jueves, 19 de mayo de 2016

miércoles, 11 de mayo de 2016

Permanezcan atentos a este canal. En unos días estaremos de vuelta.







#vacacionesenroma

domingo, 8 de mayo de 2016

sábado, 7 de mayo de 2016






Música para el fin de semana, que se presenta lento y de luz turbia: esa primavera grisácea que a veces se da en Madrid. Massive Attack, una banda que también gusta de lo turbio y suena a menudo en el edificio Baxter.

Por lo demás, todo bien.


Leyendo: Cuentos escogidos, de Shirley Jackson.

Viendo: Agente Carter, segunda temporada.



Anoche se hicieron públicos los premiados en el Salón del Cómic de este año, y yo me alegro porque Dibbuks, que es editorial amiga y de amigos, se lleva unos cuantos, y me alegro, sobre todo, porque se premie a Blanco, que es un poco premiar a todos esos autores grandes que trabajaron en el TBO de toda la vida.

(Pero vamos, que echo de menos otros títulos y otros autores. Eso también.)

jueves, 5 de mayo de 2016

Hoy se inaugura el Salón del Cómic de Barcelona. Tampoco este año voy: estas cosas me dan mucha pereza incluso cuando las tengo cerca, así que si tengo que desplazarme se me hace todo MUY cuesta arriba.

A lo que vamos: se abre el Salón, y la avalancha de novedades estará empezando a llegar a las tiendas. Lo que se ha distribuido en las recientes semanas es muy posible que desaparezca de la vista, y hasta de nuestra memoria (de la mía, seguro, que soy como soy). Y alguna cosa interesante pasará sin pena ni gloria justo por eso: falta de tiempo y oportunidad para que el curioso pueda hojearlo dos veces seguidas y plantearse si se lo lleva a casa.


Se me ocurren dos libros que sí he leído y que no merecen pasar desapercibidos: Cuadernos japoneses, de Igort (Salamandra Graphic) y Malaria, de Jali (Astiberri). El primero es un curioso artefacto, más o menos autobiográfico, en el que el autor italiano, histórico de la vanguardia y que compartió en tiempos trinchera con gente como Mattotti o Carpinteri, reflexiona sobre su amor por un Japón que tiene mucho de espacio mítico, y lo hace a partir de su experiencia personal como mangaka (trabajó para la industria nipona con un relativo éxito), narrando su estancia en aquellas tierras y mezclando con habilidad sus recuerdos, trabajos propios de diferentes épocas y notas biográficas de figuras históricas del manga, el anime o la ilustración clásica de allí (Tezuka, Hiroshige, Miyazaki). El conjunto, de una sorprendente armonía pese a los constantes cambios de registros narrativos y gráficos, proporciona una lectura vivificante y muy intensa, y deja un estimulante poso de melancolía bien entendida. A mí, que me gusta mucho lo que he leído de Igort, Cuadernos japoneses es lo que más he disfrutado suyo.


En cuanto a Malaria, qué voy a decir. Es un placer reencontrarse con el mundo tenebroso y emocionante de Jali, un creador que se prodiga demasiado poco y que aquí entrega otra de sus fábulas de ternura esquinada, con ecos explícitos de El Mago de Oz. Un librito que le ha costado mucho tiempo completar, porque lo primero es lo primero y hay que comer todos los días, pero que se lee en un suspiro y con la sensación de que te lo están contando al oído. Jali, dueño de un imaginario personal e inconfundible, maneja los tiempos como no lo hace casi nadie, y se recrea en recursos de narrativa gráfica espectaculares y muy de tebeo que uno, lector viejo, agradece siempre. Ojalá Malaria, que es un libro pequeñito, no se haga invisible y tenga el largo recorrido que merece.


Por lo demás, bien. Amanece nuboso, el calor impertinente de los últimos días parece que remite.

Días tranquilos en el edificio Baxter. 

miércoles, 4 de mayo de 2016

El calor repentino ha puesto nerviosos a los gorriones de mi barrio. Esta tarde se han paseado ya por mi balcón unos cuantos, y eso es algo que suelen hacer sólo por la mañana. Se les ve un poco acelerados.

Normal. Yo estoy poco más o menos.


martes, 3 de mayo de 2016



Ayer vi The punk syndrome, un documental maravilloso que viene a confirmar que el punk, bien entendido, puede ser eso: cantar con voz de ultratumba que no quieres vivir en una institución pública, que prefieres hacerlo en un refugio antiaéreo, porque tu vida es tuya y ya está bien.

Por supuesto, hay mucho más que eso. Por ejemplo, un tema clave: integración. Y orgullo de ser diferente. No sé.

