"Todo está en los libros, principalmente en los tebeos"
lunes, 13 de junio de 2016
sábado, 11 de junio de 2016
Música para el fin de semana. Peach Kelli Pop: yo qué sé, cosas que me encuentro mientras trasteo, y con ese nombre, pues me quedo a mirar un rato. Y oye, bien, todo muy fresquito.
Por lo demás, poco más o menos. Calor y eso. (Mucho calor. Noches toledanas, y estamos empezando junio. ¡Socorro!)
Leyendo: Dicionario enciclopédico de la vieja escuela. Aquí somos muy de Pérez Andújar, eso es bien sabido. Este libro es como un contenedor lleno de tesoros, alfabético y juguetón. Vázquez, Ibáñez, Conti, Dan Defensor, La Banda Trapera, la conciencia de clase (obrera) y cien cosas más, todas fundamentales para entendernos. Maravilla.
Viendo: Daredevil, segunda temporada. (Por ahora, bien. El traje, que al final de la primera me chirriaba mucho, ahora apenas molesta. Igual tiene que ver con lo mucho que he disfrutado con Flash y Supergirl: adaptación visual, o algo.)
Por lo demás, poco más o menos. Calor y eso. (Mucho calor. Noches toledanas, y estamos empezando junio. ¡Socorro!)
Leyendo: Dicionario enciclopédico de la vieja escuela. Aquí somos muy de Pérez Andújar, eso es bien sabido. Este libro es como un contenedor lleno de tesoros, alfabético y juguetón. Vázquez, Ibáñez, Conti, Dan Defensor, La Banda Trapera, la conciencia de clase (obrera) y cien cosas más, todas fundamentales para entendernos. Maravilla.
Viendo: Daredevil, segunda temporada. (Por ahora, bien. El traje, que al final de la primera me chirriaba mucho, ahora apenas molesta. Igual tiene que ver con lo mucho que he disfrutado con Flash y Supergirl: adaptación visual, o algo.)
miércoles, 8 de junio de 2016
Llevamos una semana de junio y ya hace un calor fuera de lo normal. Temiendo estoy que llegue el verano.
En el Marco Incomparable, además de algún nuevo complot skrull, la noticia es que la expo del año está atrayendo a tanta gente como era de temer, y todo es un barullo perpetuo, un caos y un no parar que agota ya solo de pensarlo. (Qué pereza ir a trabajar.)
No todo van a ser quejas: llegó el último tomo de Peanuts (que no es el último porque aún queda otro con trabajos de ilustración, publicidad y demás marginalia, pero que sí reúne las últimas tiras y dominicales publicadas). Cincuenta años de la vida de Schulz en mi estantería.
Tengo el primer libro ahí, a mano. Iré leyendo unas cuantas páginas cada día. Poco a poco.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
sábado, 4 de junio de 2016
Música para el fin de semana. Se nos echa el verano encima y, claro, Jonathan Richman. (A mi amiga C le gusta decir, cuando el sol brilla, que huele a verano, y lo hace con una alegría contagiosa que me hace pensar siempre en esta canción, que es de mis favoritas, junto con I'm just begining to live.)
Por lo demás, poco más o menos. Ayer hizo calor, y esta noche ha llovido. En el trabajo, además de las turbiedades de los skrulls, la novedad es la expo, que durante estos primeros días ha sido un festival de falta de previsión y caos generalizado. Lo normal, vamos. (El infierno.)
Además, se ha muerto Muhammad Alí.
jueves, 2 de junio de 2016
Leía hace unos días un texto de David Muñoz sobre Carlos Giménez con el que, en general, estoy muy de acuerdo. En él, David da en el clavo cuando, a la hora de seleccionar sus mejores obras (y las que a él más le han influído o "tocado"), dice de uno de los títulos que, leído con menos de 30 años igual no, pero pasados los 40 se ve con otros ojos. Da en el clavo, digo: la perspectiva del tiempo y el bagaje que uno aporta a la lectura.
Ya dije hace unos meses, hablando de La casa, de Paco Roca, que un libro así a lo mejor me hubiera emocionado menos veinte años antes y con menos recorrido en mi biografía. Creo que tampoco la lectura de El arte de volar (Altarriba y Kim) o de María y yo (Gallardo) hubiera sido la misma. Ni siquiera la de Peanuts, ya que estamos.
(Esto también vale para lo que se escribe, claro. Hay Lupitas que jamás se me hubieran pasado por la cabeza hace solamente diez años.)
De repente, me planteo que a lo mejor ha llegado el momento de empezar a releer cosas. A ver a qué saben hoy, ahora, Paracuellos o Maus. Por ejemplo.
