ha sido para Yo La Tengo, esto es así.)

Por lo demás, bien poco hay que contar. Solecito y Doctor en Alaska, viene a ser el resumen. Bueno, y las cosas politiqueras (la política es otra cosa), que cada día me dan más grima.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


 

sábado, 11 de febrero de 2023



Música para el fin de semana. ¡Que ya ha salido el nuevo disco de Yo La Tengo! En bucle suena desde ayer en casa. (Además, canción nueva de Depeche Mode. De las buenas.)

En fin, semanita complicada, con remates de pintura para terminar de coronarla. Pero mira, hace solecito, compré ayer tebeos (el nuevo de Seguí, una cosa de Sfar: todo bueno), estamos volviendo a ver Doctor en Alaska, a la hortensia de invierno le está saliendo una flor. En fin, todo ok. (Todo muy boomer, ahora que me doy cuenta. Es lo que hay.)

 Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 4 de febrero de 2023


Música para el fin de semana. Girl Ultra. Yo qué sé, yo voy probando. Tiene una canción que se titula Punk, y a mí ya me vale con eso.

Por lo demás, poca novedad. La vuelta a la primera línea ha ido bien, volver a ver a mi gente siempre me pone de buen humor. De tiempo ando regular, y algún tema se me está complicando, pero en general todo OK. Hay por ahí cositas que tengo muchas ganas de leer, pero tendrán que esperar. Hoy he hecho una carbonara casi presentable, que no es poco.

Hasta aquí el resumen semanal.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 28 de enero de 2023


Música para el fin de semana (o lo que queda, que vaya horas de actualizar). Por lo que sea, me gustan cada vez más Las ligas menores. Así que vuelvo a subir este vídeo que compartí hace casi un año.

Pues ya no queda nada. Me corté el pelo, he comprado deportivas nuevas y también unas cuantas camisetas. Hice el calendario, anoté las libranzas, las fiestas, los cumpleaños. Ya está todo preparado para empezar la nueva temporada en el Marco Incomparable. Next monday. (Porque hay que empezar un lunes, claro. Para que todo cuadre.)

Este mes he leído menos de lo que hubiera querido. A cambio, he visto unas pocas películas y series. ¡En qué se me ha ido el tiempo? La verdad es que no lo sé. Y eso me pone de buen humor, ya ves.

En todo caso, como siempre: días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 21 de enero de 2023


Música para el fin de semana. Allo Darlin ya pasaron por aquí hace unos años, pero mira, esta otra sesión suena igual de cristalina y buenrrollista: canciones bonitas, pop, no busquéis otra cosa. Es lo que más me apetece hoy.

Pues otra semana que se va. Con su frío polar, con sus gorriones en el balcón, con sus lecturas, con su buenas o malas noticias. Lo que viene siendo un enero casero. (Ay, y la cuenta atrás que empieza. Para la vuelta al Marco Incomparable, sí.)

En fin. Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 14 de enero de 2023


Música para el fin de semana. Este año lo empezamos con alguna buena noticia musical: próximo disco de Yo La Tengo, flamante nuevo disco de Chico y Chica, pero lo que de verdad me pone del mejor humor es que Everything But The Girl estén de vuelta después de ¡24 años! Y esta canción de adelanto no ha dejado de sonar en el edificio Baxter en los último días. Enjoy!

Por lo demás, la cosa se calienta. (No en la calle, que hoy hace fresquete.) El año electoral va a ser intensito... y asqueroso. Mucho. Y el debate público parece progresivamente más para tontos, con cero comprensión lectora (o auditiva, porque parece que la gente ya no entiende lo que oye), con cero reflexión, con cero empatía.

Y en casa, pues bueno, algunas cosillas pendientes aquí y allá, pero bien. Siempre es bueno empezar el año con unos pocos días libres para coger el ritmo.

Así que sí: días tranquilos en el edificio Baxter. 

sábado, 7 de enero de 2023




Música para el  fin de semana de cierre navideño. Billy Nomates ha sido otro descubrimiento reciente, y qué bien, empezar el año con una inyección de su energía.

Por lo demás, yo qué sé, la navidad y esas cosas. Descansar, comer, mirar por la ventana, esquivar villancicos y propósitos de año nuevo. (Y eso que este año lo único que me he propuesto es empezar a releer cosas. Tan mal no se me va a dar, digo yo, como para tampoco cumplirlo.)


Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 31 de diciembre de 2022


Música para el fin de semana, y para el fin de año. A King Hannah los escuché ayer por primera vez, literal, y ya son mi cosa musical favorita de lo que va de mes, y de lo mejor que he escuchado en 2022.(Los descubrí en el listado de los mejores discos tristes del año de Hipersónica, ejem. Por dar pistas.)