Por lo demás, después de verlo me acordé de esa otra joya: We are the best, que contando cosas del todo distintas y desde la ficción, habla de alguna manera de lo mismo. (Igual aquí me columpio, pero bueno, it's my party...)

lunes, 2 de mayo de 2016




Música para el (largo) fin de semana. The Breeders y Buffy, cazavampiros:  perfect match.

Para animar el lunes festivo.



Viendo: Ripper Street, temporada 4. MUY bien.

sábado, 30 de abril de 2016

Música para el fin de semana. The Monkees celebran su 50 aniversario (que se dice pronto), y lo hacen con un disco lleno de colaboraciones de nivel (algún dato han dado las buenas gentes de Canino) y que se postula ya como joya de ese pop atemporal y cristalino que te puede alegrar el día por mal que éste se presente.

Como muestra, este botón.





Por lo demás, todo bien. Ha amanecido despejado y quedan por delante un par de días tranquilos (de puente) en el edificio Baxter. Lecturas, escrituras, visionados... eso, relax.



Leyendo: Leyendo a Vila-Matas, de Gonzalo Maier. Y esto merece comentario aparte: descubierto el autor gracias a este texto suyo que enlazó la amiga Sfer, y rastreada la novela (breve y dos veces buena) gracias a un comentario sagaz en esta entrada de su blog (de ella). Novela llena de ironía y ternura que, además, habla en uno de sus capítulos de los discos de Yo La Tengo. Cúmulo de cruces, coincidencias y maravillas. Así que muy bien, claro.

jueves, 28 de abril de 2016

Me hace toda la gracia esa nueva herramienta, o argucia, para distinguir a los posibles bots de los usuarios humanos en las webs o en el apartado de comentarios de blogs como este mismo. Donde antes había que distinguir unas letras más o menos tuneadas y poco claras, ahora basta con contestar sí o no a una pregunta simple: ¿eres un robot? 

¿Nadie ha probado nunca a contestar que sí, solo para ver qué pasa?

(No, yo no. Por una parte, me da un poco de pereza. Por otra... bueno, está esa duda que se me va a quedar ahí ya para siempre si me pongo a jugar: ¿seguro que no?)

martes, 26 de abril de 2016

Ayer eché un ojo en un par de librerías de cómics amigas, y a punto estuve de huir a la carrera: demasiadas cosas nuevas que me llaman la atención. (Y todavía queda un buen puñado de títulos interesantes por publicar en los próximos días.)

Me vine a casa con lo nuevo de Altarriba y Kim y con el de Igort, Cuadernos japoneses. Que me apatecen mucho los dos.

sábado, 23 de abril de 2016




New companion!!


Cosas que he leído este año y que me han gustado. (Marcos Ordóñez, Manel Fontdevila, Carla Berrocal, Sam Alden y María Hernández Martí con Javi de Castro.)





(Y, aprovechando que el Pisuerga pasa por Sant Jordi y más allá hay dragones, y también rosas... Un tesoro.)



Música para el fin de semana. Esto, que en alguna parte compartí ya hace un tiempo, me sigue flipando hoy, y mucho: un tal Kid Koala (!!) trastea con tres platos y el Moon River que cantaba Audrey en esa película que todos amamos.

Por lo demás, bien. El sábado amanece soleado.La obra del ascensor casi casi parece que ya ha terminado: cosa de dos o tres días, dicen.

Todo en orden en el edificio Baxter.

viernes, 22 de abril de 2016

Hace una década ya (año arriba, año abajo) que descubrí el universo de Dr Who gracias a su noveno avatar, el encarnado por Cristopher Eccleston. Ayer descubrí que mi amiga C lo veía más o menos al mismo tiempo que yo y a escondidas, cuando estudiaba en Hogwarts y tenía... pues eso, once, doce años, una cosa así. Un descubrimiento que, más allá de una primera sensación de vértigo (¡ay!), lo que me provoca no es la previsible depresión: más bien me pone de buen humor.

Igual estoy madurando. (O algo.)


Por lo demás, todo en orden. Amanece nublado y con amago de llovizna.


Días tranquilos en el edificio Baxter.

jueves, 21 de abril de 2016



(Se me había olvidado lo complicado que es escribir un guión, joder. ¡Y esto no ha hecho más que empezar!)
Ayer, en el tren, vi a una chica con ojos de gato que llevaba en brazos a un cachorro adormilado, protegido con una mantita de colores.  

Mientras tanto, en un grupo de gente que volvía del trabajo, pasaron de hablar de no sé qué reality a hacerlo sobre el posible acuerdo Podemos/IU. En la misma frase, sin solución de continuidad y para pasmo general, que no charlaban en voz baja precisamente.