(Bola extra: en los USA ha aparecido un primer tomo de Paracuellos, editado por IDW. Gran excusa para que la gente de The Comics Journal le haga una entrevista. De las cortas, eso sí.)
lunes, 30 de mayo de 2016
Marte está estos días (y en especial hoy) a tiro de piedra, como quien dice. A tiro de invasión. Que igual no estaría de más, porque en fin...
Mientras tanto, y dejando aparte Venezuela (porque ya no hay nada en este país que no pase por Venezuela, parece), todo bien. Me llegó la nueva entrega de la compilación que Fantagraphics está haciendo de Peanuts, que es la última con tiras diarias y planchas dominicales e incluye el trabajo inmediatamente anterior (y precedente directo) de Schulz, Lil' Folks. Y tenerla por fin en casa, después de tanto tiempo, me hace feliz.
Y luego, unas páginas. Que ya han visto unos cuantos amigos, y bien. Muy bien.
sábado, 28 de mayo de 2016
Música para el fin de semana. Bob Mould estuvo en Hüsker Dü, y ha tenido después una respetable carrera en solitario. Anda ahora presentando su nuevo disco. Me gusta verle ahí, jovial y vitalista, defendiendo sus canciones desnudas, a fuerza de carisma y guitarra eléctrica. (En eso, me recuerda a Billy Bragg. Razón de más para que me caiga bien y me ponga de buen humor.)
Por lo demás, bien. Semana postvacacional intensa y mimosa. El apocalipsis Bosco ruge ya en el futuro inmediato, la Feria del Libro se ha abierto (y Leticia sigue fiel al señor Moore, qué chiquilla), y señor AÍSA no deja de darme alegrías.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
Leyendo: Crisálida, de Carlos Giménez. Que a mí me está sorprendiendo, y no para mal.
Viendo: Supergirl. Que muy bien; con sobresaliente para la protagonista, adorable.
Por lo demás, bien. Semana postvacacional intensa y mimosa. El apocalipsis Bosco ruge ya en el futuro inmediato, la Feria del Libro se ha abierto (y Leticia sigue fiel al señor Moore, qué chiquilla), y señor AÍSA no deja de darme alegrías.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
Leyendo: Crisálida, de Carlos Giménez. Que a mí me está sorprendiendo, y no para mal.
Viendo: Supergirl. Que muy bien; con sobresaliente para la protagonista, adorable.
martes, 24 de mayo de 2016
Llevo días soñando con largos pasillos de piedra antigua (que suena muy Lovecraft, pero el tono es otro).
Me levanto siempre a la misma hora, y suele haber una furgoneta de transporte escolar adaptado aparcada enfrente. Espera a una chavalita que va en silla de ruedas. Para cuando salgo de la ducha se han marchado ya.
Todo sigue su ritmo.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
domingo, 22 de mayo de 2016
No sé si es una percepción mía, pero esto no acaba de ir.
Porque, a ver, me está costando un dolor terminar de leer El ala rota (Altarriba y Kim), y además me está dejando frío frío. El Twilight children (Beto y el difunto Cooke) me ha parecido plano, casi una caricatura de lo que fueron las primeras historias de Palomar. Me da una pereza cósmica (¡ja!) ponerme con el Providence de Alan Moore (y ya del novelón en ciernes para qué hablar). Qué sé yo.
En cambio, disfruto y me lo paso bomba leyendo Batgirl o Gotham Academy. Espero con ganas las nuevas entregas del Spiderwoman de Javier Rodríguez, me encantó el Hawkeye de Aja y estoy deseando leer el Moon Girl and Devil Dinosaur de Natacha Bustos. Por ejemplo.
(Lo que no quita: hay un montón de gente ahí mismo haciendo cosas interesantes o, como mínimo, intrigantes. Estimulantes. De Luis Durán a Álvaro Ortiz, pasando por cien más. Pero es que hay cosas que casi ven la luz con el marchamo de Obra Importante ya de fábrica, y a veces... eso, qué sé yo. Igual son los años.)
sábado, 21 de mayo de 2016
Música para el fin de semana. Otra vez Hinds, sí. Me ponen de buen humor estas chicas y su desparpajo.
Por lo demás, después de una semana fuera andamos recuperando despacito el ritmo, que no está uno hecho ya a tanto trote. Lecturas pendientes (muchas, y eso que llevo diez días sin acercarme a las librerías: miedo me da), proyectos que van cuajando y un sol de justicia, que parece que el verano se nos viene encima a toda velocidad.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
Por lo demás, después de una semana fuera andamos recuperando despacito el ritmo, que no está uno hecho ya a tanto trote. Lecturas pendientes (muchas, y eso que llevo diez días sin acercarme a las librerías: miedo me da), proyectos que van cuajando y un sol de justicia, que parece que el verano se nos viene encima a toda velocidad.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
miércoles, 11 de mayo de 2016
sábado, 7 de mayo de 2016
Música para el fin de semana, que se presenta lento y de luz turbia: esa primavera grisácea que a veces se da en Madrid. Massive Attack, una banda que también gusta de lo turbio y suena a menudo en el edificio Baxter.
