domingo, 14 de febrero de 2016



Yo soy muy de Peanuts, lo sabe todo el mundo. Pero ser un niño, tal como lo recuerdo, es más bien esto.

       





sábado, 13 de febrero de 2016



Música para el fin de semana, que va a ser largo, gris y lluvioso. De bajón, vamos. Así que, bueno, The Ventures en vivo (y en Japón). Que siempre levantan el ánimo.

jueves, 11 de febrero de 2016

C nos contaba ayer que todos los años, en mayo, vuelve a leer Orgullo y prejuicio. En inglés, como la primera vez que la leyó. Cada mes de mayo, como un ritual. 

Leer solamente cosas que te arrebaten, que te transporten. Volver a los mismos libros que te emocionaron como se vuelve a los buenos amigos. Eso me gusta.


Esta semana pasada leí (devoré) También esto pasará, de Milena Busquets. Me gustó tanto que, si algún día organizo una lista de libros a los que volver cada año (pero no en mayo: esta es una novela de verano), será de los primeros. 


Por lo demás, días casi invernales. Nubarrones a la carrera.

Sin novedad.

lunes, 8 de febrero de 2016



Primer lunes sin Lupita. La sensación es un poco rara, y la he tenido a lo largo de todo el fin de semana. Hasta ahora, de martes a jueves tenía una subrutina activada en mi cabeza que filtraba todo lo que veía y escuchaba, todo lo que me contaban, todo lo que a mi alrededor ocurría, y lo convertía, casi siempre a la altura del viernes (a veces, con suerte, antes), en una nueva entrega de Lupitas y centauros.

Hoy, precisamente hoy, empieza una etapa nueva y se pone en marcha una nueva subrutina que filtrará, seleccionará y codificará lo que vaya viendo, escuchando y viviendo cada día, y transformándolo en otra cosa, materia prima de una nueva cosa que señor AÍSA y yo llevamos un tiempo queriendo hacer y que irá despacio ahora, al principio, porque tenemos los músculos de largo recorrido un poco atrofiados. Un algo de lo que iremos dando noticia cuando eche a andar, porque una cosa que voy a extrañar mucho es la respuesta de quien está al otro lado, y algo habrá que hacer para, de alguna manera, no perderla. (Que os voy a echar de menos, vamos.)

Poco más por ahora, en fin. Seguiremos informando.

sábado, 6 de febrero de 2016



Música para el fin de semana. Parade está a punto de publicar nuevo disco. Se titula Más que humano, tiene esta portada maravillosa que pueden ver aquí arriba (firmada por Mar Hernández  Malota). En la espera, propongo bailar con su Niño zombie.

Por lo demás, bien. Sensación rara, llegar al sábado sin haber escrito una Lupita nueva.

Está nublado.

Buenos días.



 (Bola extra: versión de La Casa Azul.)

(Bola extra extra: Johnny Ramone, agente de la KGB. Una de las canciones del nuevo disco. Impagable.)

jueves, 4 de febrero de 2016



En esto nos hemos convertido: adultos que se comunican mediante caritas amarillas... 

(Esto mismo se lo decía por whatsapp a un amigo el otro día. Por supuesto, acompañado de su correspondiente emoticono...)



En fin...

sábado, 30 de enero de 2016




Música para el fin de semana. A esta gente de Sierra no los conozco de nada, me he encontrado con ellos por puro accidente trasteando en youtube y, por alguna razón, esta canción se me ha quedado. Tienen un EP en Tormina Records.

(Más: aquí, aquí, allí y más allá.)

Por lo demás, bueno, bien. Hoy amanece soleado. Estoy leyendo Otra dimensión, la novela que publicó hace un tiempo Grace Morales y que andaba por casa desde entonces.

Y eso. Pereza.

lunes, 25 de enero de 2016

Esto se acaba, pero nos faltaba en el historial una Lupita bibliotecaria y aquí está, caminando entre estrellas con sus deportivas rojas, que son un poco las botas de siete leguas del universo de Lupitas y centauros.


(Señor AÍSA, por cierto, entrega hoy una imagen maravillosa.)

sábado, 23 de enero de 2016



Música para el fin de semana. Las Chinas y su 23 de enero: pues eso, una tradición.

