miércoles, 16 de diciembre de 2015

Álvaro Ortiz dibuja gente pequeñita y expresiva, llena sus páginas de viñetas también chiquitas, colorea con un gusto particular y característico y se ha construído un universo narrativo propio, inconfundible y muy abierto que nos ha dado tres obras sorprendentes, tres caminos diferentes para adentrarnos en él.

En tiempos firmó dos libros "de aprendizaje", de un tono poético muy diferente al que ahora maneja, pero que ya apuntaban las maneras narrativas que hoy todavía maneja. En ellos había ballenas y piratas, y había también veranos muertos. Después hubo un doble salto mortal, y ahí surgió una delicia de azules pálidos y dioses nórdicos, Fjorden, y una comedia "indie" de carretera y manta que le puso en el mapa y supuso su puesta de largo como autor, eso tan complicado: Cenizas.


Premios y becas después, y tras otro libro, Murderabilia, que desconcertó a muchos y le afianzó como creador de lenguaje y mundo propios, este año ha publicado Rituales. Que es un artefacto sorprendente, de narración fragmentaria y acumulativa, lleno de guiños y muy, muy satisfactorio. Seguramente su mejor trabajo hasta hoy (y así debe ser cuando no se deja de crecer: cada libro supera al anterior).


En lo personal: me ha gustado mucho esa biografía-exprés de Caravaggio. Y qué bien encajan las diferentes historias, con qué gracia.


En resumen, que sí. Álvaro Ortiz. No le den vueltas: de lo mejor de este año.



lunes, 14 de diciembre de 2015

Esta sensación de sopor que acorcha los sentidos y que crece cuanto más se acerca el invierno...


(Y un gato dormilón, cortesía de señor AÍSA)

domingo, 13 de diciembre de 2015

sábado, 12 de diciembre de 2015




Música para el fin de semana. Antes de que lleguen los villancicos, un poco de alegría terrenal: The Ramones, y no hay más que decir.

En otro orden de cosas, días tranquilos en el edificio Baxter. Lectura, series de televisión en vena y el ruido de la obra de banda sonora industrial. Por ahora, todo en orden. 

Estos próximos días tengo intención de ponerme un poquito las pilas y hablar no de los mejores tebeos de este año, que es una cosa que me da perezón y además siempre se me olvidan unos cuantos y eso no es, pero sí de los mejores que he leído en los últimos meses. (Lo dejo dicho aquí, a ver si así me animo.)

Por lo demás, bien, gracias.

lunes, 7 de diciembre de 2015


Este próximo fin de semana se celebra el Expocómic. No sé si me acercaré, que ya saben que soy poco de saraos, pero les dejo aquí el cartel que ha hecho David Rubín y, lo más importante, las fechas de firmas de mi amigo Ricardo Machuca. Por si se pueden ustedes pasar.


Después de escribir la entrega de hoy de Lupitas y centauros, me vino a la cabeza esta canción de hace muchos años (que hoy suena todavía bien, más allá de esa producción tan de entonces). 


La imagen de señor AÍSA, tan melancólica y post-soviética, me parece maravillosa.

domingo, 6 de diciembre de 2015



Domingo. Hace sol en la calle. Se está bien en casa.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


sábado, 5 de diciembre de 2015



Música para el fin de semana. A las chicas de Hinds les faltan un par de hervores, pero lo suplen con un entusiasmo más que evidente, y escucharlas me pone de buen humor. Así que bien.

Por lo demás, todo en orden. Trabajo el puente, y supongo que habrá (ya saben dónde) más gente que en la guerra, pero luego tengo unos días libres para reposar y ocuparme de unas cosillas.