Por lo demás, todo bien.
Leyendo: Cuentos escogidos, de Shirley Jackson.
Viendo: Agente Carter, segunda temporada.
Leyendo: Cuentos escogidos, de Shirley Jackson.
Viendo: Agente Carter, segunda temporada.
Anoche se hicieron públicos los premiados en el Salón del Cómic de este año, y yo me alegro porque Dibbuks, que es editorial amiga y de amigos, se lleva unos cuantos, y me alegro, sobre todo, porque se premie a Blanco, que es un poco premiar a todos esos autores grandes que trabajaron en el TBO de toda la vida.
(Pero vamos, que echo de menos otros títulos y otros autores. Eso también.)
jueves, 5 de mayo de 2016
Hoy se inaugura el Salón del Cómic de Barcelona. Tampoco este año voy: estas cosas me dan mucha pereza incluso cuando las tengo cerca, así que si tengo que desplazarme se me hace todo MUY cuesta arriba.
A lo que vamos: se abre el Salón, y la avalancha de novedades estará empezando a llegar a las tiendas. Lo que se ha distribuido en las recientes semanas es muy posible que desaparezca de la vista, y hasta de nuestra memoria (de la mía, seguro, que soy como soy). Y alguna cosa interesante pasará sin pena ni gloria justo por eso: falta de tiempo y oportunidad para que el curioso pueda hojearlo dos veces seguidas y plantearse si se lo lleva a casa.
Se me ocurren dos libros que sí he leído y que no merecen pasar desapercibidos: Cuadernos japoneses, de Igort (Salamandra Graphic) y Malaria, de Jali (Astiberri). El primero es un curioso artefacto, más o menos autobiográfico, en el que el autor italiano, histórico de la vanguardia y que compartió en tiempos trinchera con gente como Mattotti o Carpinteri, reflexiona sobre su amor por un Japón que tiene mucho de espacio mítico, y lo hace a partir de su experiencia personal como mangaka (trabajó para la industria nipona con un relativo éxito), narrando su estancia en aquellas tierras y mezclando con habilidad sus recuerdos, trabajos propios de diferentes épocas y notas biográficas de figuras históricas del manga, el anime o la ilustración clásica de allí (Tezuka, Hiroshige, Miyazaki). El conjunto, de una sorprendente armonía pese a los constantes cambios de registros narrativos y gráficos, proporciona una lectura vivificante y muy intensa, y deja un estimulante poso de melancolía bien entendida. A mí, que me gusta mucho lo que he leído de Igort, Cuadernos japoneses es lo que más he disfrutado suyo.
En cuanto a Malaria, qué voy a decir. Es un placer reencontrarse con el mundo tenebroso y emocionante de Jali, un creador que se prodiga demasiado poco y que aquí entrega otra de sus fábulas de ternura esquinada, con ecos explícitos de El Mago de Oz. Un librito que le ha costado mucho tiempo completar, porque lo primero es lo primero y hay que comer todos los días, pero que se lee en un suspiro y con la sensación de que te lo están contando al oído. Jali, dueño de un imaginario personal e inconfundible, maneja los tiempos como no lo hace casi nadie, y se recrea en recursos de narrativa gráfica espectaculares y muy de tebeo que uno, lector viejo, agradece siempre. Ojalá Malaria, que es un libro pequeñito, no se haga invisible y tenga el largo recorrido que merece.
Por lo demás, bien. Amanece nuboso, el calor impertinente de los últimos días parece que remite.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
miércoles, 4 de mayo de 2016
martes, 3 de mayo de 2016
Ayer vi The punk syndrome, un documental maravilloso que viene a confirmar que el punk, bien entendido, puede ser eso: cantar con voz de ultratumba que no quieres vivir en una institución pública, que prefieres hacerlo en un refugio antiaéreo, porque tu vida es tuya y ya está bien.
Por supuesto, hay mucho más que eso. Por ejemplo, un tema clave: integración. Y orgullo de ser diferente. No sé.
Por lo demás, después de verlo me acordé de esa otra joya: We are the best, que contando cosas del todo distintas y desde la ficción, habla de alguna manera de lo mismo. (Igual aquí me columpio, pero bueno, it's my party...)
lunes, 2 de mayo de 2016
Música para el (largo) fin de semana. The Breeders y Buffy, cazavampiros: perfect match.
Para animar el lunes festivo.
Viendo: Ripper Street, temporada 4. MUY bien.
sábado, 30 de abril de 2016
Música para el fin de semana. The Monkees celebran su 50 aniversario (que se dice pronto), y lo hacen con un disco lleno de colaboraciones de nivel (algún dato han dado las buenas gentes de Canino) y que se postula ya como joya de ese pop atemporal y cristalino que te puede alegrar el día por mal que éste se presente.
