lunes, 7 de septiembre de 2026

 los primeros días de septiembre son siempre de reajuste lento después de las vacaciones, de reactivación de las rutinas habituales, de puesta al día, de reencuentros más o menos gratos

(este año el proceso está durando algo más, pero ya casi lo doy por terminado)

así, cerramos cosas pendientes en casa, llenamos el frigorífico, ajustamos las próximas semanas (compromisos, libranzas, médicos); aún hay flecos pendientes (hay que jubilar el ordenador y hacerse con otro), pero, en general, todo está ya otra vez en marcha y va cogiendo poco a poco su ritmo

volver a la rutina es volver al transporte público, que es, también, volver a la lectura diaria, y a día de hoy alterno la relectura de Jimmy Corrigan (Chris Ware, santo patrón de la melancolía y la presbicia), que llevaba tiempo pendiente, con alguna novedad: Fantasma, el libro de Nerea Pérez de las Heras (una señora que me cae muy bien), o Slow gods, de Claire North (porque el cuerpo me estaba pidiendo a gritos agujeros de gusano, naves espaciales, superposición cuántica y cosas muy cósmicas)

solo falta que el tiempo nos de una tregua y las temperaturas dejen de ser insufribles


días tranquilos en el edificio Baxter

viernes, 4 de septiembre de 2026

pues las circunstancias se complicaron un poco y los últimos días de agosto fueron raros, pero ya parece que las cosas se han estabilizado (hasta el próximo susto)

esas mismas circunstancias me permitieron asistir a una panorámica de las televisiones de mañana y tarde, las cadenas privadas y telemadrid en particular, y madre mía qué espanto, qué sensación de desaliento y de estamos al borde de lo peor; y qué asco así, en general

por otro lado, vuelta al trabajo y ahí bien, reencuentros que reconfortan siempre

por lo demás, poca novedad; terminé de leer Animales de costumbres, la novela de Guillermo Zapata, que me ha gustado bastante, y ayer mismo leí también lo último de Jason (Cello song. La historia de Nick Drake), que ha llegado a ser uno  de mis autores fetiche gracias a tebeos como este, precisamente

¿música para el fin de semana?

pues a ver, qué voy a deciros: Nick Drake, claro

días tranquilos en el edificio Baxter

domingo, 23 de agosto de 2026

 ya de vuelta, porque a estas alturas siempre hay imprevistos, pero muy bien en Santander, la verdad: hemos paseado mucho, nos ha llovido lo justo y hemos comido muy bien en un par de sitios que recomiendo mucho (Umma y Tetuán 23)

y anoche, mientras intentaba conciliar el sueño, me di cuenta de las cosas que echas de menos sin ser consciente: por ejemplo, el tic-tac del reloj del salón, que solamente se escucha en el silencio de la noche; un reloj chulo que compramos la última vez que estuvimos en Barcelona, hace muchísimos años (cuando lo de los tebeos se llamaba todavía Saló), y que a día de hoy tiene su poquito de arritmia, pero todavía da la hora más o menos exacta

escuchándolo acabé de dormirme anoche, aunque ya muy tarde


días tranquilos en el edificio Baxter

  

sábado, 15 de agosto de 2026

 estos días de vacaciones me están sirviendo para ponerme al día con algunas series que tenía en la lista larga de a ver qué tal, y bueno, hay algunas que se han caído

por ejemplo, Se tiene que morir mucha gente (todo mal ahí, qué pena; no pasé al segundo episodio), o Arde Madrid (lo mismo digo), o One Piece (cambio de registro, pero todo mal también, del primero no pude pasar, y me costó terminarlo: no es para mí)

tampoco pude con Alta fidelidad, la adaptación de la película que ya adaptaba un libro estupendo de Nick Hornby; novela y peli me gustaron mucho en su momento, pero esta nueva versión me ha dado toda la pereza: le veo las costuras a todo, todo lo veo venir de lejos y nada funciona como debería (tres capítulos le di de margen, porque tenía muchas ganas de que me gustara y Zoë Kravitz le pone voluntad)