Buenos días.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Con esto de la obra del ascensor, la expresión "se me cae la casa encima" que tantas veces se oye por ahí adquiere una dimensión muy gráfica...

sábado, 28 de noviembre de 2015



Me ha gustado mucho Los supervivientes, de Jimina Sabadú. Y me ha gustado también mucho El comensal, de Gabriela Ybarra. Los he leído uno a continuación del otro. Y, a lo mejor por eso, me ha parecido que tienen cosas en común, aunque no tengan, en realidad, mucho que ver. Me ha parecido que, en el fondo, en ambos se habla del duelo, ese tiempo de dolor y desajuste en el que nos acostumbramos a la ausencia de quien muere. Ybarra lo hace de manera literal: la muerte de su abuelo, asesinado por ETA, y la muerte de su madre tras una metástasis brutal. Jimina, creo, construye una metáfora, su luto no es por quien muere, sino por los que sobreviven, a pesar de los daños. El comensal está escrito con una desnudez y una contención admirables, quirúrgicas y heladoras. No sobra nada. Ni falta nada, tampoco. En Los supervivientes hay una mirada más cálida, pero también Jimina aplica el bisturí con pulso firme, también juega con la elipsis y sabe cómo contar más con sus silencios que con palabras superfluas. Gabriela Ybarra escribe, eso sí, en una primera persona estricta, reconstruye hechos públicos y trabaja con confidencias privadas, casi impúdicas en su privacidad, a veces. El resultado es extraño, conmovedor y, sobre todo, turbador. Jimina Sabadú, desde su tercera persona, juega con el punto de vista y sabe medir los tiempos y decir lo justo de cada personaje. Es hábil a la hora de armar la narración, y su prosa resulta cercana, se reconocen ritmos y cadencias que uno escucha en la calle, maneras de hablar. En ambos casos, la sensación que queda tras la lectura es de amargura. Quizá es una amargura abstracta, indefinida o, más bien, impersonal, en el caso de El comensal, y una más efectiva, por así decir, la que transmiten las páginas de Los supervivientes. Porque en el primer caso, el duelo que se narra es muy concreto, y nos reconocemos en él si hemos sufrido alguna muerte cercana, mientras que en el segundo el dolor nos alcanza a todos, porque todos hemos estado ahí en un momento determinado, y todos, pero todos, tenemos o hemos tenido cerca a gente así, acosadores y acosados, lobos o corderos: supervivientes. El colegio como antesala de un infierno cutre, en el que se perpetúan los mismos roles, las mismas miserias, un infierno como de provincias que dura toda la vida.


De Gabriela Ybarra no sabía nada. Esta es su primera novela, si no me equivoco. Creo que merecerá la pena estar atento a lo que pueda escribir de ahora en adelante. De Jimina había leído ya cosas, una primera novela (Celacanto) que ya me gustó, pero no tanto como Los supervivientes, y algunos cuentos que también disfruté mucho, así que no hace falta decir que espero con ganas lo próximo que vaya a hacer.



Música para el fin de semana. Marc Almond es uno de esos bichos raros que el pop da y con el que no sabe uno a qué carta quedarse, aunque, en general, en el edificio Baxter se le tiene cariño. Y esta canción, que él hizo suya cuando era un jovencito arrogante, suena a menudo por aquí.

Más cosas. Que el frío ha remitido un poco estos días. Que el fin de semana va a ser tranquilo y mayormente casero. Que las navidades están ya ahí mismo. Y que tengo una pila de cosas por leer que da gloria verla... ejem.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Los obreros están reformando la escalera esta semana. Es decir, echándola abajo y construyendo otra. Para que quepa el ascensor. Así que estos días vivir aquí se parece mucho a vivir en una centrifugadora gigante. O en el estómago de Galactus ahí, en plena digestión planetaria.

Días (no tan) tranquilos en el edificio Baxter.

lunes, 23 de noviembre de 2015

sábado, 21 de noviembre de 2015




Música para el fin de semana. Paul Weller. No sé si se acuerdan: The Jam, The Style Council... 

El otoño ha vuelto de golpe esta mañana, entre ráfagas de viento y lluvia.