Por lo demás, bien. Preparando las palomitas para los próximos días de negociación, estrategias y sacrificios rituales televisados, que la cosa está emocionante... Cruzo los dedos sin terminar de fiarme.

¿El fin de semana? Toca trabajar.

miércoles, 20 de enero de 2016



Fulgencio Pimentel ha editado, con el mimo habitual, un libro que se llama Sirio y que está firmado por Martín López Lam. Un libro que, en la web de la editorial, definen como thriller terrenal: ahí hablan también de texturas y atmósferas, de Mazzuchelli y de Hayashi, de Cheever y de Carver. Son maneras de contextualizar, puntos de referencia, claves.




Lo he leído estos días y lo tengo a mano todavía. Me gusta hojearlo, me gusta perderme en sus imágenes. Cuenta una historia intensa, y lo hace con sobreentendidos y con elipsis, pero también con la expresividad de unas imágenes potentes, barrocas a veces, deslumbrantes. Sirio es un libro sensual y sensorial. La literatura no está en sus palabras, o no solamente: el peso  recae sobre todo en lo gráfico, en la elección de colores, en el sampleado de viñetas ajenas, en la saturación. También en los silencios, y en los sonidos que pueblan las noches: todo lo que no son palabras, todo lo que sustituye a las palabras.




Me ha recordado, sin que tenga nada que ver y aunque en lo formal estén en polos opuestos (y porque mi cabeza funciona así), a ese libro de Sinsentido que pasó demasiado desapercibido: Barcazza, de Francesco Cattani.


lunes, 18 de enero de 2016

De unas fotografías vistas en el fanzine Folloneras viene esta Lupita que a algunos quizá pille con el paso cambiado, pero que no deja de contar la misma historia con distinto disfraz. 


Señor Aísa, siempre a la altura, entrega una imagen muy potente.

sábado, 16 de enero de 2016



Música para el fin de semana. Brilla el sol y hace un frío como para pensarse lo de salir de la cama, así que The Vaselines, con ese aire tan Hora de aventuras

Por lo demás, todo bien. Un poco cansado ya del circo que hay quien se empeña en montar a propósito del Parlamento y la ingobernabilidad (yavestú) y las rastas. Pero bien, bien. En marcha y eso.

Buenos días.

sábado, 9 de enero de 2016








Música para el fin de semana. De Tracey Thorn se ha editado un disco doble (rara terminología para estos tiempos, ¿verdad?) que resume su trayectoria en solitario, antes y después de EBTG. Será la primera música que compre este año.

Los primeros libros que he empezado a leer este año son dos joyas, dos: Librerías, de Jorge Carrión, y Mundo subterráneo, uno de los maravillosos artefactos que edita La Felguera.

Los primeros tebeos que he leído (y disfrutado) en 2016 han sido el quinto recopilatorio de Saga, la sorprendente space opera de Brian K. Vaughan y Fiona Staples, y el primero de Giant days, una comedia teen de John Allison y Lissa Treiman.

Por lo demás, bien. Dentro de un orden.


jueves, 7 de enero de 2016



Pues eso, que pasaron las fiestas y, ahora sí, podemos hablar de empezar el año. Que traerá algunos cambios y alguna sorpresa, si nada se tuerce.

Seguiremos informando.

lunes, 4 de enero de 2016

El otro día recogí un tiesto huérfano que alguien había dejado sobre un contenedor, y me di cuenta de que era justo la pieza que le faltaba a un borrador de Lupita que andaba atascado en la carpeta de  los "casi". Esas cosas pasan. El resultado, este "No me acostumbro" que señor AÍSA ha sabido iluminar con sutileza.


Por lo demás, la mañana está francamente asquerosa. Y la nevera, vacía. Qué pereza todo...


sábado, 2 de enero de 2016



Música para el fin de semana (el primero del año). Yardbirds. Un poquito de clasicismo después de la primera noche toledana de 2016, gracias a la fiestarraca de anoche en vistalegre, que a la una de la mañana daban ganas de bajar a la calle a danzar bajo la lluvia (o de abrirse paso a tiros como un T-800 hasta el nido del MC, y ahogarlo con las manos desnudas).

Por lo demás, el día amanece adormecido y embozado de gris. Se acabaron las vacaciones. Vuelta a la rutina y etcétera.