Como muestra, este botón.
Como muestra, este botón.
Por lo demás, todo bien. Ha amanecido despejado y quedan por delante un par de días tranquilos (de puente) en el edificio Baxter. Lecturas, escrituras, visionados... eso, relax.
Leyendo: Leyendo a Vila-Matas, de Gonzalo Maier. Y esto merece comentario aparte: descubierto el autor gracias a este texto suyo que enlazó la amiga Sfer, y rastreada la novela (breve y dos veces buena) gracias a un comentario sagaz en esta entrada de su blog (de ella). Novela llena de ironía y ternura que, además, habla en uno de sus capítulos de los discos de Yo La Tengo. Cúmulo de cruces, coincidencias y maravillas. Así que muy bien, claro.
jueves, 28 de abril de 2016
Me hace toda la gracia esa nueva herramienta, o argucia, para distinguir a los posibles bots de los usuarios humanos en las webs o en el apartado de comentarios de blogs como este mismo. Donde antes había que distinguir unas letras más o menos tuneadas y poco claras, ahora basta con contestar sí o no a una pregunta simple: ¿eres un robot?
¿Nadie ha probado nunca a contestar que sí, solo para ver qué pasa?
(No, yo no. Por una parte, me da un poco de pereza. Por otra... bueno, está esa duda que se me va a quedar ahí ya para siempre si me pongo a jugar: ¿seguro que no?)
martes, 26 de abril de 2016
Ayer eché un ojo en un par de librerías de cómics amigas, y a punto estuve de huir a la carrera: demasiadas cosas nuevas que me llaman la atención. (Y todavía queda un buen puñado de títulos interesantes por publicar en los próximos días.)
Me vine a casa con lo nuevo de Altarriba y Kim y con el de Igort, Cuadernos japoneses. Que me apatecen mucho los dos.
sábado, 23 de abril de 2016
Cosas que he leído este año y que me han gustado. (Marcos Ordóñez, Manel Fontdevila, Carla Berrocal, Sam Alden y María Hernández Martí con Javi de Castro.)
(Y, aprovechando que el Pisuerga pasa por Sant Jordi y más allá hay dragones, y también rosas... Un tesoro.)
Música para el fin de semana. Esto, que en alguna parte compartí ya hace un tiempo, me sigue flipando hoy, y mucho: un tal Kid Koala (!!) trastea con tres platos y el Moon River que cantaba Audrey en esa película que todos amamos.
Por lo demás, bien. El sábado amanece soleado.La obra del ascensor casi casi parece que ya ha terminado: cosa de dos o tres días, dicen.
Todo en orden en el edificio Baxter.
Todo en orden en el edificio Baxter.
viernes, 22 de abril de 2016
Hace una década ya (año arriba, año abajo) que descubrí el universo de Dr Who gracias a su noveno avatar, el encarnado por Cristopher Eccleston. Ayer descubrí que mi amiga C lo veía más o menos al mismo tiempo que yo y a escondidas, cuando estudiaba en Hogwarts y tenía... pues eso, once, doce años, una cosa así. Un descubrimiento que, más allá de una primera sensación de vértigo (¡ay!), lo que me provoca no es la previsible depresión: más bien me pone de buen humor.
Igual estoy madurando. (O algo.)
Por lo demás, todo en orden. Amanece nublado y con amago de llovizna.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
jueves, 21 de abril de 2016
Ayer, en el tren, vi a una chica con ojos de gato que llevaba en brazos a un cachorro adormilado, protegido con una mantita de colores.
Mientras tanto, en un grupo de gente que volvía del trabajo, pasaron de hablar de no sé qué reality a hacerlo sobre el posible acuerdo Podemos/IU. En la misma frase, sin solución de continuidad y para pasmo general, que no charlaban en voz baja precisamente.
La chica se bajó en Aluche conmigo. El perrillo había abierto ya los ojos y empezaba a revolverse, inquieto.
martes, 19 de abril de 2016
sábado, 16 de abril de 2016
Hoy en el tren he visto a una chiquilla que vestía una sudadera de Black Flag negra y con capucha, vaqueros de rodilla rota y Converse negras. Tenía el pelo muy corto y con un mechón teñido de rubio. Por su cara, yo diría que no pasaba de los dieciséis. Llevaba al hombro una guitarra en una funda de tela impermeable, también negra. He pensado, por un momento, que viajaba en dirección a Hoppers, pero no: íbamos los dos para Atocha.
Luego, durante el resto del día, mucha lluvia y mucha gente.
Ahora mismo, justo antes de llegar a casa, recibo un mensaje, un vídeo, de la Liga de las Señoritas Extraordinarias, desde la Soria oculta: el páramo se inunda, me dicen.