Yo estoy leyendo Los supervivientes, la novela de Jimina Sabadú que ganó el premio Ateneo Joven (y me está gustando mucho). Y tengo en lista de espera (por orden de ganazas) lo nuevo de Álvaro Ortiz, el Aquí de McGuire, dos cosas de Inio Asano, el libro nuevo sobre tebeos de Santiago García (pero aquí hago trampa, que de este he hecho ya alguna cata). Es obvio que necesito unas vacaciones...

jueves, 19 de noviembre de 2015



Señor AÍSA hackea a Watterson con AMOR para celebrar, con Lupita, los treinta años de Calvin & Hobbes
Tal día como ayer se publicaba, hace treinta años, treinta, la primera tira de Calvin & Hobbes
Madre mía... treinta años ya.

La obra de Watterson, por cierto, se lee hoy tan viva, tan fresca, libre y creativa como entonces.







Un consejo: si no los tienen, háganse con los libros. La vida es mejor con Calvin y Hobbes en casa.










martes, 17 de noviembre de 2015

Pues ya está Procyon3 en las librerías. Háganse con él, que tiene miga.


(Aquí, por cierto, un resumen de entregas anteriores para ponerse al día.)

lunes, 16 de noviembre de 2015

El lunes amanece despejado otra vez. El sol de primera hora de la mañana enciende la fachada del otro lado de la calle. Lupita, en cambio, se adelanta al invierno en una tarde fría de paseo y café caliente.


Señor AÍSA pone el azul y el blanco.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Hay dos libros que esta semana próxima verán la luz y que espero con impaciencia. Es decir, no: hay más que se han publicado ya o están a punto de, y a los que tengo ganas de hincar el diente. Pero estos dos los firman dos amigos, y eso me pone de buen humor.


Procyon 3. Dibbuks.  Ricardo Machuca.



Rituales. Astiberri. Álvaro Ortiz.


sábado, 14 de noviembre de 2015



Sfar, en su instagram (también en su twitter).


¿Música para el fin de semana? También hoy. Abro facebook esta mañana y encuentro esta canción que ha compartido el amigo R.

Cuando anoche me fui a la cama, después de comprobar que mi amiga M está bien, que le había pillado en casa, desde donde escuchaba sirenas que iban y venían (facebook otra vez: tiene sus utilidades), la cifra oficial de muertos oscilaba entre cuarenta y sesenta. Me levanto y se habla de ciento veinte. 

jueves, 12 de noviembre de 2015



Ayer tuve tiempo de instalar la impresora nueva, ponerme al día con algunos correos que tenía pendientes y escribir la Lupita del próximo lunes. (Además, hice un poco de compra y hasta leí un ratito.)

Hoy toca reunión mañanera (estrategias de resistencia antiskrull; no sé yo...) y luego vuelta al trabajo. Poco tiempo para nada más.

Mientras tanto, el año avanza, se acumulan lecturas pendientes de esas que apetecen mucho, el frío se resiste a instalarse y, si te quedas muy callado, igual escuchas a España rompiéndose despacito.

Días tranquilos en el edificio Baxter.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Y a veces ocurre que las cosas encajan sin uno ser consciente, y Lupita presenta su Liga de las Mujeres Extraordinarias precisamente hoy, cuando se cumplen 101 años del nacimiento de Hedy Lamarr, que vivió una vida más extraordinaria que cualquier ficción. El término inglés es serendipity, que suena bastante mejor que nuestra casualidad, y tiene más lustre que nuestra chiripa.


La imagen, de tono irresistiblemente juvenil, la pone señor AÍSA.

domingo, 8 de noviembre de 2015




Música para el fin de semana (en Madriz, largo). Cooper. Esto es soleado y bonito.

Buenos días.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Esto lo pones en un tebeo y, si no es de humor, la gente se ríe igual, porque es de aurora boreal. Lo de los anarquistas que han detenido por poner artefactos explosivos (me encanta la nomenclatura, tan del pasado siglo) en iglesias y bancos.