mientras tanto, voy viendo nuevas entregas de Oficina de infiltrados, una serie francesa de espionaje que funciona como un tiro y transita caminos muy diferentes de la típica serie de espionaje anglosajona; me gusta mucho, sobre todo, esa dimensión funcionarial que deja ver, con el comedor de empleados de bandejas blancas y menú cerrado en el que puedes imaginar que los personajes hablan de horas extras y moscosos


música para el fin de semana: pues es que se murió el Coyote, así que toca repasar sus canciones; a mí me gustaron mucho los discos de Los Coyotes, en especial el primero largo (Mujer y sentimiento), pero lo que ha estado haciendo los últimos años tiene mucha gracia también

 

poco más


días tranquilos en el edificio Baxter




jueves, 13 de agosto de 2026

 creo que no hay nada que me provoque más ansiedad que esos momentos en la vida en que me toca simular que soy un adulto funcional, así que ayer pasé un día regular con los curritos en casa (cambio de radiadores, había que hacerlo sí o sí)

después, con todo recogido y más o menos limpio, llegó el momento del eclipse, que vimos bastante relajados en la televisión (porque la revolución no, pero todo lo demás, televisado) y en streamimg (bendita NASA, ojalá sobreviva a Trump y demás botarates)

hoy, un poco de limpieza, buenas noticias de mi amiga B y, como contraste, el mazazo de la muerte de Víctor Coyote (me gustan mucho algunos de sus discos y muchos de sus tebeos, y en general me caía muy bien), la cal y la arena del día

(que es día 13, cómo te quedas, agosto corre que se las pela)


días tranquilos en el edificio Baxter, en fin

sábado, 8 de agosto de 2026

 al final, es en vacaciones cuando menos leo, por mucho que me lo proponga; siempre hay otras cosas pendientes en casa, y el tiempo se me va

así que estos días sólo leo las newsletters que me van llegando (otro día hago la lista, hay cosas bien chulas ahí), las noticias y, de cuando en cuando, cedo a la tentación de releer mi viejo blog: hago catas un poco al azar, y qué mala idea

digamos que no pocas veces ocurre que no me reconozco, o no me quiero reconocer, porque esa persona que escribía entonces me cae (a veces) bastante mal: era pedante y estaba encantado de conocerme, me había construido un personaje que, hoy, me da toda la pereza

es verdad que otras veces me gusto bastante, sobre todo cuando no me cortaba a la hora de opinar de lo que iba leyendo; hace mucho tiempo que, si algo no me gusta o me parece flojo, me limito a no hablar de ello y punto (y eso que ahora no me lee nadie)

pero bueno, tampoco es que me arrepienta: quién no ha sido un gilipollas en algún momento de su vida


música para el fin de semana: mientras escribo, estoy escuchando a Railcard, una banda formada por gente de Dolly Mixture, Heavenly o Papernut Cambridge


días tranquilos en el edificio Baxter

viernes, 7 de agosto de 2026

 tengo que insistir: este año, sólo cosas bonitas (que buena falta hacen)

por ejemplo, esta tarde hemos estado viendo Perfect days, la película de Wenders, que ya solamente por la playlist es para quedarse a vivir dentro, pero hay mucho más, claro; me ha recordado un poco a Alba G Mora y Erica Fustero, por lo de Japón y por lo de las fotografías

(si no conocéis a Erica Fustero y Alba G Mora, buscad sus cosas: hacen unos fanzines maravillosos)


más cosas: ayer salimos a comer con mi gente de siempre, y todo muy bien (las risas, las complicidades), pero lo del calor me mata; mi plan ideal sería encerrarme en casa con los toldos echados y las persianas bajadas y no salir de aquí hasta, no sé, octubre o noviembre


otra más: mi amiga B; todo va a ir bien, tengo cero dudas (y los dedos cruzados)




lunes, 3 de agosto de 2026

aprovechando que la calor ha dado hoy un (pequeño) respiro, hemos comido fuera, y estaba dedicado en cuerpo y alma a las carrilleras cuando alguien se ha acercado a saludar, alguien que trabajó en el museo hace como veinticinco años y que se acordaba hasta de mi nombre, el tío