Por lo demás, todo bien. Días tranquilos en el edificio Baxter.
Música para el fin de semana. Por aquí somos muy de Dum Dum Girls, se habrán dado cuenta ya. Así que sobran los comentarios.
Por lo demás, contar que esta mañana amaneció despejada y con arco iris (ver foto), pero ahora el cielo está todo gris, así que yo qué sé.
Todo en orden.
Leyendo: Departamento de especulaciones, de Jenny Offill. (Y, la verdad, ni fu ni fa...)
Viendo: Life of crime, miniserie británica con la agente Carter de protagonista. Que muy bien.
Todo en orden.
Leyendo: Departamento de especulaciones, de Jenny Offill. (Y, la verdad, ni fu ni fa...)
Viendo: Life of crime, miniserie británica con la agente Carter de protagonista. Que muy bien.
miércoles, 13 de abril de 2016
Pues igual está lloviendo estos últimos días más de lo que lo ha hecho en todo el invierno...
Por lo demás, a ver. Que llegó ya el nuevo Love & Rockets, con Maggie y Hopey (y más personajes de siempre: Terry, Doyle, Daffy, Izzy, tanto tiempo después). Publican una carta dirigida a Jaime en la que un tal Victor Scaggs cuenta cómo, leyendo el anterior número, se echó a llorar al darse cuenta de que lleva más de treinta años siguiendo, conociendo, amando a esas mujeres. (No sé si el llanto es literal o figurado, pero debo decir que eso mismo siento yo cada vez que leo una nueva entrega de la vida de las Locas. Rara sensación, dice una canción. Maravillosa sensación.)
Todo bien en Hoppers. Días tranquilos en el edificio Baxter.
domingo, 10 de abril de 2016
Música para el fin de semana (bis). The Catenary Wires es el nuevo juguete de Amelia Fletcher, y aquí somos MUY fans de Amelia.
Pues eso.
Por lo demás, domingo tranquilo. Mucho viento, nubarrones a la carrera en el cielo.
Esta mañana he hecho empanadillas. De atún, tomate frito y huevo duro, como las de cualquier madre, pero al horno, que manchan menos.
Días tranquilos en el edificio Baxter, you know...
Soy poco dado al selfie, pero la mañana está muy gris, es domingo y a lo mejor no es mal momento para intentar algo parecido.
No sé patinar ni montar en bici. No sé nadar ni sé conducir. Hablar en público se me da fatal, y tampoco en privado lo hago mucho mejor: tiendo a ponerme todo colorado (como el Marcelín de Sempé) y, en las discusiones, se me ocurren frases estupendas tres días después.
Ni bailo ni canto ni toco instrumento alguno, aunque me gusta pensar que no sería mal batería.
Se me resiste el arroz, y la tortilla francesa se me deconstruye sola (y mira que es fácil de hacer, dicen).
Me distraigo con una mosca que pase, y cada vez más. Duermo regular.
De pequeño decidí que quería ser astronauta y luego escritor. De mayor, a lo más que he llegado es a tener un vértigo exagerado: no sé si es la mejor señal.
Todo lo que hay que saber de la vida lo he aprendido en los tebeos clásicos de Spiderman (Ditko, Romita), en las tiras de Charlie Brown y de Calvin y Hobbes, y en las páginas de Jaime Hernández: si me hiciera un tatuaje, llevaría escrito en un sitio discreto AMOR & COHETES.
Sí, de izquierdas sigo siendo. Pero me da tanta pereza la gente que parece siempre enfadada, y esa gente que siempre tiene razón (a menudo son los mismos)... Tampoco me gustan las manifestaciones con batucada, me dan como vergüenza ajena. (Sí, también soy muy de vergüenza ajena, qué le vamos a hacer.)
Y eso.
sábado, 9 de abril de 2016
Música para el fin de semana. Ando intrigado con estos León Benavente de los que se está hablando desde hace un tiempo. Me hace gracia que el cantante se dé un aire a Liniers y cante un poco a lo Antonio Luque (Señor Chinarro). Suenan bien, y les he oído versiones de Battiato y de Ilegales: buen gusto tienen.
Por lo demás, sigue el cielo azul (aunque parece que se acercan días turbios). Avanza el mes, el Salón de Barcelona está ahí mismo y empieza la avalancha de novedades, algunas muy sabrosas.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
Por lo demás, sigue el cielo azul (aunque parece que se acercan días turbios). Avanza el mes, el Salón de Barcelona está ahí mismo y empieza la avalancha de novedades, algunas muy sabrosas.