Que son anarquistas, dicen, pero tienen estructura jerárquica, con su jefe y todo (de origen chileno, a la sazón). Raro. 

Que son ultraveganos, dicen. No sé cómo se puede ser ultravegano. (A no ser que se refieran a que vienen de más allá de Vega, que ya es venir de lejos para subvertir el orden constitucional, digo yo.)

Que ni fuman ni beben. (Puede que al final sí que vengan de Vega, por lo menos.) Eso sí, pertenecen a una corriente internacional "hardcore punk". O algo.

No, en serio... vivimos en una secuela de ¡García! y no lo sabíamos.

¡García!: Manel Fontdevila mix





Música para el fin de semana. Cola Jet Set, que vienen a ser los herederos lustrosos de Los Fresones Rebeldes, tienen disco nuevo. Ya saben, pop luminoso y de colores pastel. (Del vídeo de "Sábado", quizá lo mejor sea ver a ese Felipe Fresón de sienes plateadas y con cara de padre: paradoja.)

Por lo demás, vuelve el sol y a mí me ha venido como una fiebre nipona que, por ahora, no parece que se me vaya a pasar en dos días: que si Matsumoto, que si Oishinbo, que si Asano...


martes, 3 de noviembre de 2015

Bueno.

Asunto skrull.

En el convenio que se ha estado negociando estos últimos meses, nuestros queridos skrulls han tenido a bien proponer, para un tercio de la plantilla (puede que algo más), que casualmente se corresponde con los niveles (y sueldos) más altos, unos dineros sustanciosos en calidad de incrementos salariales, complementos y alguna regalía, dejándonos al resto tal cual estamos. Además, en el resto de asuntos (horarios, turnos, formación, compensaciones, por un poner) apenas si hay algún matiz cosmético, si es para bien, y más de un recorte para peor.

Después de forzar un poco la cosa entre unos y otros, se ha conseguido que, antes de la firma, se haga una asamblea con votación vinculante. Allí, los miembros del Comité de Empresa más contentos con las propuestas skrull (muy skrulls ellos mismos, claro, no olvidemos sus poderes), han planteado sus razones, y los demás (los míos), las suyas. 

Votaciones. 

Resultado: 244 votantes; 120 síes; 120 noes; 2 nulos; 2 en blanco.

En serio. Así ha sido.

Así que, visto lo visto, a los skrulls les ha faltado tiempo para firmar el convenio: son mayoría (cuando no están a hostias entre ellos, pero vamos, mayoría). Los paros que se habían convocado para las próximas semanas se desactivan, claro: no tienen sentido ahora.

Me guardo la cartita donde se me comunica mi nombramiento como servicio mínimo. (Otra vez será.)

Así que, en general, qué quieren: MAL.




Eso sí: 120, 120, 2, 2. Tremendo, ¿eh? 

Así somos en casa. (Que, al final, aquello es mi casa también.)

lunes, 2 de noviembre de 2015



La máquina de escribir que tenía señor AÍSA, y que aún conserva, es una Olivetti Lettera 32. Yo de la mía no me acuerdo, la verdad. (Lupita tampoco: ella recuerda otras cosas, y a veces las echa un poco de menos. Nada más que un poco, eso sí.)

domingo, 1 de noviembre de 2015

Noviembre amanece soleado y silencioso. 

Noviembre ya.

Conducimos sin frenos.

sábado, 31 de octubre de 2015

Y, siguiendo mi tradición anual, insisto en recomendar desde aquí algunas cosillas que van con el espíritu festivo de esta noche. Cosas de leer y disfrutar; de disfrutar leyendo.




Por ejemplo, las publicaciones de El Verano del Cohete. Todas, sin excepción, pero a lo mejor hoy habría que centrarse en sus dos útlimos libros: Fantasmas y E-19. Dos joyas. 