Pues se acabó. Mañana, nuevo año. En estos doce meses han pasado tantísimas cosas que pararse a pensarlo de mucho vértigo. Hoy brilla el sol, el cielo está de un azul que da gloria verlo y a ver ese invierno dónde está, que yo lo vea.

¿Mi resumen? Pues, para ser breve... Lo mejor, mi gente. Lo peor, la otra gente. (No importa cuándo leáis esto.)

Otro día hablo de tebeos, de novelas y de cosas, si eso.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

domingo, 25 de diciembre de 2022


Música para el fin de semana navideño. (Con retraso, pero eh, mañana es fiesta.) He empezado a escuchar estos días a Billy Nomates, y no me acordaba de que ya la conocía por esto con Sleaford Mods. Darme cuenta me ha puesto contento, ya ves.

Pues decíamos ayer... que el tiempo vuela y ya es navidad, en una semana estamos celebrando el año nuevo (y en dos, queriendo que se acabe).

¿Lo mejor de estos días? Encontrarme en el metro, por un cruce rarísimo de casualidades, con mi amiga B (que es la madre de mi amiga C, una carambola que me hace muy feliz, la verdad). No voy a decir que llevaba diez años sin verla, porque igual han sido quince, vete a saber. De las endorfinas de ese reencuentro he estado alimentándome toda la semana.

Poco más que contar. El acelerón raro de las fiestas me despista mucho (más de lo normal).

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 17 de diciembre de 2022


Música para el fin de semana. Esto de The Softies lo compartí hace casi un año, pero no está de más repetir, que me gusta mucho cómo suena y, además, tienen el mood correcto para este sábado nublado.

La semana ha sido larga, con su trajín extra, y tengo esa sensación de todos los finales de año: el 2022 ha volado, pero cada mes se ha hecho eterno. Yo qué sé.

(Lo del trajín ha tenido como consecuencia que he estado menos al día del circo del Congreso, y casi mejor, la verdad. También, que  se me olvida contar cosas: vino Mer de visita, lo mejor que me ha pasado este mes.)

En todas partes están ya (desde hace días) las listas de lo mejor del año. Diría, como siempre, que a ver si tengo tiempo de hacer la mía. Pero como seguramente pasará que, como siempre, no la haga, pues nada. No hay lista. Y si la hay, será por sorpresa y de las que uno anota en una hojita deprisa y corriendo: me ha gustado esto, esto y esto otro, que es de lo que me acuerdo. Y mis amigos han publicado eso y esto de más allá: hacedles caso.

En fin, poco más. En una semana, Navidad, y yo aún no he comprado el turrón.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 10 de diciembre de 2022


Música para el fin de semana. Se llaman Alvvays y son de Toronto, y estos días han estado sonando por aquí bastante.

Estos días, que han sido raritos y comprimidos, más que populosos en el Marco Incomparable (de verdad, qué gentío y qué pereza), más que lluviosos y hasta un poco complicados. Se me está haciendo larguísimo 2023, no sé si lo he dicho ya.

Hemos visto la segunda temporada de Warrior Nun, que es tontísima, una insensatez detrás de otra, pero yo qué sé. He terminado ya El otro lado, de Mariana Enríquez, que me ha acompañado las últimas semanas. Y poca novedad más.

Hoy parece que asoma el sol y nos da un respiro la lluvia.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 3 de diciembre de 2022


Música para el fin de semana. Riel son argentinos, y los descubrí no hace mucho. Suenan bastante estos días en el edificio Baxter, sobre todo los primeros discos, más básicos y ruidosos.

Terminó noviembre, que se me ha hecho larguísimo, y lo hizo con la llegada del frío a la calle y el calor a los medios y el Congreso y alrededores. (La vergüencita ajena, también.)

El año se va yendo al carajo ya del todo, pero tenemos luces navideñas. Todo bien.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 26 de noviembre de 2022

Música para el fin de semana. Qué gusto da comprobar que Kim Deal y sus Breeders siguen en tan buena forma. Y qué gusto recuperar el cielo azul y los ratitos de sol, después de las lluvias y los vientos. Son alegrías  muy parecidas.

La semanita ha venido bien cargada de cosas ahí fuera, con su vergüenza ajena a tope. No merece la pena ni pararse a comentar, pero vaya tela.