(spoiler: yo no; ni en el restaurante ni ahora)

después del momento reencuentro, y ya en el postre, me ha venido a la memoria su imagen de entonces como en un flashback; y claro, con canas, con barba, ahora parece otro: bien conservado, pero otro

(curiosamente, la voz sí me resultaba familiar, y de ahí he ido tirando luego)


en otro orden de cosas, ayer empezamos a ver la nueva serie de Russell T Davies; se titula Tip Toe, y el primer capítulo es bastante desconcertante (para bien), está lleno de rabia y tiene a un Alan Cumming que está señorial


días tranquilos en el edificio Baxter

 

sábado, 1 de agosto de 2026

vaya dos semanas: los fuegos, la calor, lo de Ceuta...

pero bueno, vacaciones, un mes por delante más o menos relajado para descansar y ponerme pilas nuevas

(claro que en casa hay que hacer cosas: cambiar algún radiador, limpiar la campana extractora, ordenar cosas, hacer limpieza, comprar ordenador nuevo y dejar que este en el que escribo tenga una muerte digna, el pobre, qué sé yo... intendencia y puesta a punto, digamos)

con suerte, tendré más tiempo para el blog, para leer, para ver cosas

y para sentarme a vegetar pegadito al aire acondicionado


música para el fin de semana: no hay verano sin Jonathan Richman (y que nos dure mucho, ay)

lecturas: pues estoy con Animales de costumbres, de Guillermo Zapata, y me está gustando bastante (aunque las primeras páginas me echaron un poco para atrás, no sé por qué)

en la tele: he empezado a ver Star Trek: Starfleet Academy, porque un poco de utopía viene bien siempre, y más ahora, con la que está cayendo


días tranquilos en el edificio Baxter  

sábado, 18 de julio de 2026

 están este verano pesadísimas las moscas; menos que los del fútbol, eso sí, y nunca tanto como los fachas: menudo griterío, qué fatiga

pero bueno, la semana bien: intensa, pero con visitas; además, el jueves estuve en el concierto de Belle and Sebastian y todavía me dura el subidón y el calorcito en el corazón

(sé que también estuvieron allí E y M, me hubiera encantado verlas)



mi vida se resume en cómo se resuelve el delicado equilibro entre dos polos magnéticos que se repelen, obvio: 'solo quiero cosas bonitas' y 'solo quiero quedarme en casa y que me dejen en paz'; normalmente se pueden conciliar sin mucho problema (barriendo para casa, ejem), pero a veces hay que dejarse arrastrar y mira, Belle and Sebastian, qué maravilla

por lo demás, pues poco que añadir; julio corre que se las pela y en nada estamos de vacaciones

música para el fin de semana: pues a ver, no me voy a repetir


y nada: días tranquilos en el edificio Baxter


viernes, 10 de julio de 2026

hoy he dedicado la tarde a terminar algunas lecturas que tenía pendientes, a ordenar una pila de niuyorkers atrasados (casi un año, qué desastre) y seleccionar otros papeles para el reciclaje, a escuchar un poco de música (ahora mismo están sonando The Babies, una banda fugaz que formó Cassie Ramone cuando aún tocaba con Vivian Girls)

además, he pensado esta mañana en escribir aquí un 'me acuerdo' a lo Pérec (me acuerdo de cuando Muji todavía era una papelería pija, ese rollo), pero a los tres meacuerdos me desviaba hacia la nostalgia y eso sí que no, así que lo dejo para mejor momento

correos: ayer recibí el último fanzine de Erica Fustero y hoy me ha llegado una carta de mi amiga C que, como siempre, me ha puesto de buen humor

música para el fin de semana: pues a ver, además de lo que comentaba más arriba, lo suyo sería acordarse de Bonnie Tyler; yo tengo debilidad por lo que hizo con Jim Steinman

y nada; días tranquilos en el edificio Baxter 

 