Buenos días.
Más nombres de 2015 a los que seguir la pista este año: Manuel Jabois, Jorge Carrión, Jimina Sabadú, María Yuste, Iñaki Uriarte, Nickolas Butler, Elvira Navarro, Marcos Ordóñez, Aixa de la Cruz, Marta Sanz, Gabriela Ybarra.

Por ejemplo.

viernes, 1 de enero de 2016

Aprovecho que ahora no mira nadie para anotar aquí un resumen a vuelapluma, y sin más criterio que el de mi mala memoria, de lo que han sido los tebeos de 2015, más allá de lo que puede leerse en la etiqueta viñetas2015 (que para eso la creé sobre la marcha: para evitar olvidos). 

Así, entre las cosas que este año nos ha traído y que a mí me han interesado está el retorno por la puerta grande de Daniel Torres, La casa, que tengo todavía en lista de espera (de compra y lectura) pero que tiene una pinta colosal. Y está el gran Taiyo Matsumoto, del que se han publicado ya un par de entregas de su maravilloso Sunny, además de Go Go Monster.

2015 ha sido la explosión definitiva de eso que llamamos "integrales", tanto en el asunto de históricos francobelgas como, ay, en el campo de DC y, sobre todo, Marvel. O así lo he vivido yo, que ya no sé ni dónde esconderme. Y ha sido la confirmación de que, hoy por hoy, no hay material que no sea susceptible de publicarse en español, por oscuro, minoritario o rarito que pueda ser.

También hemos visto este año que murió ayer cómo cada vez más editoriales literarias confirman su apuesta por editar historieta. En especial, editoriales independientes, de corte más o menos minoritario y que cuidan mucho sus productos: Gallo Nero o Impedimenta son buenos ejemplos, pero no los únicos.

De 2015 salgo, además, con algunos nombres a los que no quiero perder de vista: Emma Ríos, Natacha Bustos, la gente de El Verano del Cohete, Berliac, José Ja Ja Ja, Fulgencio Pimentel, Libros de Autoengaño, Felipe H Navarro, Zyn Vaites y, bueno, alguno más que ahora se me escapa, pero que aparecerá antes o después a lo largo de 2016.


Y ahora lo dejo, que hay que empezar a trastear en la cocina...

jueves, 31 de diciembre de 2015

Pues a 2015 le voy a poner un notable, que no se ha portado tan mal y, visto desde aquí, diría que ha progresado adecuadamente hasta donde ha podido ser. 

Ahora a ver cómo remontamos el año nuevo, que tengo ahí unas cosillas que me gustaría que fueran cuajando.


En fin, eso. Que feliz salida y entrada, y ya mañana entramos en detalles, si acaso.

martes, 29 de diciembre de 2015


Cuando hojeo Aquí pienso en Perec y su afán patológico de fragmentar y documentar el momento, y me acuerdo también de Wells y su máquina del tiempo, que partía de una misma idea: el viajero ocupaba un punto fijo en el espacio, y asistía al fast forward de los acontecimientos hasta abismarse en un futuro atroz y didáctico. En este caso también hay un punto fijo, punto de vista, que ocupa el lector, y también es el tiempo el que transcurre a toda velocidad, y se detiene en un momento de hace treinta años, o se va hasta mucho más allá del futuro remoto, atrás y adelante repetidas veces. McGuire, el autor, maneja la máquina, acelera y ralentiza el tiempo, juega con él, lo edita y, así, crea un sorprendente mosaico de momentos congelados, de fragmentos de vida.

Lo más sorprendente es, por cierto, que este libro de maneras pictóricas no es más que la puesta en limpio de una historieta breve aparecida en la revista RAW allá por 1989, y que fue una bomba de explosión lenta que todavía hoy remueve los cimientos del medio (nuestro medio: los tebeos) y que le volvió la cabeza del revés a gente como Chris Ware, con las muy emocionantes consecuencias por todos conocidas.

La edición de Salamandra Graphic es impecable.