La chica se bajó en Aluche conmigo. El perrillo había abierto ya los ojos y empezaba a revolverse, inquieto.


martes, 19 de abril de 2016

Lunes soleado, martes encapotado. 

Amenaza lluvia. Y tiene pinta de que va a caer con ganas.

Días somnolientos en el edificio Baxter.

sábado, 16 de abril de 2016

Hoy en el tren he visto a una chiquilla que vestía una sudadera de Black Flag  negra y con capucha, vaqueros de rodilla rota y Converse negras. Tenía el pelo muy corto y con un mechón teñido de rubio. Por su cara, yo diría que no pasaba de los dieciséis. Llevaba al hombro una guitarra en una funda de tela impermeable, también negra. He pensado, por un momento, que viajaba en dirección a Hoppers, pero no: íbamos los dos para Atocha.

Luego, durante el resto del día, mucha lluvia y mucha gente.


Ahora mismo, justo antes de llegar a casa, recibo un mensaje, un vídeo, de la Liga de las Señoritas Extraordinarias, desde la Soria oculta: el páramo se inunda, me dicen.


Por lo demás, todo bien. Días tranquilos en el edificio Baxter.



Música para el fin de semana. Por aquí somos muy de Dum Dum Girls, se habrán dado cuenta ya. Así que sobran los comentarios.

Por lo demás, contar que esta mañana amaneció despejada y con arco iris (ver foto), pero ahora el cielo está todo gris, así que yo qué sé.

Todo en orden.


Leyendo: Departamento de especulaciones, de Jenny Offill. (Y, la verdad, ni fu ni fa...)

Viendo: Life of crime, miniserie británica con la agente Carter de protagonista. Que muy bien.

miércoles, 13 de abril de 2016

Pues igual está lloviendo estos últimos días más de lo que lo ha hecho en todo el invierno... 

Por lo demás, a ver. Que llegó ya el nuevo Love & Rockets, con Maggie y Hopey (y más personajes de siempre: Terry, Doyle, Daffy, Izzy, tanto tiempo después). Publican una carta dirigida a Jaime en la que un tal Victor Scaggs cuenta cómo, leyendo el anterior número, se echó a llorar al darse cuenta de que lleva más de treinta años siguiendo, conociendo, amando a esas mujeres. (No sé si el llanto es literal o figurado, pero debo decir que eso mismo siento yo cada vez que leo una nueva entrega de la vida de las Locas. Rara sensación, dice una canción. Maravillosa sensación.)


Todo bien en Hoppers. Días tranquilos en el edificio Baxter.

domingo, 10 de abril de 2016



 Música para el fin de semana (bis). The Catenary Wires es el nuevo juguete de Amelia Fletcher, y aquí somos MUY fans de Amelia.

Pues eso.

Por lo demás, domingo tranquilo. Mucho viento, nubarrones a la carrera en el cielo.

Esta mañana he hecho empanadillas. De atún, tomate frito y huevo duro, como las de cualquier madre, pero al horno, que manchan menos.

Días tranquilos en el edificio Baxter, you know... 
Soy poco dado al selfie, pero la mañana está muy gris, es domingo y a lo mejor no es mal momento para intentar algo parecido.


No sé patinar ni montar en bici. No sé nadar ni sé conducir. Hablar en público se me da fatal, y tampoco en privado lo hago mucho mejor: tiendo a ponerme todo colorado (como el Marcelín de Sempé) y, en las discusiones, se me ocurren frases estupendas tres días después.

Ni bailo ni canto ni toco instrumento alguno, aunque me gusta pensar que no sería mal batería. 

Se me resiste el arroz, y la tortilla francesa se me deconstruye sola (y mira que es fácil de hacer, dicen).

Me distraigo con una mosca que pase, y cada vez más. Duermo regular. 

De pequeño decidí que quería ser astronauta y luego escritor. De mayor, a lo más que he llegado es a tener un vértigo exagerado: no sé si es la mejor señal.

Todo lo que hay que saber de la vida lo he aprendido en los tebeos clásicos de Spiderman (Ditko, Romita), en las tiras de Charlie Brown y de Calvin y Hobbes, y en las páginas de Jaime Hernández: si me hiciera un tatuaje, llevaría escrito en un sitio discreto AMOR & COHETES.

Sí, de izquierdas sigo siendo. Pero me da tanta pereza la gente que parece siempre enfadada, y esa gente que siempre tiene razón (a menudo son los mismos)...  Tampoco me gustan las manifestaciones con batucada, me dan como vergüenza ajena. (Sí, también soy muy de vergüenza ajena, qué le vamos a hacer.) 


Y eso.

sábado, 9 de abril de 2016








Música para el fin de semana. Ando intrigado con estos León Benavente de los que se está hablando desde hace un tiempo. Me hace gracia que el cantante se dé un aire a Liniers y cante un poco a lo Antonio Luque (Señor Chinarro). Suenan bien, y les he oído versiones de Battiato y de Ilegales: buen gusto tienen.