En casa hemos empezado a ver Miércoles, la serie de Tim Burton. Y bueno, flojita. Cuatro episodios he visto y los chavales aún no han hecho vida de instituto (al parecer, tienen solo una clase: la de botánica weird que imparte la Ricci). Me parece un desperdicio. Eso sí, la protagonista clava el personaje, está estupenda. (Qué bonito ese baile con música de los Cramps. Las canciones de la banda sonora están bien, en general.) Tim, en serio, ¿ya no te acuerdas de cómo se hace? Bueno, hace años que no te acuerdas...

¿Más cosas? Bien ¡García! y muy bien The Peripheral, por seguir con series.

Y ya es navidad, parece. Luces y gentío por todas partes.

Socorro.

Poco más, de momento.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 19 de noviembre de 2022

Música para el fin de semana. BSÍ toman su nombre de la estación de autobuses de Reikiavik, que es un sitio tirando a tristón, según parece. Y a mí me han enganchado con esa chica a la batería (fetiches, ya sabéis) y ese señor con calcetines estampados tocando el tecladito ¡con el pie! Qué maravilla. Y qué bien suena el combo minimalista bajo/batería.

En fin. Noviembre avanza, llega el frío. Todo parece que se va complicando, en general, y en twitter la gente se siente un poco como en el Titanic justo antes del pepinazo, lo que no deja de tener su cosa de comedia, la verdad. (Precioso el espectáculo que está dando Melón Musk, por lo demás.)

Nada nuevo que contar.

Días tranquilos en el edificio Baxter.



sábado, 12 de noviembre de 2022

Música para el fin de semana. Se llaman Dry Cleaning, y me gusta mucho esta cosa que hacen de decir la canción, la manera de frasear (muy Laurie Anderson) y el bajo siempre ahí, de columna vertebral. (Además, en este set tienen un algo de Young Marble Giants, que son otro de mis fetiches.)

Pues nada, vamos navegando el mes como podemos. Yo llevo a todas partes El otro lado, de Mariana Enríquez, que es una colección gigante de sus textos periodísticos que me va a tener hechizado lo que queda de mes, si no más. Estuve viendo El gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro, que tiene dos episodios excepcionales (los dos últimos), y ando también enredado con las entregas de ¡García! y The Peripheral.

Estos días asomarse a los telediarios y tertulias tiene mucho de vértigo. Uno se para un poco a pensar y qué sensación de que todo se acelera y no hay nadie que sepa cómo frenar. (Y de Death Ayuso mejor ni hablamos. Madre mía.)

En fin. Seguimos.

Días tranquilos en el edificio Baxter. (Hoy, con paraguas.) 


lunes, 7 de noviembre de 2022

(por ordenar las cosas un poco, que luego se me olvida)

vinieron a lo de llamar la atención por el cambio climático e hicieron lo suyo en la sala de las Majas, que está relativamente apartada y hay espacio, y bueno, lo previsible; el mal rato de las compañeras que estaban de servicio, lo peor (estuve muchos años ahí y ni me puedo hacer una idea de cómo habría reaccionado yo) 

luego, el circo de siempre, los orcos que se tuvieron que venir de casa o del vermut (eso, lo mejor), control de daños, salas cerradas, salas abiertas al poco rato, aquí no ha pasado nada

y gente consternada
y gente que pregunta
y gente que se acerca a la zona cero
y gente indignada

y la tarde se pasa sin que nos demos cuenta mientras arde internet (es un decir) y qué ultraje, pero lo importante de todo esto es que tienen razón y haciendo estas cosas al menos están en los telediarios, en los titulares, y se habla de que tienen razón pero las formas, de que así no... pero se habla

así que, mira, bien por ellas, ya que los demás no hacemos gran cosa y de arriba van a hacer aún menos y el tiempo se nos acaba



sábado, 5 de noviembre de 2022

Música para el fin de semana. ¿Sabes cuando una canción se cuela en tu cabeza y no deja de sonar un día y otro, y otro? Pues eso me ha pasado con esta Solita Malinconia de la que no sé absolutamente nada, más allá de que no es de la Lio francesa de Banana Split (ahí el algoritmo se equivoca, pero gracias a ese error la escuché, así que ni tan mal).

Pues en eso estamos. Y, sin salir de lo musical, esta semana me he enterado de que el año próximo hay discos nuevos de Yo La Tengo y ¡de Everything but the girl! Todo buenas nocticias.

Por lo demás, qué rara esta semana.

Parece que las temperaturas van ya bajando, y en el trabajo hay que tener la chaqueta a mano.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

martes, 1 de noviembre de 2022

sábado, 29 de octubre de 2022

Música para el fin de semana. Fin del mundo son de Argentina, y planean bien entre el dream pop y el shoegaze (por decir algo que vaya más allá de, ejem, mis fetiches y que me cayeron bien de primeras).