El libro, por cierto, está en un buen montón de listas literarias de lo mejor del año. No tengo claro que no sea por puro postureo y aprovechando que no parece un tebeo, pero ahí está y de algo servirá, digo yo.

lunes, 28 de diciembre de 2015


A veces es un cuento, una imagen que recoge Lupita de camino a otra parte. Por ejemplo, esta fábula de arquitecturas mágicas que señor AÍSA ilumina en azules.

sábado, 26 de diciembre de 2015




Música para el fin de semana. Para combatir el letargo de tanta celebración, nada como esta bomba de adrenalina y optimismo: Los Nikis

¿Todo bien? Ya queda menos... 

viernes, 25 de diciembre de 2015




Música (navideña) para el fin de semana (laaargo). 

She and Him son Zooey Deschanel y un señor que es músico. Hacen canciones de pop luminoso y pulcro, todo muy limpio y con sus guiños a los clásicos. Son ideales para estas fechas tan de quedarse en casa a comer sobras y a leer tebeos atrasados.

Feliz Navidad.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Hay libros de los que no sé decir nada. En parte porque está ya todo dicho, y bien dicho. Pero no es eso: más bien es que no sé ni por dónde empezar. Porque leerlos remueve tantas cosas y deja tantas preguntas en el aire, que se me hace un mundo intentar siquiera abarcar todo eso con palabras.

Y aquí de lo que se trata es de anotar y decir: esto hay que leerlo sí o sí, porque me gustó tanto que pasa el tiempo y no dejo de darle vueltas.


El hombre sin talento es uno de esos libros. ¿De qué habla? Pues de la vida, sin más. ¿Es una farsa, una broma, como el título (y la viñeta que he elegido) podrían dar a entender? De ninguna manera. Transmite, no sé si se me va a entender, una amargura amable, de la que hiere despacio. Y mucha ternura. Hay humor, claro, y espacio para la alegría. Eso, la vida. ¿A qué se parece? Yo he pensado en Tatsumi mientras lo leía, pero también en Hayashi. Y tampoco. Tsuge tiene otra mirada, entre lírica y grotesca.

La edición, de Gallo Nero, es impecable, e incluye información abundante sobre el autor y su obra.


(Y, en efecto, al final lo que digo y nada es todo lo mismo. Lo mejor: léanlo. No se van a arrepentir.)

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Nacho Casanova es casi casi un autor secreto, uno de esos tipos que llevan ya años de trabajo y un puñado de libros muy notables a sus espaldas, pero del que no se suele hablar. Y no sé bien por qué, porque entre sus tebeos recientes hay cosas excelentes. (Algunos ejemplos: El coche de Intisar, o Pornográfica, o Autobiografía no autorizada, o Mistigri.)


Este año se ha autoeditado Ssssh, un volumen que podría plantearse como resumen temático y estético de su carrera, quizá como reflexión antes de abordar una nueva etapa. En sus páginas podemos encontrar, de nuevo, sus mayores aciertos: historias breves y leves, de personajes, de tiempo detenido, de emociones. Ritmo lento, diálogos naturales, silencios.





Un regalo.


martes, 22 de diciembre de 2015

El teléfono no ha sonado en toda la mañana, así que no parece que me haya tocado el Gordo tampoco este año. Pero, como no hay Navidad hasta el sorteo de lotería, pongamos que ahora ya sí es oficial y les dejo aquí la felicitación que señor AÍSA me ha regalado. 

Desde el edificio Baxter les deseamos lo mejor para estos días y para el año próximo. (Y les adelanto ya que, si todo va bien, iremos dando alguna que otra sorpresa. Todo es saber esperar.)



lunes, 21 de diciembre de 2015

El lunes amanece lleno de ruido, con números y cálculos y mucho rasgar de vestiduras (propias y ajenas). En medio del lío, un momentito de descanso para sentarse con Lupita...


(señor AÍSA sigue dándolo todo en cada entrega...)

domingo, 20 de diciembre de 2015


A estas alturas, hablar aquí de Jaime Hernández está de más. Y está de más, también, decir lo que Love & Rockets ha supuesto para la historia del medio, en general, y para mí en particular. Matizar y centrarse en las Locas... pues eso, que está de más.


Si hubiera que quedarse con un libro este año 2015, un único libro, ese es Chapuzas de amor. Jaime Hernández. Locas. Love & Rockets. Ediciones La Cúpula.


Amor y cohetes. ¿Quién necesita nada más?