Por lo demás, sigue el cielo azul (aunque parece que se acercan días turbios). Avanza el mes, el Salón de Barcelona está ahí mismo y empieza la avalancha de novedades, algunas muy sabrosas.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


jueves, 7 de abril de 2016

Qué gracia me hacen estos que inventan la rueda cada tarde, con su gin-tonic bien preparadito y en la terraza, a la sombra. Resulta que van Pérez Reverte, Javier Marías y otros, pero sobre todo ellos dos, que han dicho pestes sobre internet, las redes sociales y demás cosas que carga el diablo de la modernidad, y se montan una web (de nombre maravilloso, eso sí: Zenda) que pretende sustituir a "los suplementos literarios" de la prensa escrita, que al parecer están (como toda ella) de capa caída, y lo hacen repitiendo, con esa convicción que sólo ellos saben transmitir, que "el futuro está en internet y en las redes sociales", como un mantra.

Cosas veredes.

Por lo demás, días tranquilos en el edificio Baxter. Sigue haciendo sol, sigue el cielo azul.

Buenos días.

martes, 5 de abril de 2016

Bueno, pues hoy amanece soleado y con el cielo azul y limpio limpísimo después del diluvio de ayer. Y hay obreros del Canal en al acera, debajo del balcón, abriendo la calle para yo qué sé. Genial. Todo bien.

Volvió C de Corea, y contó su viaje de una manera tan gráfica que fui imaginando cada escena como un manga muy kawai, todo en rosas y azules. También estuvo A, que está de ensayos musicales y teatrales (y un poco falta de sueño), y la otra A, que sigue activa y alegre y bien. Me ponen de buen humor, me gusta verlas crecer y brillar y ser creativas.

Por lo demás, sigo leyendo cosas que me llaman la atención. A ver si encuentro un hueco tranquilo y dejo aquí algunas notas.




sábado, 2 de abril de 2016







Música para el fin de semana. Mourn anuncian disco nuevo para muy pronto, y el adelanto suena tan intenso y estimulante como era de esperar. Por lo demás, abril llegó y se anuncian lluvias para mañana mismo, el lunes a más tardar. En el edificio Baxter continúan las obras (el ascensor llegará hasta la Estación Espacial y la Zona Negativa, al paso que vamos). En el país seguimos sin gobierno.

Todo bien.


Leyendo: Que no, que no me muero, de María Hernández Martí y Javi de Castro.



miércoles, 30 de marzo de 2016

Pues no, aún no había leído nada de Doctorow. Y encontré muy barata la edición para kindle de su Cuentos completos (de Malpaso), así que me animé. El tercer relato (El escritor de la familia) me explotó entre las manos: maravilla. 

De manera que ahí estoy, descubriendo joyas.

lunes, 28 de marzo de 2016

Han reventado un parque lleno de niños con sus madres en Pakistán. En los telediarios le dedican a la noticia treinta segundos justo antes del tiempo. (Poco más o menos.)

En Europa, cada vez hay más nazis (o cada día se hacen más visibles, no sé bien), al amparo, no pocas veces, de clubes de fútbol; aquí o en Holanda, en Bélgica, en todas partes. Y, lo peor: se nos va colando el miedo en las conversaciones, se escuchan cada vez más frases que huelen a racismo, exclusión y, a menudo, a desprecio. Ahí, en lo cotidiano: el bar, el metro, el trabajo, la calle.

Eso sí, mucho gesto solemne, muchas grandes palabras, mucha ceremonia para ocultar lo evidente. Y alambradas. Cada vez más altas.


Y no sé nada. No sé cómo se sale de aquí. No sé si se puede salir ya, a estas alturas.


domingo, 27 de marzo de 2016

Que sí, que todo sigue y va bien. Leo cosas, veo cosas, incluso escribo (a tientas y despacito) alguna cosa. Queda organizarse un poco, ordenar tiempos y ponerme al día aquí. (Y el cambio de hora no va a ayudar, que ya hoy me ha desbaratado el sueño y me va a costar acompasarme.)

Por lo demás, amaneció ominoso pero el cielo se ha limpiado de nubarrones y está de un azul que da gusto verlo.

A ver si esta semana me corto el pelo.

sábado, 26 de marzo de 2016








Música para el fin de semana. Abjects. He dado con ellas, no sé bien cómo, a través de su cuenta de Instagram. Y me gusta cómo suenan. Tampoco hace falta más, ¿no?