Días tranquilos en el edificio Baxter.
jueves, 7 de abril de 2016
Qué gracia me hacen estos que inventan la rueda cada tarde, con su gin-tonic bien preparadito y en la terraza, a la sombra. Resulta que van Pérez Reverte, Javier Marías y otros, pero sobre todo ellos dos, que han dicho pestes sobre internet, las redes sociales y demás cosas que carga el diablo de la modernidad, y se montan una web (de nombre maravilloso, eso sí: Zenda) que pretende sustituir a "los suplementos literarios" de la prensa escrita, que al parecer están (como toda ella) de capa caída, y lo hacen repitiendo, con esa convicción que sólo ellos saben transmitir, que "el futuro está en internet y en las redes sociales", como un mantra.
Cosas veredes.
Por lo demás, días tranquilos en el edificio Baxter. Sigue haciendo sol, sigue el cielo azul.
Buenos días.
martes, 5 de abril de 2016
Bueno, pues hoy amanece soleado y con el cielo azul y limpio limpísimo después del diluvio de ayer. Y hay obreros del Canal en al acera, debajo del balcón, abriendo la calle para yo qué sé. Genial. Todo bien.
Volvió C de Corea, y contó su viaje de una manera tan gráfica que fui imaginando cada escena como un manga muy kawai, todo en rosas y azules. También estuvo A, que está de ensayos musicales y teatrales (y un poco falta de sueño), y la otra A, que sigue activa y alegre y bien. Me ponen de buen humor, me gusta verlas crecer y brillar y ser creativas.
Por lo demás, sigo leyendo cosas que me llaman la atención. A ver si encuentro un hueco tranquilo y dejo aquí algunas notas.
sábado, 2 de abril de 2016
Música para el fin de semana. Mourn anuncian disco nuevo para muy pronto, y el adelanto suena tan intenso y estimulante como era de esperar. Por lo demás, abril llegó y se anuncian lluvias para mañana mismo, el lunes a más tardar. En el edificio Baxter continúan las obras (el ascensor llegará hasta la Estación Espacial y la Zona Negativa, al paso que vamos). En el país seguimos sin gobierno.
Todo bien.
Leyendo: Que no, que no me muero, de María Hernández Martí y Javi de Castro.
miércoles, 30 de marzo de 2016
Pues no, aún no había leído nada de Doctorow. Y encontré muy barata la edición para kindle de su Cuentos completos (de Malpaso), así que me animé. El tercer relato (El escritor de la familia) me explotó entre las manos: maravilla.
De manera que ahí estoy, descubriendo joyas.
lunes, 28 de marzo de 2016
Han reventado un parque lleno de niños con sus madres en Pakistán. En los telediarios le dedican a la noticia treinta segundos justo antes del tiempo. (Poco más o menos.)
En Europa, cada vez hay más nazis (o cada día se hacen más visibles, no sé bien), al amparo, no pocas veces, de clubes de fútbol; aquí o en Holanda, en Bélgica, en todas partes. Y, lo peor: se nos va colando el miedo en las conversaciones, se escuchan cada vez más frases que huelen a racismo, exclusión y, a menudo, a desprecio. Ahí, en lo cotidiano: el bar, el metro, el trabajo, la calle.
Eso sí, mucho gesto solemne, muchas grandes palabras, mucha ceremonia para ocultar lo evidente. Y alambradas. Cada vez más altas.
Y no sé nada. No sé cómo se sale de aquí. No sé si se puede salir ya, a estas alturas.
domingo, 27 de marzo de 2016
Que sí, que todo sigue y va bien. Leo cosas, veo cosas, incluso escribo (a tientas y despacito) alguna cosa. Queda organizarse un poco, ordenar tiempos y ponerme al día aquí. (Y el cambio de hora no va a ayudar, que ya hoy me ha desbaratado el sueño y me va a costar acompasarme.)
Por lo demás, amaneció ominoso pero el cielo se ha limpiado de nubarrones y está de un azul que da gusto verlo.
A ver si esta semana me corto el pelo.
sábado, 26 de marzo de 2016
Música para el fin de semana. Abjects. He dado con ellas, no sé bien cómo, a través de su cuenta de Instagram. Y me gusta cómo suenan. Tampoco hace falta más, ¿no?
Poco que añadir. Semana intensa. Esta tarde, última etapa. A ver qué tal rematamos.
martes, 22 de marzo de 2016
domingo, 20 de marzo de 2016
Me dice el señor google nada más encender el ordenador que hoy, domingo y gris, es el primer día de primavera, y yo recibo la noticia con el preceptivo y ya tradicional catarro (por ahora, parece que en retirada; veremos).
Uno de estos días voy a tener que ponerme en serio con los tiestos del balcón, que está todo un poco asalvajado y a lo mejor también un algo sobrepoblado.