O, por ejemplo, Cruzando el bosque, de Emily Carroll. Una maravilla macabra de la que algo dije aquí hace un tiempo.




O, por supuesto, Un Tesoro, el libro que el camarada Rivas y yo firmamos para Dibbuks (y que también puede adquirirse en versión digital desde la página de Víctor).





(Sin olvidar, claro, a Charlie Brown, Linus y La Gran Calabaza...)







"You blockhead!"


Música para el fin de semana. Los Reactivos bordan las canciones de Los Vegetales, y esta suena hoy porque, bueno, es Halloween, esta noche es de los difuntos, los trasgos y los espíritus.

Y de la Gran Calabaza.

Por lo demás, bien. Buen tiempo hoy, parece.


viernes, 30 de octubre de 2015



Hace unos días, mi amigo Lorenzo me envió esta imagen maravillosa de Nicolas Delort. Un homenaje al mundo de Schulz, con ese Linus que pasa la noche de Halloween esperando a la Gran Calabaza.

Mañana es ya Halloween. Confío en que todos ustedes hayan escrito ya su carta. Si no lo han hecho, aún están a tiempo.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Leyendo:

Consumed (David Cronenberg)

Pies Descalzos (Keiji Nakazawa)


Viendo:



Escribiendo:


(...y, además, un algo que a ver si cuaja)


Días tranquilos en el edificio Baxter (pero menos, que está LA OBRA)

domingo, 25 de octubre de 2015

Domingo. Amanece antes, que ha habido cambio de hora.

Parece que va a hacer solecito.


Dias tranquilos en el edificio Baxter.

sábado, 24 de octubre de 2015







Música para el fin de semana. The Yearning son una de esas bandas que edita Elefant, tan suyas: pop pulcro, de aire melancólico y acabados luminosos. Canciones perfectas para una mañana de sábado que alguien se ha molestado en pintar de gris.

Por lo demás, bien. Enfrentando ya la recta final del mes. (Esperando a La Gran Calabaza.)

viernes, 23 de octubre de 2015

Dos noticias, dos, ayer. La primera, de subidón. La segunda no.

Por una parte, Las meninas recibió el Premio Nacional de Cómic, y eso es un notición y una alegría por muchas razones que ya unos y otros se han ocupado de exponer. (Mi enhorabuena desde aquí a los compañeros García y Olivares por un premio merecido, otro más, y por un libro memorable.)


Por otro lado, el fallecimiento de Gloria van Aerssen, la otra mitad de Vainica Doble. Que nos deja huérfanos de muchas cosas.







 Y, además:

martes, 20 de octubre de 2015



Muy bien. Hoy, a eso de las ocho de la mañana, ha empezado la obra del ascensor en el edificio Baxter. Lo que es LA OBRA. 

Dónde se meterá Ben Grimm cuando más se le necesita...


Ok.

Now... where is Luke?

lunes, 19 de octubre de 2015

Lo de anoche, el debate de Rivera e Iglesias con Évole, fue un pelotazo de audiencia y fue una lección de buena televisión, inteligente y fresca.

¿Quién ganó? Todo debate se gana o se pierde, digan lo que digan y adopte el formato que adopte. Ayer, creo, ganó Rivera. Con diferencia. (Y mira que me jode, pero.)

Ahí están los problemas de Podemos, en evidencia: falta de concreción y una irritante tendencia a la consigna para salvar los muebles dialécticos, entre otros. Y ahí están las virtudes del discurso de Ciudadanos (y, en especial, de su líder): concreción, claridad y cercanía a la hora de contar las cosas.

Quedan dos meses que prometen ser más que interesantes. (Con independencia, eso sí, de que nos jugamos mucho.)
Lupita salta en el tiempo en busca de un icono: ese rostro enigmático que fue papel y tinta de la mano de Crepax y de Pratt.