Poco que añadir. Semana intensa. Esta tarde, última etapa. A ver qué tal rematamos.

martes, 22 de marzo de 2016

La luna se refleja en la última ventana de la fachada de enfrente. Una luna gorda y blanca.

Ensalada para cenar, un poco de empanada, algo de picar.

Una cerveza fría.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

domingo, 20 de marzo de 2016

Yo esta mañana, al salir a la terraza.





Me dice el señor google nada más encender el ordenador que hoy, domingo y gris, es el primer día de primavera, y yo recibo la noticia con el preceptivo y ya tradicional catarro (por ahora, parece que en retirada; veremos).

Uno de estos días voy a tener que ponerme en serio con los tiestos del balcón, que está todo un poco asalvajado y a lo mejor también un algo sobrepoblado.

Hoy, comida familiar y reposo: la semana que entra será todo lo santa que quiera, pero será también, como poco, intensa. 

sábado, 19 de marzo de 2016





Música para el fin de semana. No sé bien cómo llegué aquí, pero cosas así me gustan mucho: Rough Bunnies eran dos chavalas suecas con poca vergüenza y buen oído que hacían lo-fi/punk/pop o qué sé yo. Que suenen mucho a lata en estos dos directos les da todo el encanto del mundo.

Por lo demás, poco que añadir. Semana poco-más-o-menos, dándole vueltas en el coco a una cosa que parece que va ya tomando forma (pero que aún se me escapa, como cuando intentas contar algo que has soñado y, conforme lo pones en palabras, se va desvaneciendo). Noche toledana de lluvia y borrachos ruidosos.

Leyendo: Estrómboli, un libro de relatos de Jon Bilbao que, por ahora, muy bien.

domingo, 13 de marzo de 2016


Música para el (largo) fin de semana. Es domingo, hace sol y en la calle no se ve un alma. Aquí somos muy fans de Tracey Thorn, y no hay semana que no suene su último disco (o alguno de los anteriores, con o sin Ben) en el edificio Baxter. Una de las canciones que más me gustan, y que no conocía, es esta versión que hace del Goodbye Joe de The Monocrome Set.

Por lo demás, bien: hoy toca lectura, cocina y más Gotham.

sábado, 12 de marzo de 2016




Música para el fin de semana. Veo las noticias, leo los diarios, y me acuerdo de esta canción de Ilegales.

Por lo demás, bien. Fin de semana libre, mucho brainstorming (o como se diga) y un sol que da gloria verlo.

Leyendo: Juegos reunidos, de Marcos Ordóñez. Uno de esos libros que dan felicidad (y ganas de escribir).

Viendo: Gotham, que sin llegar a cuajar tan bien como The Flash, es muy disfrutable y, a su manera, muy loca. 

martes, 8 de marzo de 2016

Cosas que, de tanto escucharlas, se han quedado vacías de contenido (si es que alguna vez lo tuvieron, que me da que no):


- Política de afectos.
- Gobierno a la valenciana.
- La naranja mecánica.
- Esto está en el ADN de nuestro partido.
- Gobiernos/partidos del cambio.
- La gente. LA GENTE.
- Suma, no suma. Aritmética. Los números.
- Regeneración democrática.
- Marca blanca.
- Sillones.
- Transversalidad.
- La lista más votada.
- La centralidad del tablero.
- Pacto a la naranja.

(...)


En bucle, todo el día, todos los días.

Lo decía mi amiga A (ella hablaba de otra cosa, pero): el tiempo entre posturas.

No he conseguido escuchar entero el CD con "las mejores canciones nacionales" del 2015 que Rockdelux incluye en su último número. De hecho, tres de cada cuatro de ellas me han parecido el HORROR. 

Es oficial, entonces: estoy mayor. ¿No?

domingo, 6 de marzo de 2016

sábado, 5 de marzo de 2016

Música para el fin de semana. Y para lo que queda de mes, diría. Porque Airbag son así de grandes.







Por lo demás, bien. Parece que el frío vuelve, y anoche diluvió a ratos. Hoy el cielo está muy azul.

Leyendo: los nuevos libros de Manel Fontdevila, que confirman lo que ya sabemos, que hoy por hoy es nuestro mejor historietista.

(Bola extra: Airbag en Los conciertos de Radio 3. De cuando giraban con su anterior disco.)

sábado, 27 de febrero de 2016





Música para el fin de semana. Trasteando en la red, me encontré el otro día con algunos yutubos de Lolipop Records. Y me llamó la atención esta banda de nombre delirante (Dante Elephante, ahí es nada) y actitud festiva. La mañana está fría, ventosa y da pereza salir a la calle (y hasta salir de la cama), así que vendrán bien para levantar el ánimo.

Por lo demás, poco que añadir. Que se nos acaba febrero.