Hoy, comida familiar y reposo: la semana que entra será todo lo santa que quiera, pero será también, como poco, intensa.
sábado, 19 de marzo de 2016
Música para el fin de semana. No sé bien cómo llegué aquí, pero cosas así me gustan mucho: Rough Bunnies eran dos chavalas suecas con poca vergüenza y buen oído que hacían lo-fi/punk/pop o qué sé yo. Que suenen mucho a lata en estos dos directos les da todo el encanto del mundo.
Por lo demás, poco que añadir. Semana poco-más-o-menos, dándole vueltas en el coco a una cosa que parece que va ya tomando forma (pero que aún se me escapa, como cuando intentas contar algo que has soñado y, conforme lo pones en palabras, se va desvaneciendo). Noche toledana de lluvia y borrachos ruidosos.
Leyendo: Estrómboli, un libro de relatos de Jon Bilbao que, por ahora, muy bien.
domingo, 13 de marzo de 2016
Música para el (largo) fin de semana. Es domingo, hace sol y en la calle no se ve un alma. Aquí somos muy fans de Tracey Thorn, y no hay semana que no suene su último disco (o alguno de los anteriores, con o sin Ben) en el edificio Baxter. Una de las canciones que más me gustan, y que no conocía, es esta versión que hace del Goodbye Joe de The Monocrome Set.
Por lo demás, bien: hoy toca lectura, cocina y más Gotham.
sábado, 12 de marzo de 2016
Música para el fin de semana. Veo las noticias, leo los diarios, y me acuerdo de esta canción de Ilegales.
Por lo demás, bien. Fin de semana libre, mucho brainstorming (o como se diga) y un sol que da gloria verlo.
Leyendo: Juegos reunidos, de Marcos Ordóñez. Uno de esos libros que dan felicidad (y ganas de escribir).
martes, 8 de marzo de 2016
Cosas que, de tanto escucharlas, se han quedado vacías de contenido (si es que alguna vez lo tuvieron, que me da que no):
- Política de afectos.
- Gobierno a la valenciana.
- La naranja mecánica.
- Esto está en el ADN de nuestro partido.
- Gobiernos/partidos del cambio.
- La gente. LA GENTE.
- Suma, no suma. Aritmética. Los números.
- Regeneración democrática.
- Marca blanca.
- Sillones.
- Transversalidad.
- La lista más votada.
- La centralidad del tablero.
- Pacto a la naranja.
(...)
En bucle, todo el día, todos los días.
Lo decía mi amiga A (ella hablaba de otra cosa, pero): el tiempo entre posturas.
Lo decía mi amiga A (ella hablaba de otra cosa, pero): el tiempo entre posturas.
sábado, 5 de marzo de 2016
Música para el fin de semana. Y para lo que queda de mes, diría. Porque Airbag son así de grandes.
Por lo demás, bien. Parece que el frío vuelve, y anoche diluvió a ratos. Hoy el cielo está muy azul.
Leyendo: los nuevos libros de Manel Fontdevila, que confirman lo que ya sabemos, que hoy por hoy es nuestro mejor historietista.
(Bola extra: Airbag en Los conciertos de Radio 3. De cuando giraban con su anterior disco.)
(Bola extra: Airbag en Los conciertos de Radio 3. De cuando giraban con su anterior disco.)
sábado, 27 de febrero de 2016
Música para el fin de semana. Trasteando en la red, me encontré el otro día con algunos yutubos de Lolipop Records. Y me llamó la atención esta banda de nombre delirante (Dante Elephante, ahí es nada) y actitud festiva. La mañana está fría, ventosa y da pereza salir a la calle (y hasta salir de la cama), así que vendrán bien para levantar el ánimo.
Por lo demás, poco que añadir. Que se nos acaba febrero.
Leyendo: Indies, hipsters y gafapastas, de Víctor Lenore; Batería, guitarra y twist, de Julián Moreno. Todo a la vez, sí. De alguna manera, se complementan muy bien.
(En espera: Paciencia, de Daniel Clowes.)
Viendo: The expanse.
jueves, 25 de febrero de 2016
Ayer se presentó en la librería La Sombra, que abrió hace poco y está muy bien puesta, con gusto y criterio, el primer número de La Resistencia, el nuevo proyecto de Juanjo el Rápido, que cuenta con la complicidad editorial de la gente de Dibbuks. Una revista de historietas, continuidad del espíritu de Humo, Tos o Idiota y diminuto. Un artefacto en el que destacan los trabajos de Juan Berrio y Fermín Solís, y también las páginas de Juanjo, y que en general deja buen sabor de boca y ganas de más.
Queda la discusión, interminable, de si hoy tiene sentido o no editar una revista. (Yo digo SÍ, o más bien: ojalá que sí.) Y queda para el olvido la polémica sobreactuada que generó en las redes el anuncio de su publicación y de las condiciones de pago (en función de los beneficios que puedan obtenerse, nada que no se haya hecho antes) que los autores acordaron con la editorial.