Me gustó Papel estrujado: lo dejé por escrito al poquito de leerlo. De hecho, buena parte de lo que entonces dije valdría para este segundo libro de Nadar: el cuidado en los detalles, el trabajo con los personajes, la preocupación por proporcionar una textura familiar y creíble a la narración.



Pero El mundo a tus pies es algo más. Toda segunda obra supone un riesgo, y Nadar aquí lo asume, ve la apuesta y la sube, y entrega un libro muy valiente. Primero, cambia el formato físico (¿se está poniendo de moda el cinemascope en papel?) y cambia también la estructura: tres historias independientes, relacionadas por temática y tratamiento. Segundo, cambia el asunto, o más bien centra su mirada en un único tema: la crisis y cómo la viven unos jóvenes que se ven obligados a emigrar, o a aceptar trabajos de mierda, y aún se espera de ellos que lo agradezcan y se sientan privilegiados. Tercero, también el grafismo cambia, se hace más limpio, menos expresionista, como abrazando una narrativa neutra y tradicional. Y se añade, además, el color, también en esa misma línea.



El resultado no decepciona, pero tampoco es redondo. O no me lo parece a mí. Por resumirlo en pocas palabras: la primera historia bien, se dicen las cosas sin decirlas y los personajes importan, pero  en la segunda se abusa de clichés que hacen que no me la crea (hablo de situaciones y hablo de personajes, también), y en la tercera hay determinados diálogos que pecan de enfáticos y demasiado "de tesis".



Y, no siendo del todo satisfactoria su lectura, está entre lo mejor que se ha editado este año. Por otras muchas razones. Y porque lo que está bien, que no es poco, está muy bien, y hay evolución y afán de cambio con respecto al libro anterior.

Además, en otro orden de cosas, cuenta lo que cuenta, y es muy importante que se hagan libros así, valientes y rabiosos. Es muy importante hacer una crónica de lo que está pasando. Y qué bien que se haga también desde nuestro medio (y fuera, claro, del reducto galo del humor gráfico, tan peleón siempre).

sábado, 19 de diciembre de 2015




Bueno, bien. Música para el fin de semana. Reflexión. My Bloody Valentine. Por si se me duermen...



Música para el fin de semana. Hoy, para la reflexión, My Bloody Valentine en su versión más balsámica. 

No les cuento más. 

viernes, 18 de diciembre de 2015

He dicho ya alguna vez que todo lo he aprendido en los tebeos, pero en realidad es una afirmación un poco exagerada. Lo cierto es que en los tebeos he aprendido sólo LO IMPORTANTE. Todo lo demás, las tontadas, lo aprendí en el colegio o en la calle. 

Así que un libro en que el autor habla de los tebeos que fueron (y son) importantes para él, y además lo razona, me tiene que gustar. Y Santiago García, que está que no para, ha escrito un libro así. Uno en el que importa más lo personal, lo que supuso de descubrimiento cada título, que el aparato crítico (que lo hay, ojo) o el afán de sentar cátedra, eso que a veces tanto nos pierde. No hay, por suerte, intención de proponer un canon, los cien mejores, los cincuenta más vendidos, los diez que sí o sí. Se trata, sencillamente, de hablar de todos esos tebeos (cómics, historietas, novelas gráficas) que gustaron a su autor, que significaron algo para él en su momento, y que todavía hoy mantienen su vigor, su magia. Y hacerlo como crítico, sí. Y como narrador. Pero, sobre todo, como lector.


(Lo que no me gusta: la edición, con su tapa dura y su papel lujoso, lo convierte en un objeto regalable, y ahí muy bien, pero también en un libro que resulta incómodo leer. Y la maqueta es más bien plana, y está mal aprovechada: uno esperaría un despliegue gráfico más festivo.)

jueves, 17 de diciembre de 2015

Me gusta mucho Paco Roca, y el Paco Roca que más me gusta es el más intimista, el de Arrugas. También, de alguna manera, el humorista. (No tanto el humorista en pijama como el otro, el del Emotional World Tour.) Y me gusta, sobre todo, que humor e intimidad suelen ir de la mano en sus trabajos.

 La casa está, precisamente, en esa línea. Así que, qué les voy a contar.