Leyendo: Indies, hipsters y gafapastas, de Víctor Lenore; Batería, guitarra y twist, de Julián Moreno. Todo a la vez, sí. De alguna manera, se complementan muy bien. 

(En espera: Paciencia, de Daniel Clowes.) 

Viendo: The expanse.


jueves, 25 de febrero de 2016

Ayer se presentó en la librería La Sombra, que abrió hace poco y está muy bien puesta, con gusto y criterio, el primer número de La Resistencia, el nuevo proyecto de Juanjo el Rápido, que cuenta con la complicidad editorial de la gente de Dibbuks. Una revista de historietas, continuidad del espíritu de Humo, Tos o Idiota y diminuto. Un artefacto en el que destacan los trabajos de Juan Berrio y Fermín Solís, y también las páginas de Juanjo, y que en general deja buen sabor de boca y ganas de más.

Queda la discusión, interminable, de si hoy tiene sentido o no editar una revista. (Yo digo SÍ, o más bien: ojalá que sí.) Y queda para el olvido la polémica sobreactuada que generó en las redes el anuncio de su publicación y de las condiciones de pago (en función de los beneficios que puedan obtenerse, nada que no se haya hecho antes) que los autores acordaron con la editorial.

Por lo demás, muy bien. Mucha gente, y la lluvia me dio la tregua justa para no llegar a casa hecho una sopa. Genial.

Ricardo Dibbuks y Miguel B. Núñez, en la mesa. (En la imagen no se ve a Juanjo el Rápido ni a Olaf, que también estaban ahí: cosas del encuadre.)

sábado, 20 de febrero de 2016

Por cierto, nos levantamos hoy con la noticia del fallecimiento de Umberto Eco. Lo normal será acordarse de El nombre de la rosa, que somos así y la película es notable. Yo soy más de El péndulo de Foucault, que fue la novela que casi nadie terminó de leer porque, bueno, no era El nombre de la rosa.

En cualquier caso, mala noticia.


Música para el fin de semana. Álex Cooper cumple treinta años, treinta, en los escenarios. Capitaneó a Los Flechazos siendo un chaval, y se hizo mayor para llevar el timón de Cooper. Entonces y ahora, su música es de otra época, puro pop de colores chillones y flequillos cortados con tiralíneas. Sus discos, sus canciones, funcionan como perfectos mecanismos de relojería.



Aquí arriba, la prueba: Airbag y el señor Cooper recuperando una canción de Los Flechazos, una bomba en technicolor.

Por lo demás, bien. He leído Melanie, una novela de Mike Carey (el de los tebeos de Vertigo, sí) que mezcla con muy buen pulso lo zombie con la tradición británica de fin del mundo. Y el fin de semana toca relajarse y ver alguna peli.

Bueno días.



martes, 16 de febrero de 2016



Dibujos invisibles. Un libro de Gervasio Troche, que es un tipo que sueña y luego nos regala esos sueños suyos de equilibristas y gente que se abraza a la lluvia, y de astrónomos melancólicos, y de sombras enamoradas, y de pájaros, de linternas, de estrellas y planetas, de cosmonautas. Un libro lleno de dibujos hermosos y sin más palabras que las necesarias: un par de prólogos y el título.

Seguro que pasará desapercibido, de tan silencioso, pero es una joya.


lunes, 15 de febrero de 2016

Se nos había olvidado ya el invierno y mira, ha llegado de golpe.


Por lo demás, eso: Mutts.

domingo, 14 de febrero de 2016



Yo soy muy de Peanuts, lo sabe todo el mundo. Pero ser un niño, tal como lo recuerdo, es más bien esto.

       





sábado, 13 de febrero de 2016



Música para el fin de semana, que va a ser largo, gris y lluvioso. De bajón, vamos. Así que, bueno, The Ventures en vivo (y en Japón). Que siempre levantan el ánimo.

jueves, 11 de febrero de 2016

C nos contaba ayer que todos los años, en mayo, vuelve a leer Orgullo y prejuicio. En inglés, como la primera vez que la leyó. Cada mes de mayo, como un ritual. 

Leer solamente cosas que te arrebaten, que te transporten. Volver a los mismos libros que te emocionaron como se vuelve a los buenos amigos. Eso me gusta.


Esta semana pasada leí (devoré) También esto pasará, de Milena Busquets. Me gustó tanto que, si algún día organizo una lista de libros a los que volver cada año (pero no en mayo: esta es una novela de verano), será de los primeros. 


Por lo demás, días casi invernales. Nubarrones a la carrera.