sábado, 4 de julio de 2026

y llegó julio


ayer quedé con la panda después de mucho tiempo (meses, no pocos) y todo bien: vermut, conversación y muchas risas en la puesta al día; también, aprovechando el tirón, me acerqué a comprar queso y algunas conservas, así que me volví a casa medio muerto de calor, pero con cosas ricas de comer, un Love and Rockets nuevo y un par de fanzines que me tenían guardados desde el año pasado o poco menos (Borja González y Mayte Alvarado)


música para el fin de semana: Joaquín Pascual (estuvo en Surfin Bichos y Mercromina) ha publicado un EP de covers que da gusto escuchar: a mí me ha gustado mucho esta de la Velvet (Domingo por la mañana) y esta otra de ¡Roy Orbison! (En sueños)


por lo demás, sin novedad

días tranquilos en el edificio Baxter

 

sábado, 27 de junio de 2026

semana caliente, y eso que estos dos o tres días ha bajado un poco la calor, pero vamos, que estamos otra vez en plena curva ascendente

pocas ganas de nada, por fijar un poco el mood

para ver: pues volvió Sugar con una segunda temporada que nadie esperaba (o al menos yo), y me sigue flipando; también se ha estrenado la quinta (y última) de The Bear, que promete no decepcionar

música para el fin de semana: la nueva canción de This is Lorelei (Billy Came Back) no se me va de la cabeza; por algo será

(me preguntaron cuál es mi banda favorita y salí del paso con una lista que ahora cambiaría casi entera; me preguntaron también por mi chuche preferida, y de ahí sí que no supe salir con dignidad... )


días tranquilos en el edificio Baxter 

sábado, 20 de junio de 2026

 en mi primer blog jugué una vez a trolear el veranazo subiendo entradas en las que hablaba de hielo, nieve y cosas invernales; cómo me gustaría tener hoy la constancia (y la imaginación) para dedicarme a ello durante los próximos (120) días: eran otros tiempos

así que el invierno lo vamos a tener que traer entre todos a rastras a fuerza de cosas bonitas; por ejemplo, leyendo esta barbaridad que editó Diábolo: Mi familia gorila, de Ichiro Iijima, y que me recomendó alguien con buen criterio definiéndolo como 'una buena hostia que te quita la tontería de golpe'; un manojo de historias de una belleza borderline que parecen dibujadas a hachazos y te dejan el cuerpo regular

o escuchando (¡música para el fin de semana!) esta lista en Spotify de shoegaze en español llena de casi todo lo que más me gusta, en particular (pero no solamente) melodías pop agazapadas detrás un buen vendaval de electricidad y feedback

por lo demás, la noche hoy se mastica y huele a horno caliente


días tranquilos en el edificio Baxter

  

miércoles, 17 de junio de 2026

cosas de casa: las vecinas de al lado tienen una perrilla, Clarita, que se dedica a ladrar cada vez que oye a alguien en el rellano y que, cuando la sacan al paseo, gruñe y refunfuña mientras baja por la escalera y no se calla hasta que pisa la calle

(eso sí, si te la cruzas abajo, en la acera, se acerca y se deja mimar como la que más)

me hace tanta gracia escucharla cuando se pone cascarrabias, siempre me pone de buen humor, y a veces hasta contesto cuando me ladra a través de la puerta


en otro orden de cosas, el termómetro va subiendo despacito y al balcón vienen a beber los gorriones de costumbre y, desde hace unos días, también un par de palomas; dan un par de tragos, se mojan la cabeza y se pasean por la barandilla antes de aletear y volver por donde llegaron


sigo buscando lectura: he tanteado a Bolaño y a Neal Stephenson, pero a las cien páginas se me hicieron bola; ahora estoy con John Connolly, y voy bien, pero creo que lo que el cuerpo me está pidiendo son viñetas...