Por lo demás, muy bien. Mucha gente, y la lluvia me dio la tregua justa para no llegar a casa hecho una sopa. Genial.
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| Ricardo Dibbuks y Miguel B. Núñez, en la mesa. (En la imagen no se ve a Juanjo el Rápido ni a Olaf, que también estaban ahí: cosas del encuadre.) |
sábado, 20 de febrero de 2016
Por cierto, nos levantamos hoy con la noticia del fallecimiento de Umberto Eco. Lo normal será acordarse de El nombre de la rosa, que somos así y la película es notable. Yo soy más de El péndulo de Foucault, que fue la novela que casi nadie terminó de leer porque, bueno, no era El nombre de la rosa.
En cualquier caso, mala noticia.
Música para el fin de semana. Álex Cooper cumple treinta años, treinta, en los escenarios. Capitaneó a Los Flechazos siendo un chaval, y se hizo mayor para llevar el timón de Cooper. Entonces y ahora, su música es de otra época, puro pop de colores chillones y flequillos cortados con tiralíneas. Sus discos, sus canciones, funcionan como perfectos mecanismos de relojería.
Aquí arriba, la prueba: Airbag y el señor Cooper recuperando una canción de Los Flechazos, una bomba en technicolor.
Por lo demás, bien. He leído Melanie, una novela de Mike Carey (el de los tebeos de Vertigo, sí) que mezcla con muy buen pulso lo zombie con la tradición británica de fin del mundo. Y el fin de semana toca relajarse y ver alguna peli.
Bueno días.
(Bola extra: Cooper, ensayo general.)
martes, 16 de febrero de 2016
Dibujos invisibles. Un libro de Gervasio Troche, que es un tipo que sueña y luego nos regala esos sueños suyos de equilibristas y gente que se abraza a la lluvia, y de astrónomos melancólicos, y de sombras enamoradas, y de pájaros, de linternas, de estrellas y planetas, de cosmonautas. Un libro lleno de dibujos hermosos y sin más palabras que las necesarias: un par de prólogos y el título.
Seguro que pasará desapercibido, de tan silencioso, pero es una joya.
domingo, 14 de febrero de 2016
sábado, 13 de febrero de 2016
jueves, 11 de febrero de 2016
C nos contaba ayer que todos los años, en mayo, vuelve a leer Orgullo y prejuicio. En inglés, como la primera vez que la leyó. Cada mes de mayo, como un ritual.
Leer solamente cosas que te arrebaten, que te transporten. Volver a los mismos libros que te emocionaron como se vuelve a los buenos amigos. Eso me gusta.
Esta semana pasada leí (devoré) También esto pasará, de Milena Busquets. Me gustó tanto que, si algún día organizo una lista de libros a los que volver cada año (pero no en mayo: esta es una novela de verano), será de los primeros.
Por lo demás, días casi invernales. Nubarrones a la carrera.
Sin novedad.
lunes, 8 de febrero de 2016
Primer lunes sin Lupita. La sensación es un poco rara, y la he tenido a lo largo de todo el fin de semana. Hasta ahora, de martes a jueves tenía una subrutina activada en mi cabeza que filtraba todo lo que veía y escuchaba, todo lo que me contaban, todo lo que a mi alrededor ocurría, y lo convertía, casi siempre a la altura del viernes (a veces, con suerte, antes), en una nueva entrega de Lupitas y centauros.
Hoy, precisamente hoy, empieza una etapa nueva y se pone en marcha una nueva subrutina que filtrará, seleccionará y codificará lo que vaya viendo, escuchando y viviendo cada día, y transformándolo en otra cosa, materia prima de una nueva cosa que señor AÍSA y yo llevamos un tiempo queriendo hacer y que irá despacio ahora, al principio, porque tenemos los músculos de largo recorrido un poco atrofiados. Un algo de lo que iremos dando noticia cuando eche a andar, porque una cosa que voy a extrañar mucho es la respuesta de quien está al otro lado, y algo habrá que hacer para, de alguna manera, no perderla. (Que os voy a echar de menos, vamos.)
Poco más por ahora, en fin. Seguiremos informando.
sábado, 6 de febrero de 2016
Música para el fin de semana. Parade está a punto de publicar nuevo disco. Se titula Más que humano, tiene esta portada maravillosa que pueden ver aquí arriba (firmada por Mar Hernández Malota). En la espera, propongo bailar con su Niño zombie.
Por lo demás, bien. Sensación rara, llegar al sábado sin haber escrito una Lupita nueva.
Está nublado.
Buenos días.
(Bola extra: versión de La Casa Azul.)
(Bola extra extra: Johnny Ramone, agente de la KGB. Una de las canciones del nuevo disco. Impagable.)
jueves, 4 de febrero de 2016
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