Sin novedad.

lunes, 8 de febrero de 2016



Primer lunes sin Lupita. La sensación es un poco rara, y la he tenido a lo largo de todo el fin de semana. Hasta ahora, de martes a jueves tenía una subrutina activada en mi cabeza que filtraba todo lo que veía y escuchaba, todo lo que me contaban, todo lo que a mi alrededor ocurría, y lo convertía, casi siempre a la altura del viernes (a veces, con suerte, antes), en una nueva entrega de Lupitas y centauros.

Hoy, precisamente hoy, empieza una etapa nueva y se pone en marcha una nueva subrutina que filtrará, seleccionará y codificará lo que vaya viendo, escuchando y viviendo cada día, y transformándolo en otra cosa, materia prima de una nueva cosa que señor AÍSA y yo llevamos un tiempo queriendo hacer y que irá despacio ahora, al principio, porque tenemos los músculos de largo recorrido un poco atrofiados. Un algo de lo que iremos dando noticia cuando eche a andar, porque una cosa que voy a extrañar mucho es la respuesta de quien está al otro lado, y algo habrá que hacer para, de alguna manera, no perderla. (Que os voy a echar de menos, vamos.)

Poco más por ahora, en fin. Seguiremos informando.

sábado, 6 de febrero de 2016



Música para el fin de semana. Parade está a punto de publicar nuevo disco. Se titula Más que humano, tiene esta portada maravillosa que pueden ver aquí arriba (firmada por Mar Hernández  Malota). En la espera, propongo bailar con su Niño zombie.

Por lo demás, bien. Sensación rara, llegar al sábado sin haber escrito una Lupita nueva.

Está nublado.

Buenos días.



 (Bola extra: versión de La Casa Azul.)

(Bola extra extra: Johnny Ramone, agente de la KGB. Una de las canciones del nuevo disco. Impagable.)

jueves, 4 de febrero de 2016



En esto nos hemos convertido: adultos que se comunican mediante caritas amarillas... 

(Esto mismo se lo decía por whatsapp a un amigo el otro día. Por supuesto, acompañado de su correspondiente emoticono...)



En fin...

sábado, 30 de enero de 2016




Música para el fin de semana. A esta gente de Sierra no los conozco de nada, me he encontrado con ellos por puro accidente trasteando en youtube y, por alguna razón, esta canción se me ha quedado. Tienen un EP en Tormina Records.

(Más: aquí, aquí, allí y más allá.)

Por lo demás, bueno, bien. Hoy amanece soleado. Estoy leyendo Otra dimensión, la novela que publicó hace un tiempo Grace Morales y que andaba por casa desde entonces.

Y eso. Pereza.

lunes, 25 de enero de 2016

Esto se acaba, pero nos faltaba en el historial una Lupita bibliotecaria y aquí está, caminando entre estrellas con sus deportivas rojas, que son un poco las botas de siete leguas del universo de Lupitas y centauros.


(Señor AÍSA, por cierto, entrega hoy una imagen maravillosa.)

sábado, 23 de enero de 2016



Música para el fin de semana. Las Chinas y su 23 de enero: pues eso, una tradición.

Por lo demás, bien. Preparando las palomitas para los próximos días de negociación, estrategias y sacrificios rituales televisados, que la cosa está emocionante... Cruzo los dedos sin terminar de fiarme.

¿El fin de semana? Toca trabajar.

miércoles, 20 de enero de 2016



Fulgencio Pimentel ha editado, con el mimo habitual, un libro que se llama Sirio y que está firmado por Martín López Lam. Un libro que, en la web de la editorial, definen como thriller terrenal: ahí hablan también de texturas y atmósferas, de Mazzuchelli y de Hayashi, de Cheever y de Carver. Son maneras de contextualizar, puntos de referencia, claves.




Lo he leído estos días y lo tengo a mano todavía. Me gusta hojearlo, me gusta perderme en sus imágenes. Cuenta una historia intensa, y lo hace con sobreentendidos y con elipsis, pero también con la expresividad de unas imágenes potentes, barrocas a veces, deslumbrantes. Sirio es un libro sensual y sensorial. La literatura no está en sus palabras, o no solamente: el peso  recae sobre todo en lo gráfico, en la elección de colores, en el sampleado de viñetas ajenas, en la saturación. También en los silencios, y en los sonidos que pueblan las noches: todo lo que no son palabras, todo lo que sustituye a las palabras.




Me ha recordado, sin que tenga nada que ver y aunque en lo formal estén en polos opuestos (y porque mi cabeza funciona así), a ese libro de Sinsentido que pasó demasiado desapercibido: Barcazza, de Francesco Cattani.


lunes, 18 de enero de 2016

De unas fotografías vistas en el fanzine Folloneras viene esta Lupita que a algunos quizá pille con el paso cambiado, pero que no deja de contar la misma historia con distinto disfraz. 