 

sábado, 13 de junio de 2026

han fallecido David Hockney y Jerry Moriarty

del primero hablará todo el mundo, y con razón: su pintura era una expresión ajustadísima y elegante de la alegría de vivir, incluso él mismo lo era, con sus trajes de colores y esa actitud de inglés felizmente jubilado

del segundo se hablará poquito, incluso en círculos relacionados con el cómic: aquí vimos algunas entregas de su Jack Survives en la época clásica de El Víbora, poco más; eran páginas lacónicas, no se parecían a nada (pero entonces, y en esa cabecera, pero también en otras, abundaban las historietas que no se parecían a nada)

música para el fin de semana: siempre es buen momento para volver a Yo La Tengo

días tranquilos en el edificio Baxter (superada la invasión vaticana y esquivando como se puede la invasión futbolera) 

viernes, 12 de junio de 2026

 la noticia: Astiberri recibe el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural por su "inestimable contribución al elevar el Cómic a la categoría de alta literatura y por la enorme ambición artística de un catálogo que testimonia su espíritu exigente"

y mira: a lo segundo, un SÍ muy grande, pero el blablablá de la alta literatura me toca las narices, y mucho (bueno, dejadme con mis cosas, que a estas alturas estoy ya en la pantalla de gritarle a la tele en los telediarios y las tertulias; y cuando sale el Papa, obvio)

premio más que merecido, en todo caso, también (y sobre todo) por su apuesta decidida y continuada por la producción de autores y autoras españolas

así que, mira, felicidades




domingo, 7 de junio de 2026

tengo el timeline de Instagram lleno de clips de la reciente actuación de The Cure en el Primavera, y eso me hace un poco más feliz

del circo papal me han llamado la atención un par de cosas: por un lado, el estado aconfesional al servicio del boato vaticano, y ya nos vale; por otro, el arrobo con que algunas personas (los llamaremos así) reciben las cosas cristianas que el papa dice a la que tiene la menor oportunidad y que están en las antípodas de lo que defienden desde sus políticas o de lo que votan cuando corresponde votar

tampoco es que me haya sorprendido, es sobre todo la confirmación

(en todo caso, tampoco soy quién para reprochar a nadie sus contradicciones, por llamativas que sean; bastante tengo con las mías)

 

música para el fin de semana (o lo que queda): pues Robert Smith, obvio; en particular, tengo debilidad por The forest y por Boys don't cry

un par de series: La maldición de Widow's Bay (el último episodio, lleno de guiños a Jason y a Michael Myers, ha sido una maravilla) y Por cuatro perras, la nueva de Zerocalcare


días tranquilos en el edificio Baxter

jueves, 4 de junio de 2026

 pues he leído un par de cosas

primero, Este sitio me mata, de Mariko Tamaki y Nicole Goux (La Cúpula), que me ha dejado un poco así, la verdad: tiene los ingredientes, pero por lo que sea no funcionan como deberían funcionar, y el libro se lee como sin ganas; Tamaki tarda mucho en que la trama cuaje y luego resuelve con prisas, y Nicole Goux no acaba de encontrar el tono o yo qué sé

y luego, El viaje, de Paco Roca (Astiberri), que es todo lo contrario, una historia íntima, un libro en el que apenas pasa nada pero ocurren un montón de cosas, y en el que todo funciona tan bien, tan sin que se vean las costuras, que hasta alguna solución de telefilm de sobremesa y siesta encaja sin desmerecer el conjunto; una maravilla


en otro orden de cosas, me acabo de enterar de la muerte de Marjane Satrapi, la autora de Persépolis, a los 56 años, y se me ha quedado mal cuerpo para el resto del día

qué pena

sábado, 30 de mayo de 2026

todavía queda un mes para que empiece el verano oficial, pero ya no se puede estar en la calle sin buscar la sombra desde por la mañana (a las cinco de la tarde ya para qué hablar), todo bien por aquí: no vamos a la mierda en cuatro días

esta semana ha estado movida y se me ha hecho un poco cuesta arriba, pero el miércoles volví a ver a M después de mucho tiempo y el jueves vino también A, así que cero quejas

por lo demás, piloto automático

la serie de la semana: pues Hacks, con un último (y definitivo) capítulo que da gloria verlo

música para el fin de semana: Una persona triste, adelante del nuevo disco de Los Punsetes ("renuncio a mis principios/seis o siete veces por semana")

lecturas: tengo en espera lo nuevo de Paco Roca y he empezado el Criptonomicón, de Neal Stephenson, que lo tenía también en espera desde ni me acuerdo

en fin, días tranquilos en el edificio Baxter