La Gran Calabaza está cada vez más cerca, el mes se acaba y en casa hemos estado viendo esta semana Heartstopper, una serie que no me voy a cansar de recomendar porque te deja tan buen cuerpo, tan contento de vivir, que debería ser obligatoria. (Abstenerse alérgicos a eso que llaman 'lo woke' arrugando la nariz y enfadados vocacionales: no os va a gustar. Otra razón para verla.)

Yo ando peleándome con un catarro sideral, y aproveché las ganas de sofá y manta para comprar alguna cosilla de leer. (I mean: tebeos.) Que eso también cura.

Por lo demás, qué voy a decir.

Días tranquilos en el edificio Baxter.



sábado, 22 de octubre de 2022


Música para el fin de semana. Plumtree hicieron una canción titulada Scott Pilgrim, que inspiró a Bryan Lee O'Malley para sus tebeos. Y esta grabación suena fatal, pero yo qué sé. A mí me han alegrado las mañanas estos días.

Días raros. Por fin llega el otoño de verdad. Pantalones largos, paraguas.

Después de El club de la medianoche y de Los anillos del poder, que han sido un poco bajona, vimos en casa la tercera temporada de Derry girls (maravilla) y la primera de Ms. Marvel, que me funciona mejor en las partes menos superheroicas, y mira, muy bien.

Disco nuevo de Parade y libro nuevo de Mariana Enríquez: como ochocientas páginas de artículos, conferencias, textos variados. Cosas que me alegran la vida.

Por lo demás, sin novedad. Esperando a la Gran Calabaza.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 15 de octubre de 2022

Música para el fin de semana. El buen hijo tienen un punto dulzón que a mí me gusta mucho y habrá a quien le espante, pero mira, es mi fiesta. (Que además la bajista sea Alicia Cariño no deja de ser un plus.)

Y bueno, qué tal la semana. Yo bien. Llega esa época en que el otoño no acaba de despedir al verano, y empiezo a librar todos los días que no he podido disfrutar a lo largo del año. (Que yo en el trabajo genial, ¿eh? Me río todos los días, y eso me da la vida. Pero vamos, donde mejor estoy es en casa, esto es así.) 

Esa época en la que predico la llegada de la Gran Calabaza, también. ¡Que no queda nada!!

Por lo demás, poca cosa.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

jueves, 13 de octubre de 2022

me cruzo a veces por las mañanas con una chavala jovencita, delgada y muy pálida, que va siempre muy tapada, con guantes y una pamela que la protege del sol, con gafas oscuras 

y siempre escucho como un rumor en la trastienda de mi cabeza, el ruido que hace Lupita removiendo cajas mientras busca las botas rojas, y la escucho susurrarme propuestas para escribir historias de vampiros de barrio, un poco mayores ya y muy amables, que pasearían por la acera de sombra y se entretendrían en dar de comer a los gatos

en fin, que a veces echo de menos a Lupita

domingo, 9 de octubre de 2022


(probablemente sea una decepción, como todo lo que ha hecho Tim desde ya ni me acuerdo, pero chica, yo qué sé, a mi esto me pone de buen humor)

sábado, 8 de octubre de 2022

Música para el fin de semana. Si se llaman Cayetana tienen, de entrada, toda mi atención. Además, suenan muy bien y la actitud es la que tiene que ser. Cero objeciones.

Y la semana bien, gracias. He leído bastante, charlé con A, que vino a verme, planté un par de cosas que me regaló M, hice unas empanadillas. En el lado de lo no tan bien, decir que duermo regular y ando estos días medio en piloto automático y adormilado. Astenia otoñal, será.

Poco más.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 1 de octubre de 2022


Música para el fin de semana. De The Aislers Set solamente sé que se fueron de gira con Yo La Tengo en algún momento, y eso para mí es ya una mínima garantía.

Vaya semana, ¿eh? En mi caso, al menos he tenido la alegría de ver a M, que estuvo unos días por aquí antes de volverse a Florencia. Bueno, y que en el trabajo estamos ya todos operativos: eso hace que las tardes sean más llevaderas, la verdad.

Pero en el mundo, ay madre, menuda semanita. Cada vez más cerca de la pantalla final, esa que incluye el icono de No Future.

Por lo demás, poquito que contar. El otoño, que hace sus cosas otoñales. Octubre. Calabazas.

Días tranquilos en el edificio Baxter.