Señor Aísa, siempre a la altura, entrega una imagen muy potente.

sábado, 16 de enero de 2016



Música para el fin de semana. Brilla el sol y hace un frío como para pensarse lo de salir de la cama, así que The Vaselines, con ese aire tan Hora de aventuras

Por lo demás, todo bien. Un poco cansado ya del circo que hay quien se empeña en montar a propósito del Parlamento y la ingobernabilidad (yavestú) y las rastas. Pero bien, bien. En marcha y eso.

Buenos días.

sábado, 9 de enero de 2016








Música para el fin de semana. De Tracey Thorn se ha editado un disco doble (rara terminología para estos tiempos, ¿verdad?) que resume su trayectoria en solitario, antes y después de EBTG. Será la primera música que compre este año.

Los primeros libros que he empezado a leer este año son dos joyas, dos: Librerías, de Jorge Carrión, y Mundo subterráneo, uno de los maravillosos artefactos que edita La Felguera.

Los primeros tebeos que he leído (y disfrutado) en 2016 han sido el quinto recopilatorio de Saga, la sorprendente space opera de Brian K. Vaughan y Fiona Staples, y el primero de Giant days, una comedia teen de John Allison y Lissa Treiman.

Por lo demás, bien. Dentro de un orden.


jueves, 7 de enero de 2016



Pues eso, que pasaron las fiestas y, ahora sí, podemos hablar de empezar el año. Que traerá algunos cambios y alguna sorpresa, si nada se tuerce.

Seguiremos informando.

lunes, 4 de enero de 2016

El otro día recogí un tiesto huérfano que alguien había dejado sobre un contenedor, y me di cuenta de que era justo la pieza que le faltaba a un borrador de Lupita que andaba atascado en la carpeta de  los "casi". Esas cosas pasan. El resultado, este "No me acostumbro" que señor AÍSA ha sabido iluminar con sutileza.


Por lo demás, la mañana está francamente asquerosa. Y la nevera, vacía. Qué pereza todo...


sábado, 2 de enero de 2016



Música para el fin de semana (el primero del año). Yardbirds. Un poquito de clasicismo después de la primera noche toledana de 2016, gracias a la fiestarraca de anoche en vistalegre, que a la una de la mañana daban ganas de bajar a la calle a danzar bajo la lluvia (o de abrirse paso a tiros como un T-800 hasta el nido del MC, y ahogarlo con las manos desnudas).

Por lo demás, el día amanece adormecido y embozado de gris. Se acabaron las vacaciones. Vuelta a la rutina y etcétera.

Buenos días.
Más nombres de 2015 a los que seguir la pista este año: Manuel Jabois, Jorge Carrión, Jimina Sabadú, María Yuste, Iñaki Uriarte, Nickolas Butler, Elvira Navarro, Marcos Ordóñez, Aixa de la Cruz, Marta Sanz, Gabriela Ybarra.

Por ejemplo.

viernes, 1 de enero de 2016

Aprovecho que ahora no mira nadie para anotar aquí un resumen a vuelapluma, y sin más criterio que el de mi mala memoria, de lo que han sido los tebeos de 2015, más allá de lo que puede leerse en la etiqueta viñetas2015 (que para eso la creé sobre la marcha: para evitar olvidos). 

Así, entre las cosas que este año nos ha traído y que a mí me han interesado está el retorno por la puerta grande de Daniel Torres, La casa, que tengo todavía en lista de espera (de compra y lectura) pero que tiene una pinta colosal. Y está el gran Taiyo Matsumoto, del que se han publicado ya un par de entregas de su maravilloso Sunny, además de Go Go Monster.

2015 ha sido la explosión definitiva de eso que llamamos "integrales", tanto en el asunto de históricos francobelgas como, ay, en el campo de DC y, sobre todo, Marvel. O así lo he vivido yo, que ya no sé ni dónde esconderme. Y ha sido la confirmación de que, hoy por hoy, no hay material que no sea susceptible de publicarse en español, por oscuro, minoritario o rarito que pueda ser.

También hemos visto este año que murió ayer cómo cada vez más editoriales literarias confirman su apuesta por editar historieta. En especial, editoriales independientes, de corte más o menos minoritario y que cuidan mucho sus productos: Gallo Nero o Impedimenta son buenos ejemplos, pero no los únicos.

De 2015 salgo, además, con algunos nombres a los que no quiero perder de vista: Emma Ríos, Natacha Bustos, la gente de El Verano del Cohete, Berliac, José Ja Ja Ja, Fulgencio Pimentel, Libros de Autoengaño, Felipe H Navarro, Zyn Vaites y, bueno, alguno más que ahora se me escapa, pero que aparecerá antes o después a lo largo de 2016.


Y ahora lo dejo, que hay que empezar a trastear en la cocina...