(Señor AÍSA se luce hoy: seguro que él hubiera acompañado con gusto a Lupita en este viaje.)

sábado, 17 de octubre de 2015

Lleva ya un buen rato lloviendo, y el cacao de tráfico que hay en la calle, ahí abajo, es una cosa temerosa. Todo muy otoñal.

Pero no hace nada de frío y en el balcón se está bien, huele fresco y bien.

Días tranquilos en el edificio Baxter.


Música para el fin de semana. Hinds (que antes se llamaban de otra forma) suenan soleadas y perezosas, y eso le viene bien a este sábado gris. No soy nada fan de la melodía campestre, pero tienen algo estas chicas que me pone de buen humor, no sé bien qué: un cierto desparpajo y que se les nota mucho lo mucho que se divierten haciendo canciones y tocándolas.

Por lo demás, ya lo he dicho: el sábado ha amanecido muy gris, de libro y manta. 

(Bola extra: hablando de lecturas, ¿han visto esta cosa exquisita de Ware? Por qué amo los tebeos. Es que le tienes que querer...)

jueves, 15 de octubre de 2015

Pues va llegando el frío. En el edificio Baxter hemos tenido un par de semanas en las que hacía más calor fuera, en la calle, que dentro, pero ya no. (Eso sí: el rosal chiquitín del balcón va a florecer otra vez.)

Por lo demás, todo bien. 

martes, 13 de octubre de 2015

El 12 de octubre, en los países que hablan inglés celebran el Columbus Day. Que, para nosotros, es el día de Colón. (El marinero, no el detergente.) Para ellos, en cambio, sería el día de Colombo. (El policía con gabardina, sí.)

Yo, el día de Colombo sí que lo celebro. Las cosas, como son.


(Que no, ya sé... Que Colombo era Columbo allí... pero a lo que vamos. Y que el caso es acordarse de él, caramba. A ver si no...)

lunes, 12 de octubre de 2015

Este lunes, la entrega semanal de Lupita no tiene título. Porque, después de casi cuatro años, está bien que alguna salga así, sin título.

Este lunes, que es festivo (aunque, a estas alturas, a saber qué se celebra hoy: yo, que me quedo en casa y me libro del tremendo cacao que a estas horas estará ya montado en el museo), Lupita habla de libros. De sus libros, que son libres. Y del miedo que le dan las casas en las que no hay.


(Y señor AÍSA, que vive en una casa llena de papel, impreso y dibujado, entrega otra de sus maravillosas imágenes en rojo y negro.)

sábado, 10 de octubre de 2015

Viendo en la televisión a Pablo Iglesias.

Si no fuera de izquierdas, seguramente votaría a Ciudadanos. Porque venden la misma mierda con aires nuevos y refrescantes.

Como soy de izquierdas, ni loco voy a votar a Podemos. Porque NO ME FÍO DE ELLOS. Porque cada vez que les escucho hablar, siento que me están vendiendo algo.

Y esto es así. Y bien que me jode, porque me deja en una tierra de nadie muy incómoda... pero lo digo como lo siento.


(Actually: y eso que no había visto el numerito a dúo Monedero/Iglesias...)


 Música para el fin de semana. New Order tienen disco nuevo. He escuchado algunas canciones y sí, bueno... pero me dan mucha pereza. Ayer mismo tropecé con esta y me acordé de por qué Power, corruption and lies me parece, todavía hoy, su mejor álbum. 

Por lo demás, poco nuevo. Que toca fin de semana en el trabajo. Que igual mañana llueve. Que todo bien, dentro de un orden.

jueves, 8 de octubre de 2015

Las polémicas de internet sobre dibujos bien y dibujos mal son cíclicas y, en general, tediosas: uno y otro bando (porque son bandos en guerra, es para no creerlo) repiten los mismos argumentos una y otra vez. 

Las polémicas en internet sobre Miller bien y Miller mal son igual de cíclicas. E igual de tediosas.