Dos notas. Primero, el formato apaisado exige propuestas de composición de página específicas, y Paco Roca resuelve bien el desafío. No se ha limitado a cortar por la mitad las planchas, sino que aprovecha el formato, juega con él. Segundo, la sutileza con que se aborda un tema tan complicado como la muerte reciente de alguien querido (el padre, en este caso). Ese humor ligero, cotidiano, que lo tiñe todo. En una palabra: cariño.


Una nota (personal) más: puede ser que este sea uno de esos libros que se entienden mejor si se han cumplido ya unos años y a uno le han pasado determinadas cosas. (Y eso, que hoy se publiquen tebeos así, es una buenísima noticia.)


miércoles, 16 de diciembre de 2015

Álvaro Ortiz dibuja gente pequeñita y expresiva, llena sus páginas de viñetas también chiquitas, colorea con un gusto particular y característico y se ha construído un universo narrativo propio, inconfundible y muy abierto que nos ha dado tres obras sorprendentes, tres caminos diferentes para adentrarnos en él.

En tiempos firmó dos libros "de aprendizaje", de un tono poético muy diferente al que ahora maneja, pero que ya apuntaban las maneras narrativas que hoy todavía maneja. En ellos había ballenas y piratas, y había también veranos muertos. Después hubo un doble salto mortal, y ahí surgió una delicia de azules pálidos y dioses nórdicos, Fjorden, y una comedia "indie" de carretera y manta que le puso en el mapa y supuso su puesta de largo como autor, eso tan complicado: Cenizas.


Premios y becas después, y tras otro libro, Murderabilia, que desconcertó a muchos y le afianzó como creador de lenguaje y mundo propios, este año ha publicado Rituales. Que es un artefacto sorprendente, de narración fragmentaria y acumulativa, lleno de guiños y muy, muy satisfactorio. Seguramente su mejor trabajo hasta hoy (y así debe ser cuando no se deja de crecer: cada libro supera al anterior).


En lo personal: me ha gustado mucho esa biografía-exprés de Caravaggio. Y qué bien encajan las diferentes historias, con qué gracia.


En resumen, que sí. Álvaro Ortiz. No le den vueltas: de lo mejor de este año.



lunes, 14 de diciembre de 2015

Esta sensación de sopor que acorcha los sentidos y que crece cuanto más se acerca el invierno...


(Y un gato dormilón, cortesía de señor AÍSA)

domingo, 13 de diciembre de 2015

sábado, 12 de diciembre de 2015




Música para el fin de semana. Antes de que lleguen los villancicos, un poco de alegría terrenal: The Ramones, y no hay más que decir.

En otro orden de cosas, días tranquilos en el edificio Baxter. Lectura, series de televisión en vena y el ruido de la obra de banda sonora industrial. Por ahora, todo en orden. 

Estos próximos días tengo intención de ponerme un poquito las pilas y hablar no de los mejores tebeos de este año, que es una cosa que me da perezón y además siempre se me olvidan unos cuantos y eso no es, pero sí de los mejores que he leído en los últimos meses. (Lo dejo dicho aquí, a ver si así me animo.)

Por lo demás, bien, gracias.

lunes, 7 de diciembre de 2015


Este próximo fin de semana se celebra el Expocómic. No sé si me acercaré, que ya saben que soy poco de saraos, pero les dejo aquí el cartel que ha hecho David Rubín y, lo más importante, las fechas de firmas de mi amigo Ricardo Machuca. Por si se pueden ustedes pasar.


Después de escribir la entrega de hoy de Lupitas y centauros, me vino a la cabeza esta canción de hace muchos años (que hoy suena todavía bien, más allá de esa producción tan de entonces). 


La imagen de señor AÍSA, tan melancólica y post-soviética, me parece maravillosa.

domingo, 6 de diciembre de 2015



Domingo. Hace sol en la calle. Se está bien en casa.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 5 de diciembre de 2015



Música para el fin de semana. A las chicas de Hinds les faltan un par de hervores, pero lo suplen con un entusiasmo más que evidente, y escucharlas me pone de buen humor. Así que bien.

Por lo demás, todo en orden. Trabajo el puente, y supongo que habrá (ya saben dónde) más gente que en la guerra, pero luego tengo unos días libres para reposar y ocuparme de unas cosillas.

Buenos días.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Con esto de la obra del ascensor, la expresión "se me cae la casa encima" que tantas veces se oye por ahí adquiere una dimensión muy gráfica...