Estos días se han visto en la red un par de cubiertas firmadas por él, y relacionadas con el Dark Knight III (un proyecto que Miller coescribe). Y venga otra vez, por un lado y por el otro. Incendio. Lo de siempre. Pero me han llamado la atención dos cosas. Primero, que hay gente que ha pasado directamente del "no me gusta" al "este tío está acabado", y de ahí a las risitas y las bromitas de gañán. Respeto cero. Y luego está la gente que casi casi basa toda su defensa en la carrera (indiscutible) de Miller, en las grandes obras que en su momento firmó. Y no aceptan que pueda cagarla. Defenderían lo indefendible
.

No me gusta entrar en este tipo de peleas de patio de colegio. (No lo hacía cuando estaba en EGB y no tengo ya edad de empezar a hacerlo ahora.) Pero sí digo dos cosas: estos dibujos de Miller son feos, MUY feos; pero seguramente pretenden serlo. No es un problema de pulso, sino de intención. También digo que, como portadas, funcionan como un puñetazo en la boca, y esa también es la intención. (Y toda la polémica, que también ha sido sonada en los USA, ha sido, es, una excelente campaña publicitaria. Gratuita. Y eso también cuenta: felicidades, DC.)

Mi resumen es: no voy a leer este tercer Dark Knight, no me interesa ni lo más mínimo. PERO, a estas alturas, creo que Frank Miller se ha ganado a pulso el derecho a dibujar COMO LE DÉ LA GANA. Incluso a hacerlo mal. O a equivocarse. (Aunque no sea ese el caso de estas dos portadas.)

miércoles, 7 de octubre de 2015


En mi anterior blog hablé mucho de los skrulls, seguro que los que me siguen de entonces se acordarán. Estas semanas se está llevando a cabo la negociación del convenio nuevo, y la cosa vuelve a ir por los mismos derroteros: cambia, sí, algún matiz en las formas, pero se mantiene el fondo.

Hoy tocaba asamblea de emergencia, informativa y preventiva. Todavía quedan días y reuniones por delante, pero diría que pintan bastos. Se ríen de nosotros. 

El ambiente se caldea. 

martes, 6 de octubre de 2015

Lluvias, mañanas soleadas, nubes en estampida... y a mí no hay manera de que se me pase el sopor... Hola, otoño.

lunes, 5 de octubre de 2015

Mientras esperas el tren de cercanías, escuchas de pronto el ruido de un compresor taladrando hormigón. Viene del interior del tunel. No hay nadie más en el andén. Y piensas que, en un mundo con superhéroes, eso podría ser un buen comienzo para la aventura

Lo que viene a decir mucho sobre los referentes culturales que uno maneja, claro. 


(Que son los mismos, por cierto, que maneja señor AÍSA. No en vano fuimos educados ambos en el mismo Colegio para Jóvenes Dotados, la franquicia infantil del profesor Xavier, ya saben...)

domingo, 4 de octubre de 2015

Maravillosa, la aparición de Joseph Merrick, el Hombre Elefante, en los primeros episodios de la segunda temporada de Ripper Street. Qué bien resuelven la interacción de ficción y realidad. O, mejor: qué bien resuelto el solapamiento de diferentes niveles de ficción y mito.
Decir "soy más de Ribera del Duero" y que salga natural, sin postureos. Para eso hace falta una edad, creo. O una catástrofe natural.


Charlar con jovencitas a las que doblas la edad y que te cuenten que frecuentan el Nueva Visión. Eso viene a ser la definición de vértigo.


sábado, 3 de octubre de 2015






Música para el fin de semana. Estos días estoy encantado con Francisco Nixon, ahí lo dejo. (Y eso que hay rimas que son un poco ¡AY!) 

Poco más les puedo contar. Que sigo leyendo, a mi ritmo. Que le sigo dando vueltas, despacito, a un invento que a ver.

Que está nublado hoy.